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Rumbo al zordeste: Benavente

No sé por dónde empezar. Tengo tantas sensaciones agolpadas en mi cabeza que ni recuerdo el orden en que ocurrieron y no quisiera olvidar ningún detalle. Fue un día de muchas primeras veces.... Empezando por el evento en sí. Nunca había asistido a un Evento BDSM. Lo viví todo tan intenso...

El motivo del evento fue la celebración del aniversario del local de la Señora Aiguaneu y organizó una gran fiesta.


Las normas de comportamiento (aquí) y dresscode (aquí) me llegaron un par de días antes. 

Llegué pronto. Decidí que para no liarla con el protocolo (que estoy completamente pez), leggins y camiseta negros. Lo básico. Y mi collar, claro. Aparentemente no hay nada llamativo en el exterior. Llamé a un teléfono que se me facilitó y una pequeña puerta se abrió.

Una mujer con uniforme militar me miró y me regaló la sonrisa más enigmática que pude experimentar en mi vida.... No había duda que era La Señora Aiguaneu. Nos saludamos con dos besos. Intenté disimular el inmenso estado de nervios que sentía por dentro. Hacía pocas semanas que terminé su libro "Protocolo BDSM" (aquí) y sabía que tenía delante a una Ama protocolaria en estado puro. En lugar de centrarme y responder con una actitud propia de mi condición de sumisa (que sería lo que se esperaría de mi) los nervios y la emoción de conocerla me hacían parecer una cría alocada y fuera de rol por completo.

Me indicó dónde aparcar mi coche y se volvió adentro, cerrando la puerta.

Diez minutos después entraría de nuevo sola al abrirse la puerta de manera automática. El fresquito me fue envolviendo a medida que iba bajando aquella decena de escalones, poco a poco fui descubriendo el local. 

Lo primero que vi fue una estancia bastante alta, con suelo embaldosado color crema oscura, vigas de madera y amplios arcos de ladrillo, con una larga barra tras la que descansaban refrescos y bebidas. La Cantina. A mano derecha había una larga hilera de mostradores de venta repletas de todos los juguetes de cuero que puedas imaginar, Látigos, Floggers, rebenques... varas de ratán, vergajos... en fin... un surtido de objetos de dolor de todos los grados imaginables y deseables. A su lado otro de joyería BDSM (Joyas Lola) y Artesanía BDSM

Mira, mientras escribo han subido a la pagina de El Cuartel Un video de Wipmakers, que son los que llevaron parte del arsenal par el mercado de cuero.   

 


Vuelvo a encontrarme con la Anfitriona... y, como no, vuelve el nudo. Me presenta a fides y le pide que me enseñe el local, cosa que hace a las mil maravillas, como si de un chambelán se tratase. Ahí fue cuando me explotó el cerebro. Ni la mejor de mis expectativas se igualaba a lo que tenía delante. En un recorrido circular fuimos pasando por la enorme sala de la mazmorra. La luz era super tenue, con pequeños tonos azules y morados. Los brillos del cuero y los barrotes ayudaban a distinguir cada elemento de tortura: las jaulas, la cruz de San Andrés, los potros, el espacio de Trampling... 

- Trampling??? - Pregunté inocente

- Si, es el fetiche de que te paseen encima, el sumiso se tumba aquí (Golpea suavemente con la palma de la mano la superficie superior de la jaula) y el dominante se agarra a estas barandillas para controlar la fuerza con la que va pisando el cuerpo. 

- Guuuau... 

- Si... - Me mira juguetón - Es una pasada. 

Tras estos me enseña un gran trono de adoración, negro también, imponente, varios potros más, la zona de cuelgues para shibari y los floggers y demás instrumentos de azote. 

- Todo lo que hay se puede usar, siempre y cuando se desinfecte bien después. 

Me llamó la atención que todo estaba sin divisiones ni paredes, me dio un extra de morbo pensar que podrían concluir varias personas sesionando a la vez y todas pudiendo ser vistas por los demás. Al final del circuito se encontraba, en una esquina zona Medical, completísima, con su camilla plegable de consulta, la silla de análisis, las vitrinas de cristal con un sinfín de artilugios de tortura médica que brillaban radiantes. 

- Anda! - fides va curioso hacia la camilla- Una lámpara nueva! Es mucho mejor que la otra. 

Se acerca a observar la lampara de pie. La conozco muy bien. Mi madre la tenía en la consulta cuando trabajaba de esteticista.

- Tiene una lupa- Justo en el momento que hablo la enciende y se mira la mano a través de ella excitado.

- UUUUUUFFFF... - Se estremece, suspira feliz y la apaga, se recompone teatrero - Sigamos. Esta es la cocina - dibuja una línea imaginaria con el dedo señalando el suelo, aunque me deja asomarme, es una estancia muy alta con estanterías y suelo de cemento verde, como una cocina de un restaurante. Grandes ollas, y cajas por las estanterías. Fregadero y vitrocerámica- De aquí no se puede pasar si no tienes el permiso de la Señora Aiguaneu. Este es su espacio. Ah, es importante dividir las zonas. En la cantina no se puede jugar, y en la mazmorra no se puede comer ni beber nada excepto agua.

- Lógico. Me parece muy coherente.

Vuelve la Anfitriona por el pasillo y entra a la cocina, tras ella le sigue fides, yo, como por inercia, entro con él.

- La señora quiere que vayamos adelantando algo? Podemos ir cortando el pan de los montaditos?- En este momento entro en conflicto mental... Protocolaria... del todo. Joooder, espero estar a la altura, mierda.

Ella tranquila, pero asertiva, responde:

- Si cortas el pan lo primero se va a poner duro. Ve calentando el agua para la pasta y vamos haciendo la ensalada.

Busco una frase neutra que no me haga quedar mal con el usted.

- Puedo ayudar? Soy cocinillas... y así hago algo. - Bien!! Punto para arween.

- Vale, nos ponemos entonces.

- Dónde tienes la cacerola? - Noooooooo!!! ya la cagaste tooorpe!!

- Coge esas grandes, aquí es como en campaña.

- Ja! solo faltan las bandejas metálicas compartimentadas!

Señala una esquina en un cesto de plastico

- Si, ahí

- Buah... me encanta este sitio...! jajaja! Vaya trabajo te ha debido dar llegar a montar esto - auch! otra vez..... vale, decisión mental, se acabó el trato de usted salvo que te lo pidan expresamente o no vas a sobrevivir.

La Señora Aiguaneu coge una olla enorme, la llena de agua y la pone al fuego.

- Cuando hierva echas la pasta- Y se marcha.

Me quedo, como buena mandá que soy, de pie, esperando que hierva el agua. Cosa que ocurre tras unos minutos. Justo cuando creo que va a hervir cojo la sal para echarle al agua. 

- No!!!- Me reprende fides - Los condimentos los hecha la Señora después!

- Ostras, perdónperdónperdón!!! Bueno, tu me vas diciendo y yo hago. Voy fregando?

fides y yo nos ponemos con la pasta, las brochetas de la cena, con el aliño de la Señora Aiguaneu para que macere la carne y cocemos las espinacas. Aprovechando los ratitos de cocinado conversamos y hablamos de nosotros, de nuestra vida,  cosa que me relaja sobremanera. Conectamos enseguida. fides también me habla de usted, aunque con él no tengo la misma preocupación de devolverle el trato.  A lo lejos, en la Cantina, se oye jaleo, está entrando más gente y saludándose efusivamente. Decido mentalmente que ese rincón es mi sitio favorito y fides mi flotador social. Que puto tímida que soy... cagontó. Me centro en mi nueva tarea, dar de comer a cincuenta personas. Y voy a ser la mejor sumisa del mundo.

El menú de la tarde:

Ensalada de pasta, surimi, atún y maíz.

Tortilla de espinacas

Montaditos de pollo a la plancha, lechuga, tomate y queso

Café

De pronto una voz familiar grita en la puerta de la cocina y entra como el diablo de Tazmania.

- aaaaaarweeeen!!!!!

- Ostiaaaa! kelpa!!!!!

Suelto cuchillo, ajos y trapos y me abrazo a él como Marco a su madre el último capítulo.

Kelpa sigue dando botes y cogiéndome las manos como un duende. -Tiaaaa!!! Que de puta madre!!! Por fin!!!  Ya has conocido a Aiguaneu??? A que mola???? A que es un amor??? Joooooder!!!!! Estoy super puto feliz!!! 

- Siii!!! Como mola este sitio...!!! Que alegria...!! 

Me presenta a su sumiso, jaz. Encantador. Y sorprendentemente relajado. Complemento perfecto al terremoto de mi hermano de morbo. Me ponen al día de su situación y vuelvo a mis quehaceres culinarios.

La cocina comienza a acelerarse. Escurro las espinacas y dejo el escurridor sobre una sartén para que no gotee la encimera. Justo en ese momento llega la Dómina.

- fides, sabes que esta sartén no puede llevar nada encima.

- Si, señora, ha sido un error.

- Lo siento! he sido yo... - Intento mediar para no cargar a mi compañero de cocina. Aiguaneu hace un gesto de "me lo apunto... ya sabes lo que hay" y fides baja la cabeza. 

- Ha sido culpa mía...- Repito

- Pero él debería haberse dado cuenta y avisarte, luego, error suyo.

- Ay jo... Lo siento... - Miro a fides con lastima... - Lo siento mucho....

fides me mira juguetón, yo me relajo, comprendo la complicidad entre ambos y ya sin cargo de conciencia sigo a lo mío. 

