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Fantasía vainilla IX

Hoy Laura quiere tener un detalle con José Ángel y antes de ir a verle al trabajo ha pasado a comprar unas hamburguesas para cenar en el restaurante favorito de ambos. Se ha maquillado ligeramente. Se siente feliz, hace días que no se ven. Saca su móvil y le llama.

- Hola amor...

- Qué pasa, negra?

- Estoy a una media hora de llegar. He pensado llevar cena, así estamos un ratito juntos. 

- Me había traído un tupper de casa... pero vale, me lo como mañana. Qué vas a traer?

- Sorpresa. Ya lo verás.

Al otro lado del teléfono José Ángel se ríe.

- Está bien... tú mandas. Pero como no me guste... te lo comes tú eh?

- Que sí, pesao! Vete buscando una serie en Netflix mientras. 

- Venga, ahora te veo.

......

Laura cruza la puerta del centro con las bolsas de comida y unas cerves fresquitas. Le da un beso a su chico y se las entrega. José Ángel reconoce por los logos de las bolsas el menú de esa noche y sonríe.

- Uuuh... Esto es mejor que mi tupper- Se dirige al office y va distribuyendo los paquetes encima de la mesa. Alza la voz para que Laura le escuche desde el puesto de vigilancia - Al final ni miré la película, churri. Pon tú la que te parezca.

Laura coloca una silla junto a la butaca de él, frente al puesto de vigilancia, se sienta y abre el portátil. Mientras trastea en internet, en busca de una película divertida, José Ángel llega con la bandeja repleta de paquetitos de cartón, envases de patatas fritas y dos latas de cerveza. Se acerca a ella, buscando un beso de agradecimiento que, por supuesto, recibe gustosamente, y se sienta en su butaca sin dejar de mirar la comida.

- Estoy deseando hincarle el diente. - José Ángel coge los dos paquetes de hamburguesas y se los muestra- Cuál es la mía?

- La que quieras, son las dos iguales. Pásame una cerveza, porfi.

Ambos cenan tranquilamente mientras la película va transcurriendo, de vez en cuando José Ángel la mira y sonríe orgulloso.

- Estás guapa... Te maquillaste?

- Un poquito - Sonríe Laura coqueta - Tenía ganas de verte.

- Y yo. 

Laura apoya la cabeza en el hombro de José Ángel y rodea su cintura con el brazo. Mientras siguen mirando la película, lentamente, mete la mano por el pantalón y le saca la camiseta de dentro, Le acaricia el culo. José Ángel pega un respingo.

- Loca! no vas a dejar ni que termine de cenar?

- Nop

- Para mujer.. que me voy a manchar el uniforme.

Laura se pone de pie y se coloca detrás de él, comienza a besarle la nuca mientras le levanta la camiseta por la espalda. José Ángel desiste de la cena y se limpia las manos como puede mientras deja que ella le saque la camiseta por la cabeza.

- No, si al final... Me vas a dejar con hambre.

Laura le gira la silla y se coloca a horcajadas sobre sus piernas. Se quita también la camiseta y el sujetador, le agarra del cuello y le acerca la cabeza hasta que lo besa intensamente.

- Tranquilo... nunca te dejaré con hambre.

Se levanta una teta hasta colocarla a la altura de su boca. José Ángel comprende el mensaje y masajea el pezón con la punta de la lengua unos segundos, para luego engullirlo y succionarlo con ansia. Laura jadea y se contonea sobre su pareja, haciendo que la erección sea inevitable. 

- Cómo me pones, cabrón... 

- Y tú a mi, jodía. 

José Ángel estruja las tetas de Laura mientras se vuelven a besar.

- Vamos al sofá. Aquí estoy incómoda - Dice Laura levantándose. Le toma de la mano y lo lleva al fondo de la estancia. Una vez frente al sofá, aun de pie, ambos aceleran el encuentro con ansia, José Ángel termina de desnudarla, Le baja los leggins y las bragas con violencia, ella se descalza mientras le desabrocha el cinturón. 

Tras unos segundos de forcejeos con las perneras y los calcetines, ambos acaban desnudos, él sentado en el sofá, ella sobre él, pecho con pecho. 