La comida empieza a marchar. La señora Aiguaneu da los toques de especias, aceites y hiervas y todo sale perfecto. Satisfechos y felices salimos a la sala y conversamos con el resto de la gente mientras comemos.

La verdad es que el rato de la comida, los cafés y la sobremesa me da pie a tener temas de conversación con la gente. Salvo a Kelpa, a fides y a Aiguaneu no conozco a nadie más... y voy colándome en las conversaciones de unos y otros, escuchando historias, sobre todo. Somos un montón de gente y surgen debates de lo más variopinto, Desde los presocráticos, los niveles de dolor, las cenas protocolarias, los extremos de violencia, anécdotas de performances sobre arranques de uñas (por supuesto actuado, no real)... De pronto un chasquido agudo capta mi atención. Uno de los sumisos golpea su mano con una lengua de dragón. 




Un escalofrío me sacude. Necesito probar eso... me lo apunto mentalmente. Le observo como habla con una mujer y desaparecen por el pasillo en dirección a la zona de juegos... me entra una curiosidad tremenda y salgo detrás de ellos. En un rinconcito localizo a fides en un grupito y le pregunto:

- Tengo una duda de protocolo, puedo mirar en la zona de juegos si una pareja está sesionando?

- Si, pero siguiendo ciertas reglas, no molestar a ninguno de los que están jugando, no entorpecer su "zona de actuación" que suele ser en torno a unos tres metros alrededor, por supuesto, parecer completamente inmóvil, en silencio y con respeto, ni mucho menos hablar ni opinar. y ya una ofensa interrumpir para aclarar que está incorrecto e intervenir.

- No jodas... ha pasado eso??? 

- Ya te digo. Por eso se hicieron las normas.

- Tambien te digo - Interviene otro - Si no quieren ser observados... este sitio no es el más idóneo. Si sesionas aquí sabes que estás expuesto. Lo que no quita que se tenga siempre un mínimo de educación.

- Me vale - Concluyo. y con mi mejor cara de zorda pervertida me despido del grupo - Ahora vuelvo.

Me asomé despacito al potro de donde venían los chasquidos. Los dos que vi unos minutos antes están a su ritmo. Uno tumbado culo en pompa, la otra trajinando azote parriba... azote pabajo..., una nalga... la otra... un par de golpes duros PLAS PLASSSS!!! Comprueba su obra, se inclina a preguntarle no se qué, el otro asiente... Me caliento mientras observo y muero de la envidia... qué siente?? Llevo tanto tiempo escuchando sobre la lengua de dragón que creo que voy a explotar de la curiosidad. Vuelvo a mi grupo anterior, visiblemente excitada y nerviosa...

Joder que envidia... quiero saber que se siente con una lengua de dragón

- Mi Señor se hizo una que es tremenda! - Me comenta abilene - Si quiere le pregunto y se lo enseña. 

- Si? Jo... me encantaría... por favor.

Al rato, aparece Noldwar y me enseña la obra de arte... Me explica cómo está fabricada, con dos tipos de cuero diferentes, el mango es un trenzado precioso y lo que me dio un pellizco el estómago, con la punta reforzada con doble cuero rígido. Miro asustada a abilene, ella asiente leyéndome el pensamiento.

- Si, a ese cachito lo llamo el diente... porque sientes que muerde.

- Si quiere usted probarlo, se lo presto - me ofrece la pieza con solemnidad Noldward.

- Me encantaría, muchas gracias!- Lo recibo igual, con las dos manos.

Busco entre la gente a Kelpa. Necesito un intermediario, yo sola no me atrevo a pedirle a la Señora Aiguaneu si es tan amable de azotarme con aquel curiosísimo objeto, le cuento que tengo el permiso de mi Amo a ser usada siempre que sea por una mujer.  Accede divertida y vamos las dos hacia uno de los potros. Por supuesto, ella delante y yo un paso por detrás.

Me bajo los leggins al principio tímida, exponiendo solamente el culo por pudor. Pero luego veo frente a mí a la pareja de antes, él completamente desnudo sobre el potro y me sentí idiota. Qué coño... para esto estamos aquí. Fuera leggins.

Me subo a horcajadas sobre el potro. Curiosa sensación la del cuero fresquito sobre la piel de la pelvis  y la tripa. Las rodillas me cuelgan, no llegan a los brazos de abajo, así que dejo colgar las piernas.

La señora me coloca tirando de mis caderas hacia sí y me explica que tengo que llevar el culo más al extremo. Que se pueda trabajar mejor. Va a la pared y coge además dos floggers y otra lengua de dragón sin "diente". El corazón se me dispara.

- Vamos a hacer las cosas bien.

Me río nerviosa.

Yo en mi inocencia, pensando que iba a azotarme y ya, la veo que empieza a azotar suave, con toques continuos de flogger. Tímidamente le digo

- Eso es cero para mí. 

-Ya mujer! estoy calentando la zona! - Me dice seria- Sería preocupante si esto te duele. Déjame hacer. Ya te avisaré cuando tengas que decirme. Pero si es menos de seis prefiero que no digas nada.

- Perdón... - Qué bocachancla que soy, lechugas.

La dómina va trabajando mi culo concentrada... Voy notando como los golpes van aumentando de intensidad y empiezo a sentir que me sube la temperatura. De vez en cuando para y con la mano va tocando la superficie y se inclina hacia mi cara.

- Vas bien?

- Siiiii 

Coge la lengua sin diente y empieza con intensidad suave y va graduando, por fin. La sensación es como si me dieran palmadas, aunque el chasquido es mucho mas limpio. Me está gustando muchísimo. Comienza a picar. Cada vez más.

Ya uno de ellos me saca un quejido. Ostia... esto va en serio. 

- Ufff... siete - Digo

Me da unos cuantos más en el mismo sitio y empiezo a mover el culo evitando el picor... Me arqueo y empiezo a rozarme como una perra sobre el potro. Me estoy excitando mucho. 

La Señora Aiguaneu para y me da pellizcos grandes sobre la zona donde golpeó y me pasa la palma de la mano. Me relaja automáticamente. Ya puede seguir dando hasta mañana... uuuufff....

Vuelve a dar esta vez ya de verdad, aqui los seis desaparecieron, todo se iba balanceando entre ochos y dieces.... me saca más quejidos y algún que otro resoplido de ostiapuuuutaaaaa!! y de pronto... Un diez agudo y muy picante. Y un chasquido nuevo... Hijodeputa... el diente.

- Sigo?

- Si, por favor... quiero más

- No te hagas la valiente eh???

- Nono, no, de verdad, me gusta mucho.

- Va a dejarte marca.

- Sí, sí, no me importa, sigue, por favor.

Los siguientes fueron muy picantes... Brutales, cada vez me rozaba más contra el potro, como una perra contra la pierna de su amo. Me estaba excitando muchísimo. Mentalmente le pido permiso a mi Amo y él me lo concede.... 

- Me voy a correr... mierda...

Un  temblor me recorre la espalda y lo dejo salir.... El picazón tan intenso no para. Los chasquidos siguen en mis oídos... me sale un quejido del hígado y con las manos abiertas me incorporo tensa. 

- Ya... ya... AAAAAAAAAAAhhh...

Ella para de azotar. Se acerca a mi cara y sonríe. La miro feliz y sudando... Sonrío también.

- Gracias.... - En ese momento la amo con todo mi corazón- Muchas gracias.

Me incorporo como zombi y pido el desinfectante. He empapado el potro... qué cochina. Me seco con una toallita, me visto con cuidado, el culo me arde horrores, y voy limpiando las herramientas y el potro con mimo. Sé que me hablan y respondo, pero no recuerdo qué me dicen... Cuando termino cojo el maravilloso bicho del demonio con diente y con las dos manos se lo devuelvo al dueño con una ligera inclinación de cabeza. 

- Muchísimas gracias, Señor.... ha sido espectacular.

Necesito beber agua... 

En la cantina hay poca gente. Muchos han ido a descansar y otros a prepararse para la noche. Me acerco a los puestos de venta de cuero decidida a comprarme una lengua de dragón... seré puta...? jajaja!!! Pero luego pienso que me lo puedo hacer yo. 

Busco algo que pueda llevarme. El vergajo me atrae mucho. Pero la sensatez me dice que ese bicho en manos de mi Amo puede ser mortal. No termino por convencerme... así que giro al puesto de joyería. Hay unos anillos planos como el mío, aunque con inscripciones en negro. 

- Podría encargar yo la inscripción en uno de estos?

- Claro, tu me dices lo que quieres poner... y te lo hago en el taller. Me pagas con bizum y te lo mando por correo donde me digas.

Me hace rellenar una hoja con los datos y añado la inscripción "Propiedad de {AS}" Esta vez no se me va a borrar. En el que tengo ahora desaparece la inscripción cada dos por tres y es un coñazo andar repasando letras con la Dremel. 

La tarde va pasando, ya me siento más a gusto. Somos menos gente y mi tensión desaparece tras la experiencia catártica sobre el potro. Ya no le temo a la Señora Aiguaneu... jajaja!!. además he hecho un grupete muy majo y me quedo con ellos sentada a charlar. Me van contando anécdotas en el local. Ellos se nota que han vivido muy buenas experiencias y muy intensas, eso les une y les crean vínculos especiales. Para mi es nuevo todo. Mi experiencia BDSM es particular, no es social. Y mi trato con la comunidad se reduce a los grupos de morbo en Telegram y los foros. Todo virtual.

Esto es completamente distinto. Tengo más sensación de vulnerabilidad, aunque, por otro lado, es más real. Ves a la gente en persona, y toda la naturalidad que suelo tener en un entorno virtual desaparece en el trato real. Con Amo me pasa igual. Me siento más cómoda escribiendo Mi Señor... o hablar de azotes y guantazos por mensaje que en persona. Poco a poco, moverme entre la gente me va creando una reconfortante sensación de confianza.

Mención especial debo hacer a uno de los artesanos del mercado. No recuerdo su nombre, estuvo contando anécdotas sobre las peripecias haciendo muebles en la equipación de mazmorras en todos los lugares del mundo. Me reí tanto... Cómo se vive una aduana cuando vas cargado de potros, jaulas, cepos y cruces... Qué buena gente. Se merecen que les vaya el negocio lo mejor del mundo. Voy a aportar mi granito de arena añadiendo su web al listado de webs interesantes. 

Poco a poco avanza la tarde y se van presentando los que marcharon a medio día. Llegan de calle y se cambian en las taquillas. Ahora sí que sí parece una celebración BDSM. Un despliegue de tacones, corsés, trajes con corbata, militares, labios púrpura... pelos largos y arneses preciosos lucen los cuerpos de los invitados. Incluso algún que otro invitado desnudo o semidesnudo demuestra orgulloso sus piercins con total confianza. 

Me acerco a Kelpa.

- Una pregunta de protocolo. Si yo he venido sola y mi Amo no está conmigo... Puedo ponerme mi collar reglamentario?

- Por supuesto. Eres sumisa en propiedad, puedes ponértelo sin problema.

- Genial.

Saco de la mochila mi collar de perra, lo beso y suspiro... joder cómo echo de menos a mi Amo, lechugas. 

De pronto la Señora Aiguaneu pide silencio. Va a comenzar la presentación oficial del libro 2364, con la autora presente, junto a la Dómina. 

La autora del libro va comentando cómo fue el proceso de creación (maldita bendita pandemia) y nos leyó un fragmento de la novela. Curiosamente no es mi favorita, pero si describía un poco la relación entre los dos protas. Envío el enlace al diario

Tras esto nos firma y dedica el libro a unos cuantos... y viene con un regalito!!!!



Madre mía... Cuando me quise dar cuenta ya estaban sirviendo las bandejas de la cena!!! Pero si ya eran las 9 y media de la noche!!!! De pronto pensé en el equipo de cocina y me entró remordimiento... había dejado solo a mi flotador!!! Pobrecito. Me acerco a la cocina y veo un hervidero de gente, unos cocinando, otros sirviendo las bandejas, todos entusiasmados. La Señora Aiguaneu metida de lleno en los fogones. Así que no vi necesidad alguna de meterme a ayudar. Estaba todo hecho, me quedé otro ratejo por la zona disfrutando de la gente.

Cenamos como reyes. Montaditos de lomo, pinchos morunos, ensaladas y patatas panadera con salsa de queso. y Miguelitos de La Roda!!!!!!! 

Tras la cena ahí si me metí a echar una mano con la recogida y el fregoteo de después. Empezaba ya a notar el cansancio en el cuerpo. Ya llevaba casi once horas en aquel sótano. Me senté y cogí mi móvil por primera vez. Tenía un mensaje de Amo desde las 8. 

- Hola zorra, Qué tal tu fiesta?

* Amo!!!! Joooo!! Tengo tantas cosas que contarte... me lo estoy pasando como una enana!!! he probado la lengua de dragón!!!! Me ha encantado!!!! Me ha dicho la Señora Aiguaneu que igual me salen marcas!!!!

- Jajajaja! que puta eres. Tu diviértete y ya me cuentas

* Vale!!! te quiero!!!!!

- Más te vale

Una pequeña punzada me recorre el cuerpo. Qué bonito sería... En fin. Le echo de menos. Aquí cada pareja se ha ido colocando en los diferentes lugares de la mazmorra y van sesionando. Demasiada envidia sana... nah, qué coño. La envidia nunca es sana jajaja!!!

Kelpa interrumpe mis pensamientos. Una gran noticia!!!! Ha hecho la pedida del collar!!! me enseña una carta que ha escrito taaaan bonita... Muy de cometarros, así como es él... pero maravillosa. Qué gran momento... super emotivo. Les deseo de corazón todo lo mejor, se lo merecen. El próximo septiembre será la ceremonia del collar... Quisiera asistir, A ver si puedo escaparme del curro.



Me queda aún un último detalle. Que la Señora Aiguaneu me dedique su libro. Me acerco zalamera con el libro entre las manos, ella sonríe de medio lao.



- Me lo firmas...?

- Me ha contado fides que igual te atrae la idea de la cena protocolaria... Estás segura?

- Uuuuf... sí, me atrae mucho la idea, si me lo permite mi Amo... Aunque primero he de distinguir la derecha y la izquierda... pero sí, he de practicar antes y releerme un par de capítulos de tu libro.

Se ríe.

- Ah, y el pasaporte, Me quiero hacer socia.

- Bien... Voy a por él.

Me lo rellena y lo sella. Ya tengo un recuerdo más de mi día.










- Creo que voy a marcharme ya... – Le comento- Estoy agotada.

- Qué dices?? Aún quedan los gofres!!!

- Gofres???? Madre mía... No me puedo ya ni tener en pie...! A la próxima me quedo más tiempo. Se lo prometo.

Nos abrazamos y le doy las gracias de corazón. Ha sido un día inolvidable.

Me doy una vuelta por el local buscando a los conocidos que no estén ocupados en sus “menesteres sexuales”. Paseo despacio por la mazmorra, entre chasquidos, conversaciones calientes, música y cuerpos desnudos disfrutando de sus propios fetiches… Cómo me gusta todo aquello. Fantaseo con verme por ahí con mi Amo, arrastrándome del pelo e insultándome, golpeándome la cara y moliéndome a golpes… No sé si alguien podría sentirse incómodo, pero es nuestra forma de sesionar. De momento lo dejamos para nuestra intimidad, aunque lo haga público en el diario…

La verdad, le comentaba a mi Amo ya en el hostal, con un vinito, antes de dormir, ha sido una experiencia brutal. Y la Señora Aiguaneu… Uffff… toda una montaña rusa de sensaciones… Nunca había experimentado algo así con una mujer. Impone mucho, se hace respetar… y sin embargo, chateando con ella antes de conocerla en persona nunca imaginé que fuera así. Ha sido toda una revelación, y si mi Amo me lo sigue permitiendo… Me va a gustar experimentar más mi lado sumiso con Dóminas.







Ay que ver... Qué lechugas me pasará a mí con la autoridad y los uniformes... Verdad, Amo?







P.D. Tras unos días me llegó mi anillo. Amo!!!!! ES tan bonito....










Rumbo al zordeste. Sevilla

Existe el turismo rural, el turismo cultural... el turismo gastronómico.

Yo acabo de descubrir el turismo zordo.

Cualquiera que me conozca sabe perfectamente lo que es ser zorda, al igual que lo que implica formar parte de un círculo de amigos BDSMeros.

Puedo decir con orgullo que pertenezco a uno maravilloso y del que me siento parte activa. Compañeros de morbo, como los llamo. Buena gente, con experiencias propias y sus formas de vivir el BDSM particulares y de los que aprendo cada día. 

Las tecnologías y las redes han hecho que tenga a mis amigos pegados a mí cada momento del día, ahí, guardaditos en mi móvil, siempre atentos a hablar cuando uno lo necesita y a contar historias morbosas si apetece. Gente que te valora, que no te juzga y que te hacen normalizar lo que para el resto de la gente de alrededor se consideraría incómodas o moralmente reprochables.

Y en esas llegan mis vacaciones. Y qué mejor plan que el ir a conocer a esa gente a la que tanto cariño tengo.





Ya he hecho varios viajes de amigos de morbo. Hasta la fecha he viajado a Madrid,    Galicia,   Ponferrada,   a  La Mancha, Asturias, Zaragoza,  a Cataluña...  (pinchad sobre los nombres para leer las entradas correspondientes en el diario) y este año tocaba el sur. La verdad, ha sido una aventura muy interesante. Sobre todo a nivel personal. La excusa? llevarle un libro a Cedricks, cenar barbacoa en su casa, conocer también a Raksha, su little y, si se tercia, conocer a más gente de la comunidad BDSM en Sevilla. El resto de los días... pues pasear por la ciudad. 

Quise hacer las cosas bien. Pillarme un buen hotel cerca del centro, Por supuesto, en Ave, paso de largos viajes interminables en autobús por ahorrar dinero. Tampoco me gusta conducir, así que, para una vez que viajo al año, me gasto un poquito más. Me ofrecieron casa donde quedarme, cosa que agradecí sobremanera, pero, pensando en mis manías con el sueño ligero, y el temor a no caer bien... (cosa que a día de hoy me parece una gilipollez... sobre todo habiéndolos conocido) preferí no arriesgar y hacer lo que me pedía el cuerpo.

Sabes esa sensación de estar sin ver a unos amigos durante años y reencontrarte? Esa es la sensación que tengo cuando conozco a la gente de los grupos de Telegram en persona. No existe nada más emocionante que abrazar por primera vez a alguien con quien has compartido de forma virtual tantos buenos momentos. Aprietas el abrazo con todas tus fuerzas y absorbes toda la energía, los nervios y las emociones de la otra persona, que además sabes que siente lo mismo que tú.

Y así me vi, por fin, en "Villaponi" (un pueblito precioso cerca de Sevilla) con el fresquito de la noche en una azotea, oliendo el aire del sur... que tan buenos recuerdos me trae de mi infancia. Hablando, riendo, comiendo y bebiendo con mis viejos amigos recién conocidos hasta las tantas de la madrugada. 