- Así mejor... no crees? - Pregunta Laura sonriendo maliciosamente

- Muuuucho mejor.

- Quiero follarte duro... Cabrón

- Estás tardando

Laura se levanta ligeramente y se coloca con la mano la polla de José Ángel entre sus labios mayores. Cuando la tiene, se deja caer sobre ella hundiéndose hasta el fondo con un quejido de placer de ambos. Comienza a mover las caderas sobre su amante, primero lento, acelerando después, botando y haciendo que sus tetas reboten en el pecho de él, quien acompasa los movimientos empujando con fuerza sus caderas y llevándola a un intenso orgasmo.

- Diooos.... Te quiero!!!! - Grita Laura sin control alguno de su volumen de voz. Suaviza momentáneamente el ritmo, momento que aprovecha José Ángel para cambiar de postura. La mueve del brazo invitándola a levantarse.

- Ponte de cuatro - Le ordena.

Laura obedece, recomponiéndose el pelo y aún en trance por el orgasmo. Abre bien las rodillas sobre el sofá y encorva la espalda para exponer su sexo.

José Ángel le busca la abertura con el glande en la mano y cuando la consigue meter empuja fuerte haciendo que Laura se precipite contra el respaldo del sofá. Aprovecha ese momento para agarrarla del pelo y tirar hacia sí, encorvando aun más a Laura, que gime descontrolada.

- Follame!!! Fóllame hijo de puta!!!! Grita Laura entre espasmos y empujones sobre el sofá

- Voy a correrme, zorra... no puedo aguantar más....

- Nooo!! mierda! - Laura reacciona impulsivamente y se separa hacia un lado. Se gira y agarra la polla de su amante con la mano y se la mete en la boca - Ya sí, dámelo todo, amor... córrete para mí.

José Ángel tarda unos segundos en recomponerse, pero pronto retoma su excitación, y dentro de la boca de Laura termina de correrse entre jadeos y gemidos de puro éxtasis.

- Qué rico putaaaaa!!!!

Cuando todo se relaja, Laura, aun con la boca llena, sale al baño y suelta en el lavabo el semen de su boca. Se enjuaga con el agua fresca del grifo y vuelve a la estancia. Mientras se seca con una toallita de papel sonríe a su chico satisfecha.

- Ha estado brutal...

- Siiii!! - Contesta José Ángel mientras se viste - Dios, cómo me hacía falta esto... - Ve a Laura sentada en el suelo, componiéndose la ropa y algo le llama la atención.

- No entiendo cómo puedes ir con un calcetín diferente en cada pie. 

Laura sonríe divertida

- La verdad... Me jode emparejar calcetines. Me pongo los primeros que pillo en el cajón.

- Si alguna vez vivimos juntos recuérdame negociar este tema.

- Pues ya puedes ser convincente... - Se pone de pie de un salto y le besa en la boca - Porque soy muy dura negociando.

José Ángel vuelve a su butaca, en el puesto de vigilancia, coge lo que queda de la hamburguesa fría y se vuelve hacia Laura.

- Qué?? Me vas a dejar terminar de cenar... o quieres volver a interrumpirme con tus artimañas de súcubo.

- Mmmm... - Laura lo mira juguetona - Te dejo, por ahora... pero estate alerta que igual hay un segundo asalto cuando llegues al postre...

- Eh!! Una leche! Se terminó por hoy. Tráeme otra cerve y en cuanto termine la película te piras, que tengo ronda y me queda todo el turno. 

- Vaaaaalee... pero dame un beso. No me quieres o qué???

- Que si te quiero, coño, pero no puedo relajarme contigo cerca. Me despistas.

- Eso es que me quieeeereees... - Laura baila alrededor de José Ángel... - No puedes estar sin miiii... - Canturrea mientras le besa el cuello.

José Ángel se pone serio y alza ligeramente la voz, habla asertivo y con la voz grave.

- Laura... o me dejas cenar y ver la película o te mando a casa.

Ella se da cuenta de que la amenaza va en serio y baja la cabeza. Se termina de vestir en silencio y se sienta en su silla, coge la cerveza y bebe sin dejar de mirarlo.