Aprendí un poquito más sobre el estilo DD/lg gracias a Raksha. Estoy muy poco familiarizada con esa rama de la dominación, y aunque no sea una de mis prácticas, me pareció fascinante cómo lo vivían ellos. Escucharles hablar del littlespace, de bibes, chupetes y pinturas... me abrió un mundo super interesante. Gracias.

Al día siguiente me acercaron ya a Sevilla y quedamos en vernos un par de días después. Ya tenía planes para la semana. Además, quedaba pendiente una quedada, organizada por Agapornis con la comunidad BDSM en Sevilla, que hasta anunció por Fetlife. Me sentí una estrella!!! 



Así pues, me encontré con un montón de días y una ciudad por conocer. Qué gran sensación, por dónde empiezo...? Qué más da.

La verdad que me vino bien para encontrarme conmigo misma. Por supuesto que habría dado mi brazo derecho por poder disfrutar esos días con mi Amo... Pero ya que la vida me ha dado esta relación tan particular con él, he de aprender a valorar todo lo positivo que me ofrece y sacarle el máximo placer.

Decidí sentir esos días como una oportunidad. Si no podía disfrutar de aquello con mi Amo, lo haría por los dos. Así que, siempre que tenía ocasión, buscaba un rinconcito pintoresco, me pedía una manzanilla de Sanlúcar, una tapita de jamón y antes del primer sorbo le daba gracias al Amo por ser el detonante de mi nueva vida maravillosa, sonreía y abría mi libro. (Recordatorio: especificar en la medida de lo posible que la manzanilla es de vino... que a poco que te descuidas te encasquetan una infusión...! Con la caló que hacía!!!)

Hablábamos cada mañana, claro. Le contaba mis planes y las cosas que me iba encontrando. Él me contaba sus días y sus proyectos, nos reíamos un rato, nos calentábamos un poquito... luego nos deseábamos un buen día y cada uno a sus menesteres.

He tenido grandes dosis de todo, de tiempo para pasear, pensar y leer, tiempo para buenas conversaciones morbosas y oportunidad de conocer cómo viven el BDSM la gente de por aquí. Al igual que ocurre en la vida cotidiana, los sevillanos son gente que disfruta mucho compartiendo. Igual hacen en su comunidad BDSM. Se juntan siempre que tienen ocasión y con cualquier excusa, un taller de Shibari, una fiesta protocolaria, el estreno de la mazmorra de uno de ellos... las nuevas parejas que se forman... Y ahí dan rienda suelta al morbo a partir de juegos... Me contaba un dominante del grupo con el que quedamos a merendar, que generalmente les cuesta "entrar en materia", como que le dan muchas vueltas a conversaciones banales para poder tomar la confianza suficiente y soltarse a hablar de sus morbos. Por eso usan mucho el juego establecido. Los juegos en comunidad ayudan a tomar confianza. Eso si, una vez que han roto el hielo, los límites son los que cada uno quiera ponerse, o poner los tops a sus bottoms, jeje... La sensación que me dieron es de ser gente que se cuidan mucho entre ellos y se protegen. Y se ríen... Sobre todo eso. Reírse de todo y de todos. Son geniales. Hasta descubrimos una manera de quitarme el hipo. Me dio fuerte. No podía parar... Se suponía que había que beber al revés... al menos eso me dijeron... No pensaba ni por un momento que aquello fuese a funcionar, pero... de perdidos al río. Me puse a hacer el payaso, culo en pompa, contoneando caderas, piernas abiertas y mientras doblo el torso para intentar beber boca abajo, sin dejar de reírme, por supuesto, viene Agapornis por detrás y me da un azote! Me fui para adelante, se me volcó el vaso... nos reímos todos... y si. Se me quitó el hipo. Que grandes...! Al final me van a obligar a volver... Me quedé con ganas de conocerlos mejor. Y de asistir a alguno de esos eventos de los que hablan.

Amo y yo no vamos a eventos. Supongo que vivimos nuestra relación más a nuestra manera. (si sois asiduos a la lectura del diario lo sabréis). Quién sabe... un día... no cierro esa puerta.


Mi viaje también tuvo su momento morboso, aunque no estoy orgullosa de ello. Tuve una experiencia espontánea como acosadora... y no me lo esperaba.

Recuerdo una mañana, paseando alrededor del hotel, me encontré con un pequeño taller de guitarras. La puerta estaba cerrada, pero a través del cristal con reja pude ver a un chico trabajando en la construcción de una de ellas. Estaba desbastando una pieza y colocando unas varillas con una concentración y una habilidad que me fascinó. Despacio iba pasando la herramienta por la madera, quitando las virutas, observando su obra. Me enamoré y morí de la envidia al mismo tiempo. Quería verlo desde mas cerca. Tuve el impulso de llamar al timbre, pero justo cuando iba a hacerlo mi cabeza me preguntó.

- Qué le vas a decir cuando te abra?

- No lo sé, me contesté... que soy una amante de las guitarras.

- No tocas la guitarra desde los doce años y la tuya, que le costó una pasta a tu familia para regalártela, la desmontaste para hacerte una estantería. Eso también se lo vas a contar?

- Claro que no! cómo voy a contarle eso??? Le contaré que mi abuelo se fabricó su laúd. Y que vengo de una familia de carpinteros y ebanistas. Que me gusta ver como trabaja.

- Ya, y luego le pides que te deje sentarte en un rincón a mirarlo mientras trabaja.... y si se puede, grabarlo con el móvil. No?

- Suena raro... verdad?

- Un poquito, cariño. 

A todo esto, yo seguía de pie, inmóvil, con la cara pegada al cristal. El corazón me latía con fuerza de los nervios.

- Ha girado la cabeza, sabe que le estas mirando.

- Quiero hacerle una foto. 

- Estas loca?

- Ahora no mira. (disimuladamente saco el móvil y hago como que lo miro mientras hago una foto. Ni compruebo si ha salido bien. lo guardo corriendo) Ha sido rápido ves???

- Quiero entrar y verle trabajar.

- No te va a dar permiso

- Voy a llamar.

- No!

- Ha vuelto a girar la cabeza... igual se acerca a preguntarme... Ah no, vuelve a la madera. Qué edad tendrá? Podría decirle que quiero comprarle una guitarra a medio hacer, una que haya salido mal... 

- Se va a reír en tu cara, 

 - Para que serán esas piezas? Usará herramientas especiales? seguro que si, como en los reportajes que veo por facebook que tanto me gustan. Y las hormas esas con gatos... claro, para dar la forma a las... Espera, se mueve! Se va??? Por qué se va???

Y de pronto sentí un calor tremendo y un agobio terrible. Cuánto tiempo había estado pegada al cristal???? 

El pobre chico debió sentirse tan incómodo que optó por coger la herramienta y subir las escaleras de la tienda. Ahí fui consciente de lo que acaba de ocurrir. Me había convertido en una acosadora! Esto es lo que les pasa a los acosadores? Sentí ganas de gritarle LO SIENTO!!!! 

Salí calle arriba lo más deprisa que pude. Vi una tabernita un poco mas allá y decidí esconderme ahí. Esconderme? de quien? Nadie me perseguía. Pero así me sentí, como si hubiese robado una chuche del quiosco de la plaza. Me pedí una manzanilla y me senté en la mesa del fondo, cara a la pared. Al sentarme noto humedad en mi entrepierna... mieeeerdaaaa.... Bebo. Intento no pensar.

Ya más tranquila vuelvo a sacar el móvil y miro la foto. Joder, había hecho cuatro... Pobre chico! Que espectáculo más lamentable... habrá visto a una gorda chalada de pie mirándolo fijamente durante demasiados minutos con un móvil en la mano.... qué vergüenza por favor!!! Conocía mi lado voyeur... Pero con un puñetero carpintero...! Fue por la sensación de mirarle? porque en el fondo sabía lo que estaba haciendo???

En cuanto lo conté en el grupo de telegram se descojonaron todos... Acosadora de lutiers... me llamaban jajajaja!!! y era verdad!!!  En mi defensa decía que no era culpa mía que el taller estuviera tan a la vista, no? si no te gusta que te miren... pon un biombo, lechugas... Yo que sé!!!

En cuanto contactó Amo al día siguiente se lo conté también.. Me da por imposible... Aún ahora no puedo creerme que tuviese aquella reacción tan estúpida! Con lo lanzada que soy yo!!! y lo peor aún, que me excitase todo aquello... Pobre chiquillo. 




LO SIENTO!!!!!!


En fin... Que fue una semana interesante, altamente recomendable y que quiero repetir en cuanto me sea posible. A ellos, mis amigos de morbo, los sigo teniendo chiquititos,  guardaditos en mi móvil. Para que no se vayan. Y hablamos cada día. Más ahora que ya nos hemos abrazado y mordido... jeje. 

Me gusta esto del turismo de amigos. Si señor. Gracias Sevilla. Os adoro






Aniversario, látigo

 Madre mía... cuatro años juntos, mi Dueño. Quien me iba a decir a mi... que aquel beso... ains..

Bueno... al lío. Que me pongo moñas.


Hace un mes y pico, Jota, mi bro, me convenció para que pidiese con él un látigo a un artesano que los hacía en FetLife. Tardé en aceptar... no por el dinero, sino por el tremendísimo miedo que le tenía a los bichos esos.  Por otro lado sentía curiosidad, además, me parecía un regalo brutal para mi Amo. Un buen sádico que se precie ha de tener al menos un látigo. Y yo quería que mi Amo pudiese fardar del suyo. 


Así pues, me lié la manta a la cabeza y pedí que me hicieran uno. Quise pedir el corto, para ir probando intensidades, y no empezar con el más duro. Pero al final, se me pasó avisarlo y me vi con que había pedido el de metro y medio. Mierda...

Por suerte, cuando me llegó, vi que el ultimo tramo era simplemente una sola cuerda, así que la desanudé y dejé el remate del trenzado como yo quería en un principio, de un metro. Aun así guardé el tramito de cuerda para añadirlo en un futuro. Volví a guardar el bicho... para dárselo a Amo tras quedarnos solos en el centro.











Cuando Amo abre el paquete, esa misma noche, suelta una carcajada.

- Estás segura que éste regalo es para mí?? Porque me parece que es mas para ti...

- A ver... Es para los dos... Pero te pertenece a ti. Igual que la pala. (Le hice una pala de madera un par de años atrás, con su nombre de Amo tallado).



Cenó la mar de a gusto. Le hice esa noche un chuletón con patatas asadas, sus cervecitas bien frías, y nos pusimos una peli. 

Cuando terminó de cenar, se recostó en la butaca y mientras se subía el jersey del uniforme me ordenó.

- Haz tu trabajo, puta.

Sonreí feliz, me acerqué a su pezón izquierdo y lo lamí suavemente, me humedecí el pulgar y lo llevé al derecho, así él podía seguir disfrutando de la película sin mi cabeza de por medio.

- Joder puta, como echaba esto de menos - Me agarra del pelo y me coloca la cabeza frente a él. Me suelta un guantazo mientras me vocea- Usa bien esa lengua zorra. 

- Si, Amo - contesto con la mirada baja - Lo siento.

Continúo dando pequeños lametazos con la lengua bien humedecida en el pezón. Amo me lleva la cabeza hacia su boca y me susurra a oído:

- Cuántos azotes quieres?

Lo miro con malicia.

- Mil.

- Con el látigo?

Abro mucho los ojos asustada...

- Ah! no no!  Con el látigo uno!!

Me voltea con un empujón y me inclina sobre el mostrador, baja mi pantalón y me azota muy fuerte con las manos. Gimo de puro placer... yo sí que echaba de menos el dolor, Amo mío... no sabes cuánto.

Mete sus dedos en mis dos agujeros y los sacude haciéndome jadear hasta el orgasmo... 

- Amo permiso.....

Amo para de masturbarme. Me agarra del pelo y me lleva a tirones al fondo de la habitación, me empuja contra la pared.

- Cuenta.

De pronto noto como un corte intensísimo en el lado izquierdo de mi culo! El dolor es tan duro que me salió un grito de sorpresa. Dios mío! esto es el látigo???



Amo comienza a sacudirme el culo en varias intensidades. Levanta mi camiseta dejando además descubierta la espalda... mierda.... Siento unas punzadas durísimas, como pinchazos. Duele muchísimo.. intento analizar las sensaciones... Me recuerda a los golpes con la vara... pero en un nivel mucho más intenso y punzante. Mientras él sigue descargando... Grito, lloro... pataleo y hasta me doy la vuelta cada dos o tres sacudidas pidiendo tiempo para respirar... El fresquito de la pared me relaja enormemente la piel castigada. Buscaba cualquier excusa para ganar segundos de tregua...

- Amo... los calcetines... no salen... - Y los empujaba torpemente con los pies para que les costase aun más salir... mi cerebro... animalico.

- Deja los calcetines tranquilos y date la vuelta.

- Si... voy... - Daba un cuarto de vuelta y volvía a colocarme de frente -... no puedo Amo...! no puedo...!

- Date la vuelta ya.

Apenas me colocaba en mi posición, Amo volvía a descargar. Primero suave... luego intenso, por último tan fuerte que me saca un chillido. Me volvía a girar.

-AMOPORFAVOR!! PARAAA! 

- Colocate, puta.

Obedezco con muuucho miedo. No quiero hacerlo... apenas he girado, sin darme tiempo a mentalizarme, suelta uno super fuerte en la parte alta del muslo. Aúllo y me agacho llorando.. Suplico piedad... Pero Amo, con la voz mas tranquila que le he escuchado en mi vida, me vuelve a ordenar que me coloque en condiciones... Veinticinco cuento... Veinticinco ??? ya??? 

- Déjame respirar, Amo, por favor....

- Que te coloques...

- Au... por fav... Ni termine, amo sigue soltando latigazos en mi espalda y grito de pura rabia. 

Vuelvo a girarme y lo miro a los ojos... por favor....

- Sabes qué tienes que decir... 

Mierda... ahora si va en serio. Si digo rojo Amo dejará de golpear... pero ya llevo veintiocho... Me siento tan bien conmigo misma... ole arween! Vamos puta. Aguanta hasta los treinta. Vuelvo a mi posición exponiéndome bien. Toda una declaración de intenciones. Amo acepta el desafío y descarga con tal fuerza que vuelvo a agacharme gritando. 

- El ultimo y ya.... el ultimo Amo... el ultimo.

- Los que tú quieras.

- El último... - digo volviéndome a colocar. 

Amo descarga dos seguidos antes de que me de tiempo siquiera a contarlos. Amo!!! Treinta y uno ????  nooo! Rojo ! Rojo! Rojo! - Me tiro al suelo y rompo a llorar. ¿Por qué cada vez que digo la palabra de seguridad me da la sensación de haberme rendido?

Amo se saca la polla del pantalón y me ordena ir hacia él. Se me corta de golpe el llanto y sonrío triunfante. Mi premio por ser una buena puta. Voy gateando hacia él.

Instrucción: De rodillas, brazos en alto, pulgares húmedos a sus pezones y abro mi boca para recibir.

Amo me hunde la verga en la boca hasta que me corta la respiración y la fuerza un poquito más. Lo mantiene presionado sujetando mi cabeza. Las arcadas no tardan en llegar, pero Amo no afloja. Amo... si sigo así voy a vomitar... le aprieto el pecho con las uñas... no puedo más... me ahogo... 

Amo me suelta. Toso y cojo una bocanada de aire. Vuelvo a chupar acompasada, saco del todo la lengua y lamo la parte baja de la polla mientras me la mantengo dentro de la boca. Justo en ese momento, Amo vuelve a presionar mi cabeza hacia sí, hundiéndose más aún en mi tráquea, me llega el vómito a la boca y vuelvo a forzarlo hacia abajo. No puedo permitirme el lujo de vomitar aqui enmedio y cortarle el rollo. 

Traga, puta, por tu vida.

Amo se da cuenta y suaviza el punto de ahogo... Me agarra del pelo y sacude violentamente mi cabeza. Yo relajo el cuello para facilitarle el movimiento. Se le infla y endurece unos segundos, señal de que está a punto de correrse y se deja llevar. Cuando termina de descargar se separa de mi. Yo mantengo la leche de Amo en mi boca abierta esperando la siguiente orden.

- Bien... qué rico, puta. Traga.

- Gracias - Digo tras relamerme los labios.

Le ayudo a componerse de nuevo el uniforme, me visto yo también y nos volvemos a colocar, el en su butaca, yo en el suelo.

Amo enrolla el látigo y me lo entrega.

- Interesante. Me ha gustado, guárdalo tu, que mi taquilla puede abrirse demasiado fácil y no quiero líos.

- Bien. Pero es tuya eh?

- Si, si... ya. Mía... no?

- Jeje... Aunque lo disfrute yo... - Contesto con malicia.

Amo me acaricia la cabeza y me recuesto ligeramente en su pierna. ¿Que peli estábamos viendo? Ni me acuerdo jajaja!! 



Fantasía VII. Regalo de aniversario

Es verano. Jose Ángel ha aprovechado las vacaciones para mandar a los niños de campamento. Quiere celebrar con su esposa el aniversario regalándole algo muy especial.



La lleva con los ojos tapados hasta la cocina, y cuando la tiene donde quiere le pide que se pare.

- Cariño. Quiero hacerte un regalo. Eres lo mas importante de mi vida y sé que hace mucho tiempo que deseabas algo así. Puedes destaparte los ojos cuando quieras.

Lo que ve la mujer delante de sí le provoca un grito de sorpresa. Una jaula de hierro descansa en una esquina de la cocina. Dentro hay una mujer desnuda, afeitada de pies a cabeza en posición de ofrenda.

- Cariño!! Me regalas una esclava????

- Sí, mi amor, enterita para satisfacerte en todo lo que te plazca, la compré el otro día. Además está adiestrada para recibir dolor, como tu querías. Sé que no puedo complacerte al nivel que tú necesitas, así que espero que esta perra lo haga.

- Ay madre mía!!! Amor. Muchísimas gracias - José Ángel le entrega una cajita - Y esto??

- Ábrelo.

La esposa obedece. Dentro hay un juego de correas con arandelas para cuello, manos y pies.

- Ay que locura! Me encanta! Quiero ponérselo - Se dirije a la jaula - Cómo te llamas?

- 2354, señora - Contesta la esclava sin moverse de su posición - Aún no tengo nombre.

- Vaya... pues asi de sopetón... No se como llamarte - Se dirije al marido - Cari, como la llamamos?

- No se, pero no te preocupes, eso es algo que irá saliendo. 

- Y que hacemos ahora? puedo estrenarte ya? Tienes instrucciones? Algo que contar?

- Si, Señora, si me da usted su permiso, me gustaría presentarme como es debido, y explicarle mis funciones y mis límites.