- Perdón. Ya te dejo en paz.

- Te quiero mucho, negra... pero se te olvida dónde estamos.

- Ya, coño... pero es que te necesito!

- Y yo a ti, tesoro... Pero esto es lo que hay.

Laura suspira derrotada. No va a conseguir jugar más por hoy. Le sonríe y le da un beso en la mejilla.

- Perdona amor, termínate tu hamburguesa... y ahí tienes la mía, que yo no quiero más.

Tras los chimpunes finales de la película y a un gesto de José Ángel, Se levantan ambos, recogen los platos y las bolsas y Se despiden con un intenso abrazo calentito. Laura lo mira reprobándole.

- Me abrazas poco... Esto entrará en la negociación de los calcetines... que lo sepas.

- Ya, pues ve pensando en ponerte unos aros en los pezones.

- Y una polla...! Póntelos tú en los huevos y luego me cuentas.

José Ángel le da un azote en el culo a Laura y sonríe con malicia... 

- Y cuidadito con lo que negocias... que igual acabas sobre mis rodillas con el culo caliente.

Laura se pone roja como un tomate.

- Anda... déjate de tonterías. Me voy a casa. Mañana hablamos?

-  Claro, negra. Hasta mañana.

- Hasta mañana amor. Te quiero.

- Más te vale.





P.D.

A petición popular añado el enlace a la página del diario donde escribo un día real con mi Amo, Vean ustedes y juzguen si esto que escribo hoy es o no una fantasía. ; b

                                                 Bendita Rutina   



fantasía VIII. Barbacoa




La perra hoy está nerviosa. Ha cumplido todas las instrucciones impuestas por su Amo a rajatabla. Lleva una semana dedicada a su cuerpo: Peluquería, depilación integral, manicura, pedicura y depuración interna. 

Y ahí estaba, frente a la puerta de un chalet desconocido, bajándose nerviosa la falda que su Amo ha elegido para ella. Demasiado corta para no llevar bragas. 

En su reloj marcan exactamente las cinco y media, así que llama al timbre y espera a que le abran. Tras unos segundos escucha reír a su Amo tras la puerta hablando con más personas mientras se acerca a abrir.

- Buenas tardes, puta. Puntual, como me gusta a mí.

Instintivamente la perra baja la vista al suelo, sonríe y le presenta la correa. El Amo se la coloca en el cuello y la hace pasar al jardín de la entrada del chalet. La lleva de la correa por el camino de pizarra hasta el jardín trasero, donde la gente ríe y charla despreocupada. No pasan de la decena, calcula ella viendo los pies que se le cruzan. El olor a brasas y a carne asada la pone en situación.

El Amo busca con la mirada a alguien, cuando lo encuentra sonríe.

- Carlos!! - Grita divertido - Te traje un regalito para merendar.

- No me jodas... ¿En serio? - Carlos se acerca a la perra, que sigue con la mirada dirigida al suelo - Es... lo que creo que es??? Buah, chaval, gracias, compañero - Abraza efusivo a José Ángel.

- Un placer. Feliz cumpleaños, cabrón - El Amo le pasa la correa a su colega, orgulloso. Muchos años de compañeros de trabajo y muchos favores que quiere saldar con aquel presente. 

- Joder... una piñata humana... me encanta.

La perra traga saliva. Una piñata... ?

- Dónde la colgamos... A ver, en el porche hay unas buenas vigas, traigo los anclajes y las cuerdas y lo vamos mirando?

- Bien, te la preparo mientras.

El Amo lleva a la perra al porche y coloca una mesa bajo la viga central, chasquea los dedos y ésta se sube obediente colocándose a cuatro patas. 

La gente curiosa va acercándose  a la zona del porche. Una mujer en biquini y con un pareo a la cadera, se dirije a José Ángel, los hielos del cubata tintinean tras cada paso acompasando el sonido del tacón en la pizarra del porche, parece que lo tuviese medido. Cuando llega a él pega su pecho al hombro y le susurra lasciva al oído.

- Así que ésta es tu perra... que guardadito te lo tenías... Habrá que usarla pronto. 