- Está bien - Ambos cónyuges se ponen cómodos sentándose a la mesa se la cocina, en dirección a la jaula - Tienes mi permiso para hablar.

- Gracias, señora. Soy 2354, tengo treinta y cuatro años, esclava sexual oficialmente desde hace quince. Mi anterior Amo decidió venderme por problemas personales. Estoy adiestrada para todo tipo de prácticas tanto placenteras como de dolor. Mis límites a día de hoy son mas físicos que mentales. Tengo un esguince en el tobillo izquierdo mal curado y a veces cojeo. Y necesito gafas para leer. Traigo conmigo mis pocas pertenencias, algo de ropa y los objetos que mi Amo anterior incluyó en mi precio, que por supuesto, ahora son suyos y puede disponer de ellos cuando desee. También puede ver mi ficha médica, y los últimos análisis de sangre y etts. Todo en regla.

Mientras la esclava habla, la mujer se ha dirigido a una maleta y la ha abierto. En ella va viendo un látigo, varias palas de madera, un cinturón de castidad, varas extensibles de acero, ganchos anales, argollas y mosquetones, dos vestidos negros sencillos y un juego de ropa interior negra.

El marido observa a las dos mujeres con emoción. No dice ni una palabra, no quiere romper la magia que se ha creado en aquel momento entre la mujer y la esclava. 

- Sal de la jaula.

La esclava va gateando hacia ella y vuelve a su postura de ofrenda. La esposa le coloca con todo el mimo el mundo el collar y los brazaletes.

- Voltéate, quisiera inspeccionarte.

La esclava se gira y apoya el pecho en el suelo, arqueándose para exponer lo más posible su culo y genitales. abre bien las rodillas. La esposa pasea alrededor mientras la observa en silencio con curiosidad.

- Bien, esclava - habla finalmente tras un tiempo en silencio- a partir de este momento eres mi posesión. Por lo tanto soy tu Ama. No tendrás permiso para hablar salvo que te lo permita expresamente, en cuyo caso me trataras de usted, como corresponde. No tienes permiso para mirarnos a mi marido ni a mi de rodillas para arriba, aun estando de pie. Comerás nuestras sobras, dormirás cuando te lo ordene. Y tendrás un trabajo especial. Me acompañaras al baño cada vez que yo vaya y te encargarás de limpiarme con la lengua cuando termine. ¿Lo has comprendido?

La esclava asiente con la cabeza pegada al suelo.

- Bien. Me gusta - De pronto se da cuenta de que su marido sigue sentado y va hacia él, se sienta sobre sus rodillas a horcajadas y lo besa - Amor... es el mejor regalo que has podido hacerme en la vida... 

Lo abraza y ambos se besan apasionadamente, ella comienza a contonear las caderas rozando su sexo con el de José ángel, quien de un manotazo, y excitado como nunca la agarra del cuello y la levanta en pie. Le saca la ropa a tirones y cuando la tiene completamente desnuda la empuja sobre la mesa de la cocina. Con dos patadas le separa las piernas, la agarra del pelo levantando su cara en dirección de la esclava, quien aún sigue a cuatro patas con su sexo y su culo expuesto.

José Ángel pega su boca al oído de su esposa y le susurra

- Mi putita está feliz con su regalo...?

- Si mi amor... - consigue hablar la esposa entre jadeos.

Jose Ángel se desabrocha el pantalón con la mano libre y se saca la polla, dura como un palo. Comienza a hundir sus dedos entre el sexo de su mujer y el culo, lubricando toda la zona.

- Bien, putita. Voy a abrirte ese culo. 

- Esclava! - Grita ella entre jadeos -  Mastúrbate para mí.

La esclava pasa el brazo por debajo de su cuerpo y comienza a acariciarse el sexo, bien expuesto a su ama, mientras ésta siente como la polla de su marido se le va hundiendo, provocándole un intenso dolor.

- AAAH..!!! - Gime desesperada- DUELE!!

- Si putita...? Cuanto te duele?

- Mucho! AAHHH!!! 

- Qué cerda que eres... te gusta que te rompa... - empuja hasta juntar su ingle con el culo de su mujer - dime cuánto te gusta.

- AAAHHH!! Si... me g...ahh! Fóllame....

Jose Ángel comienza a embestir a su esposa con violencia, tras un par de minutos los gritos dan pasos a gemidos de puro placer.

- Amor... no pares... voy a correrme!

La mujer arquea su espalda y suelta un quejido que le sale de las mismas entrañas. Se separan, mientras recupera el aliento se acerca a la esclava. Se escupe en la palma mano, unta el culo de la esclava con la saliva mientras se dirije al marido.

- Quiero que te la folles mientras me miras, amor.

José ángel sonríe con malicia, termina de desnudarse, se coloca de rodillas tras la esclava y le hunde la polla en el culo hasta el fondo. Ésta apenas suelta un ligero jadeo.

- Así te gusta que me la folle, amor mio?- Dice José Ángel sin parar de moverse - Bésame.

Ambos se besan un largo rato mientras él sigue embistiendo a la esclava. Tras esto, la esposa se separa de él y agarra del suelo el cinturón que José Ángel ha dejado al desnudarse. Lo dobla por la mitad y agarra con fuerza el extremo mientras se golpea la palma de la mano.

- Cuando vayas a correrte me avisas.

- Amor... estoy a punto...

La esposa sonríe sádica y comienza entonces a sacudir con fuertes latigazos la espalda de la esclava sin dejar de mirar a su marido.

- Te gusta así? 

- Golpea más fuerte... voy a... a cooorrerme... amor...

La esposa descarga furiosa los cintazos uno tras otro, dejando sobre la piel de la esclava largas marcas encarnadas. Con un sonoro quejido el marido llega a un orgasmo tan fuerte que se le quiebra la voz.

- AAAAHHHHPUTAAAA TEQUIERO!!!

- Bien. Mi amor... yo también a ti - Sonríe y lo besa con ternura. 

El se levanta y poco a poco van relajándose, fundidos en un abrazo sobre el cuerpo castigado de la esclava.

- Cariño... Es el mejor regalo que me has podido hacer.

- Me alegro, mi amor. Y aún tenemos quince días por delante.

- Es verdad... La de cosas que podemos hacer...

- Esclava, recoge esto y cuando termines te vienes al salón. Quiero enseñarte mis juguetes. ¿Todo bien? Puedes contestar.

- Si mi Ama. Feliz de servirla. 


















"Nine Degrees of Submission" Reflexiones


Hace unos días cayó en mis manos una lectura interesante. Una relación de tipos de sumisos según el grado de implicación en la relación D/s.

Según fui trasteando vi que era un artículo de Diane Vera, de 1984, que está incluido en el libro The Lesbian S/M Safety Manual publicado en 1988 por Pat Califa y que puedes descargar en pdf pinchando en la imagen.




El texto (traducido de google) es el siguiente:

Dentro de la subcultura S/M, diferentes personas usan las palabras "sumiso" y "esclavo" para significar muchas cosas diferentes. Cuando los sumisos dicen "Quiero ser tu esclavo", a veces solo quieren decir que quieren ser atados y azotados. 

Muchos dominantes profesionales se refieren habitualmente a sus clientes (normalmente no muy sumisos) como "esclavos". En el otro extremo, hay personas que quieren ser sirvientes personales a tiempo completo y que realmente quieren existir únicamente para el uso, placer y conveniencia de su "dueño". 

Y hay muchos matices entre estos dos extremos. Para ayudar a resolver la confusión causada por los diferentes usos de las palabras "sumiso" y "esclavo", he hecho la siguiente lista de nueve grados de sumisión, ordenados en orden de menos sumiso a más sumiso. 

Tras esto enumera los nueve tipos de sumisos (los cuales añado al final del post por si alguien quiere leerlos todos) y acaba con una conclusión:
La lista anterior no pretende ser una clasificación rígida. La mayoría de las sumisas no entran claramente en una de mis categorías; todavía hay más matices en el medio. (Por ejemplo, un esclavo residente con un trabajo externo remunerado sería de categoría 7 1/2). Además, el mismo sumiso puede alcanzar diferentes grados de sumisión con diferentes dominantes.
Mi lista está destinada simplemente a mostrar la amplia gama de diferentes significados posibles de las palabras "sumiso" y "esclavo". En la subcultura S/m la mayoría de los "sumisos" buscan escenas en las categorías 1 a 3, mientras que la mayoría de los dominantes que conozco (incluido yo misma) buscan esclavos en las categorías 6 y 7. 

La verdad, visto con la perspectiva del tiempo, y considerándome una novata aún en este mundillo del BDSM, creo que, salvo el concepto "esclavo" al que se refiere la autora, lo demás me ha parecido bastante fiel a la realidad actual. Me muevo virtualmente en varias comunidades bedesemeras y me he encontrado con gente a la que veo reflejada en cada rol. Por supuesto no es un concurso a ver quien es mejor que quien, sino una clasificación más bien de tipos de sumisión.


El otro día comentaba con Amo que yo me veía identificada con el numero siete. Aunque no me considero esclava, pues si bien estoy sometida al amo dentro y fuera del juego sexual, y ahí si podría sentirme como tal, tengo libertad a la hora de relacionarme con la gente, amigos de morbo, compañeros de trabajo y familia. Eso si, a pesar de mi vida personal aparte del Amo mi prioridad es siempre él. Me excita sentirme propiedad de alguien desde que me levanto por las mañanas hasta que termine mi día, haya tenido contacto con él o no. Disfruto obedeciendo, cumpliendo sus deseos y sus instrucciones, aprendiéndome sus prioridades y sus caprichos: El queso azul en la hamburguesa, El tabaco con el filtro mentolado, el color negro del pelo con los mechones morados, y la sal gorda con el chuletón. (Por cierto, tengo que comprarla ahora que vaya al super). Y me gusta mucho que lo haga, siempre dice... "Muy bueno. Pero para la próxima...", jeje... yo sonrío y le digo, "Apuntado". Él remata con "Buena chica" y yo me muero de amor... jeje... Si es que soy mu fácil!!

Para mí los matices para mejorar que me propone Amo suponen nuevos retos y una manera de mantener mi cabeza pendiente de él.

La última fue con las croquetas... Su valoración fue: "No están nada mal... para haberte demorado tres días". Jajaja! Que desastre... Pero lo conseguiré. Me saldrán las mejores croquetas de amo de la historia.

Mañana coincidiremos en el trabajo. Tras mi rezo matutino, en que le deseo un maravilloso día, me ducharé a conciencia (arween siempre limpia por dentro y por fuera), me depilaré y me retocaré las uñas, Compraré las cerves y el tabaco y le haré la mejor cena del mundo, esta vez creo que le llevaré un chuletón con patatas asadas. La última vez se me quemaron y quiero arreglar mi metedura de pata. Últimamente se me olvida cocinar con el collar de perra al cuello. Será por eso que no me salen bien las cenas?

Estoy deseando verle y sentarme a sus pies a ver una serie. Y soñaré con que me mire y me diga... "Ven puta y haz tu trabajo".


Hasta mañana, Amo. Descansa.


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Cito aquí el artículo completo:



Nine Degrees of Submission


by Diane Vera


Dentro de la subcultura S/M, diferentes personas usan las palabras "sumiso" y "esclavo" para significar muchas cosas diferentes. Cuando los sumisos dicen "Quiero ser tu esclavo", a veces solo quieren decir que quieren ser atados y azotados. 

Muchos dominantes profesionales se refieren habitualmente a sus clientes (normalmente no muy sumisos) como "esclavos". En el otro extremo, hay personas que quieren ser sirvientes personales a tiempo completo y que realmente quieren existir únicamente para el uso, placer y conveniencia de su "dueño". 

Y hay muchos matices entre estos dos extremos. Para ayudar a resolver la confusión causada por los diferentes usos de las palabras "sumiso" y "esclavo", he hecho la siguiente lista de nueve grados de sumisión, ordenados en orden de menos sumiso a más sumiso. 

(Como soy una mujer bisexual dominante, me referiré a las dominantes como "ella" y a las sumisas como "ella / él", pero la siguiente categorización también se puede aplicar a personas S/m de otras orientaciones de roles de género).


1- EL MASOQUISTA NO-SUMISO (KINKY SENSUALIST). No está dentro de la servidumbre, humillación o abandono del control; solamente le gusta el dolor o la sensualidad picante, en términos propios del masoquismo y para el placer directo del masoquista (por ejemplo movido única o principalmente por su propia sensación corporal más que por ser usado para el disfrute sádico de su compañero)


2- NO-ESCLAVO, PSEUDO-SUMISO. No entra en el juego de la "esclavitud", pero le gusta jugar al rol de "sumisión", por ejemplo: Juegos de profesor de escuela, infantilismo, travestismo forzado. Por lo general dentro de la humillación, pero no de la servidumbre, incluso en el juego. Dicta la escena en gran medida.


3- ESCLAVO DE JUEGO PSEUDO-SUMISO. Le gusta jugar a ser un esclavo, le gusta sentirse subordinado e incluso puede en algunos casos gustarle sentirse usado para satisfacer el sadismo de su compañero; puede incluso servir al dominante en> algunos sentidos, pero solo en los términos decididos por el esclavo. Dirige la escena en gran medida, a menudo fetichista (por ejemplo los adoradores de pies).


4- VERDADERO SUMISO NO-ESCLAVO. Realmente cede el control (solo temporalmente y dentro de los límites convenidos) Pero alcanza su satisfacción en la sumisión a otros más que sirviendo o siendo usados por el dominante. Usualmente se enciende con el suspense, la vulnerabilidad y el ceder la responsabilidad. No dirige la escena salvo en términos muy generales, pero busca su propio placer también (más que alcanzar el placer en el placer del dominante)


5- VERDADERO SUMISO QUE HACE DE ESCLAVO. Realmente cede el control (temporalmente, solo durante escenas y sin límites) y alcanza su satisfacción en servir / ser usados por su dominante pero solo con fines de diversión, normalmente eróticos. Puede no gustarle el dolor. Si le gusta, se enciende con el dolor de forma indirecta, por ejemplo: le gusta ser un objeto de su compañero sádico, y pone muy pocos límites o exigencias.


6- NO COMPROMETIDO A CORTO PLAZO PERO MÁS QUE SEMI-ESCLAVO DE JUEGO. Realmente cede el control (generalmente sin límites), quiere servir y ser usado por su dominante, quiere ofrecer servicios prácticos eróticos y no eróticos pero solo cuando está de humor. Puede incluso actuar como un esclavo a tiempo completo digamos que por unos días, pero puede abandonar en cualquier momento (o al final del tiempo acordado) Puede o no tener relaciones largas con el Amo de otro, pero, del mismo modo, el esclavo tiene la última palabra sobre cuando servirá.


7- ESCLAVO A MEDIA JORNADA PERO VERDADERO. Tiene un compromiso adquirido en una relación Amo/esclavo y se considera como la propiedad del dominante en todo momento. Quiere obedecer y complacer a su Amo en todos los aspectos de su vida eróticos y no eróticos. Dedica la mayor parte del tiempo a otros compromisos (por ejemplo: trabajo) pero su Amo es lo primero en su tiempo libre.


8- ESCLAVO A JORNADA COMPLETA. Dentro de nada más que unos límites y exigencias amplios, el esclavo solo vive para el placer del dominante. El esclavo espera a cambio ser considerado como una posesión estimada, no muy diferente al ama de casa tradicional pero dentro del mundo de S / M la posición tiende a ser totalmente consensual, sobro todo en el caso del esclavo masculino. Dentro del mundo de S / M el acuerdo del esclavo a tiempo completo es establecido de una forma explícita, siendo consciente de la magnitud de esto, con más conciencia de los peligros posibles, y de la magnitud de la cesión de poder y normalmente se asume más cuidadosamente, con mayor conciencia de los peligros y con acuerdos más claros y específicos que los adoptados en el matrimonio tradicional.


9- ESCLAVO TOTAL SIN LÍMITES. Una fantasía ideal que probablemente no existe en la vida real (salvo en los cultos religiosos autoritarios y otras situaciones donde el consentimiento es inducido por el lavado de cerebro de la presión social o económica y así no es totalmente consensuado) Unos cuantos puristas de S / M insistirán en que no eres realmente un esclavo salvo que hagas todo lo que tu Amo desee, sin límites de ningún tipo. Me he encontrado alguna gente que dicen ser esclavos sin límites, pero dudo mucho que lo sean.


La lista anterior no pretende ser una clasificación rígida. La mayoría de las sumisas no entran claramente en una de mis categorías; todavía hay más matices en el medio. (Por ejemplo, un esclavo residente con un trabajo externo remunerado sería de categoría 7 1/2). Además, el mismo sumiso puede alcanzar diferentes grados de sumisión con diferentes dominantes.

Mi lista está destinada simplemente a mostrar la amplia gama de diferentes significados posibles de las palabras "sumiso" y "esclavo". En la subcultura S/m la mayoría de los "sumisos" buscan escenas en las categorías 1 a 3, mientras que la mayoría de los dominantes que conozco (incluido yo misma) buscan esclavos en las categorías 6 y 7. 

Si eres un "sumiso" en las categorías 1 a 3, probablemente sea mejor que busque una relación no con un dominante, sino con un compañero "sumiso", o con un switch (una persona en ambos roles). Ella y usted pueden turnarse para representar las fantasías "sumisas" o masoquistas del otro.

Cuando un sumiso le dice a un dominante: "Quiero ser tu esclavo", a menudo es difícil saber exactamente a qué se refiere. Mucha gente fantasea con un grado mucho mayor de sumisión del que son capaces o están dispuestos a alcanzar en la vida real, y muchos "esclavos", especialmente los inexpertos, sobrestiman su propio deseo de servidumbre en la vida real. 

Un dominante debe averiguar CUIDADOSAMENTE hasta dónde el "esclavo" REALMENTE quiere llegar. 



The preceeding article and two others by Diane Vera -- "Kinds of Masochism and/or Submission" and "Temporary Consensual 'Slave Contract'" -- appear in The Lesbian S/M Safety Manual, edited by Pat Califia, (Boston: Lace/Alyson Press, 1988) (ISBN 1-55583-301-2)




El link a al web de donde he sacado el artículo:

https://www.evilmonk.org/a/dvera01.cfm









Fantasía VI. Escombro

Hoy el Amo ha citado a su perra en su apartamento. Al llegar, la puerta está entreabierta, aun así llama al timbre.

A lo lejos escucha con eco la orden de su Amo.

-Entra, cierras la puerta y te desnudas. Quédate sólo con el collar.

Cuando la perra entra al piso se queda paralizada. Prácticamente todo el espacio está lleno de escombro y restos de azulejo. De la antigua cocina apenas quedan tres muebles volcados y astillados, amontonados entre los electrodomésticos para llevar a tirar. Paredes y suelos lucen desvergonzados los restos de mortero y ladrillos de los originales tabiques de obra.




Al otro lado de la estancia el Amo la espera sentado en una gran butaca de mimbre, vestido con vaqueros y polo oscuro. Lleva puestas unas fuertes botas militares. A su lado hay un cajón de madera volcado a modo de mesa sobre la que tiene unos guantes de trabajo, un cenicero con un par de cigarros y una lata de cerveza.

La perra comienza a desnudarse sin dejar de mirar el espacio que la separa de su Amo. No hay forma de andar por ahí sin clavarse una arista, piedra o esquirla de ladrillo o azulejo. 

- Amo... 

- Camina hacia donde estoy yo en línea recta. Un pie pegado al otro, como si anduvieses sobre una cuerda invisible.

La perra estira los brazos en cruz, simulando ser una equilibrista. Intenta mantener la neutralidad en la cara. Pero a cada paso se le van clavando las piedras de yeso seco y los filos del ladrillo. Le duele, pero continúa. A los diez pasos comienza a gemir de dolor. 

- Amo... no puedo... 

- Obedece o será peor.. 

La perra va haciendo equilibrios sobre los cachitos de ladrillo y poco a poco avanza sobre aquel suelo infernal. En uno de los pasos se le clava una arista de azulejo y pega un grito de susto.

- No puedo....!

- Está bien, entonces cambiamos. Continúa de rodillas. 

- Amo!!!! No... por favor.

- ¡Pues sigue andando, puta!

La perra comienza a llorar. Paso tras paso va sufriendo el dolor de las piedras. Intenta quitárselas frotándose las plantas de los pies con los gemelos y consigue aliviarse ligeramente. Parece que al Amo no le importa que lo haga.
 
Cuando al fin llega a la butaca se para. Abre ligeramente las piernas y coloca los brazos cruzados en la espalda, mirando al suelo. Éste estira una pierna mostrando la suela de la bota, está blanca y con piedras incrustadas.

- Lame. Las estrené hoy. Quiero volver a verlas como estaban antes de usarlas. 

La perra se agacha muy lentamente, buscando una superficie lisa en la que apoyar las rodillas. Sujeta el tobillo del Amo entre las manos, para que descanse la pierna y va lamiendo la suela del zapato, de vez en cuando, con la uñas, desincrusta alguna piedrecita de las hendiduras de la suela.

Cuando cree que ha terminado el trabajo para de lamer. Nota la boca completamente seca y arenosa. 

- Amo, necesito agua. 

- Claro, puta. 

El Amo se levanta y recoge del suelo, en una montaña de escombro, bajo un gran boquete de la pared, una botella arrugada de plástico vacía. Va al servicio y tira de la cisterna. Con el agua que cae del inodoro rellena la botella y vuelve a sentarse en la butaca. Se lo ofrece a la perra.

Cuando termina de beber le presenta la suela de nuevo. 

- La manchaste.

La perra vuelve a empezar el trabajo. Primero una bota, luego la otra. Al menos esta vez tenía el agua cerca cuando se le secaba la lengua.

El Amo comprueba el estado de las suelas, tras un par de objeciones, que la perra solventa, da por bueno el trabajo. Se termina de un trago lo que queda de la cerveza, la arruga y la lanza sobre el montículo de escombro de donde ha sacado la botella.

- Vete ahí y te tumbas boca abajo. Manos a la nuca y abres las piernas.

La perra se dirige al lugar indicado y se queda parada mirando el montículo. Busca con la mirada un lugar que se pueda tumbar sin morir de dolor en alguna costilla u otra zona frágil. Va tumbándose despacio, evitando aristas o filos cortantes. Aún así, una vez que ha conseguido cumplir la orden nota como se le clavan los escombros por todo el cuerpo.

El Amo se incorpora de su asiento despacio  mientras se deleita viendo luchar a su puta contra los elementos cortantes entre quejidos y resoplidos de desesperación.

Cuando está colocada del todo y pone finalmente las manos en la nuca, la deja así un ratito, para que asimile cada sensación. Sabe que aunque ahora esté sufriendo, más adelante recordará esta situación y se mojará como la perra masoquista que es. Y le pedirá más nivel.

Se coloca a su lado, sin llegar a subir al montoncito de escombro. Levanta el pie y lo posa sobre el culo de la perra, cargando poco a poco su peso sobre ella. La presión hace que se acentúen los pinchazos en la pelvis, justo sonde una piedra asesina le está recordando lo mal que ha elegido tumbándose ahí. Ella grita suplicando.

-Amo...!!! Por favooor!!!!

El Amo se apiada de ella y relaja la presión en el culo, pero vuelve a colocar la bota sobe un muslo, con el mismo resultado. Repite la misma acción recorriendo su cuerpo y presionando con la bota la espalda, los brazos, las manos, la cara.... 

La perra agotada de tanto gritar pide parar... está al límite. Los pechos le arden más que ninguna otra parte, al presionar el Amo en la espalda, nota un dolor punzante muy agudo en un pezón.

- Sabes cuál es la palabra de seguridad. En cuanto la nombres, paro y te marchas a casa.

La perra llora desesperada. No quiere irse a casa. Pero está sufriendo muchísimo. 

El Amo busca por el suelo algo durante un rato, dejándola descansar. Vuelve a los pocos segundos con una piedra de escombro en la mano. Le abre las nalgas y se la coloca lo más cerca que puede del ano, cuidando de que las aristas más vivas se le claven bien en el inicio de los cachetes. Se los cierra presionando. La perra gime.

- Nivel?

- ... Seis, señor.

- No me vale.- Busca una piedra mayor, un fragmento de pared con un cachito incrustado de ladrillo vivo. Lo lanza al aire y lo coge al vuelo apretándolo bien en la mano- Éste va a ser ideal.

Vuelve a abrirle bien las nalgas asegurándose de que el lado vivo da justo en el esfínter anal. Al juntarle de nuevo los dos cachetes la perra gime muy fuerte y resopla nerviosa. Ahora sí le duele de verdad.

- Amo! Nueve....!

- Ves? Ya nos vamos entendiendo.

Alcanza un rollo de cinta de embalar de uno de los muebles volcados de la cocina y con tres trozos, de cadera a cadera, une las dos nalgas bien prietas de la perra, asegurándose de que no se mueve la piedra de dentro. Esta comienza a llorar.

- Siéntate. 

- Amo...!!

-Te siento yo?

- No... no.

La perra entre quejidos y llantos se intenta incorporar sobre los escombros. Consigue a duras penas girarse y apoyar las nalgas, soltando un gruñido intenso de dolor. El Amo sonríe.

- Te quejarás... ¿No decías que necesitabas tu dosis de dolor? Agradéceme que me preocupo por ti. Chupapollas egoísta. 

- No, Amo, no me quejo - Se aparta las lágrimas y los mocos de la cara, consiguiendo embadurnársela más con el yeso y el polvo del ladrillo - Te agradezco que te preocupes por mí. 

- Así mejor... - Se levanta y se va a echar un cigarro al balcón. 

La perra aprovecha la ausencia para colocase mejor y aliviar de alguna manera el sufrimiento... aunque es imposible, a poco que se mueve, la piedra de entre sus nalgas se le clava y le saca un aullido y las de fuera lo hacen en los cachetes, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Sólo quiere que pase ese tormento cuanto antes... pero el tiempo pasa lento cuando hay dolor.

Después de unos minutos de martirio el Amo decide cambiar de juego. Le ordena ponerse de pie y subir los brazos. Le ata las muñecas con una cuerda y se las engancha al cáncamo de la lámpara de techo, ahora vacío. Tira de ella hasta que queda colgada y apenas tocan el suelo las puntas de los pies.

Coge del mismo montón de escombro un trozo largo de cable y lo dobla por la mitad.
La azota fuerte con él durante unos minutos, marcándole el cuerpo con largas lineas encarnadas. Ella grita, se retuerce y se gira intentando evitar que el Amo repita el golpe dos veces en el mismo sitio, pero éste adivina la jugada y acaba golpeando hasta cinco veces en cada lugar. 

- Eso por hacer trampa, puta.

Tras el cable, el Amo se va a por una cerveza fresquita a la nevera, que han mantenido enchufada en una esquina durante la obra. A la vuelta, pensativo, se entretiene cogiendo piedras del suelo. Se coloca detrás de ella y le lanza una con toda su fuerza al culo. La perra pega un respingo del susto y grita.

- No te muevas, o te daré sin querer en donde no debo.

El Amo lanza otra un poco mas grande, esta vez le da al muslo. La perra vuelve a gritar.

- Nivel?

- Nueve, Señor.

Bien... vamos a jugar.

El Amo se está divirtiendo como un chiquillo con su puta, marcándole el cuerpo a pedradas. Esta llora y grita con cada una, sobre todo las que atinan en los pechos o en las piernas. Sólo un par se le fueron a donde no debían. Aunque sin daño grave.

Tras el juego de lapidación, el Amo, por fin accede a que la perra tenga su premio. Y la desengancha.

Tras una mamada de las que solo una puta agradecida sabe hacer, el Amo se corre en sus tetas y le hace vestirse de nuevo.

- Ven, princesa, te has portado de diez. 

- Gracias, Amo. Tu también - Y le guiña el ojo, coqueta. 

Ambos se abrazan y se besan. 

-Tienes hambre, puta? Te invito a una hamburguesa.

- Claro, mi Amo. Puedo quitarme ya la piedra del culo?

- No, princesa- Le da un beso en la frente- Yo te diré cuando hacerlo. Lávate la cara y vamos a cenar.