- Jajajaja! pues si, ésta es mi perra. Aunque me temo que habrá que esperar algún tiempo para volver a usarla tras el día que va a tener hoy - Acaricia el lomo de la perra y le propina un sonoro azote en una nalga - ¿Quieres empezar?

La mujer sonríe ilusionada. rodea la mesa con pasos lentos, midiendo, observando y sonriendo de puro sadismo. Finalmente le sube la faldita dejándole el culo expuesto y le observa el orificio anal. Saca un hielo de su cubata y sin dejar de mirar a José Ángel a los ojos se lo mete en la boca. Lo saca despacio y lo introduce en el culo de la perra.

José Ángel acusa el gesto con una sonrisa de medio lado.

- Hija de perra, como me excitas...

Ella ríe divertida. 

- Ya tengo todo! - Interrumpe el anfitrión llegando con una bolsa de deporte.

- Genial, empecemos. Necesito una escalera. 

Otro de los invitados va al cobertizo y echa una mano a José Ángel a colocar los útiles para la suspensión. Eslingas, grilletes, cadenas y el polipasto.

- Sheila, querida, me la vas desnudando?

- Claro, amor.

La perra va dejándose desnudar lentamente por aquella mujer desconocida. La cremallera de la falda... los botones de la camisa.... disfrutaba con el tacto de las manos femeninas, recorriendo su espalda, arañando suavemente con las largas uñas sus zonas erógenas. Cierra los ojos y se deja llevar por las sensaciones.

El Amo comienza a organizar las cuerdas, y una a una va atando a la perra con cariño, metódico, nudo por nudo. Cuando la tiene lista, parece un pavo a punto de entrar al horno. Las piernas encogidas y unidas a los brazos la mantienen abierta y expuesta.

Le engancha dos mosquetones en la espalda, uno a la altura de los hombros, otro a las caderas. 

Cuando la tiene segura y a punto de elevarla se agacha hasta su altura y la mira a los ojos.

- Bien, puta, estás preparada?

Ella lo mira cariñosa a los ojos y sonríe.

- Si, Amo.

- Tienes algo que decirme?

- Estoy muy feliz, gracias por cumplir mi fantasía, Amo.

- De nada, mi puta. Tienes claro la palabra de seguridad y el gesto?

Ella asiente.

- Pues vamos entonces. 

Comienza a accionar la cadena y poco a poco la va elevando. Retiran la mesa de debajo dejando a la perra colgada boca abajo a poco más de un metro. 

Carlos babea de pura excitación... 

- Madre mía...  No sé por dónde empezar.

José Ángel le ofrece una vara de bambú gruesa. Carlos sonríe aceptando la proposición. Agarra la vara y la sacude en el aire varias veces. 

Comienza acariciando la zona del culo con la vara, avisando a la perra de la zona a castigar. A golpecitos suaves y continuos consigue sacarle un pequeño gemido de dolor.

- Igual hay que taparle la boca, algún voluntario?

Otro de los invitados levanta la mano mientras se agarra el paquete por encima del bañador. José Ángel acciona la cadena hasta que la boca de la perra queda a la altura adecuada y en cuanto está listo le mete su polla hasta el fondo, agarrándola de la cola de caballo. 

- Así mejor, gracias. 

Carlos comienza a sacudir la vara impactando con dureza en el culo de la perra. Ella intenta asimilar las sensaciones, el dolor, la falta de aire... comienza a gemir y a apretar los puños. José Ángel no pierde de vista  ni sus manos ni su cara. 

- Alguno más quiere? 

Una mujer levanta la mano. 

- Quisiera comerme ese coñito húmedo...  - Sonríe tímida - Quisiera probar.  

- Claro! todo tuyo.

Coloca un pequeño taburete y al sentarse su cara le queda a la altura de los genitales de la piñata. Acaricia curiosa los labios mayores y juguetea con los dedos. Ríe y se emociona.

- Nunca había tocado uno! Está empapada! Es como tocar pimientos asados!!!

Los invitados ríen. Otra chica más joven se acerca.

- En serio? Puedo?

- Claro que sí - Responde José Ángel. Toda tuya.




Las dos mujeres empiezan a toquetear la vagina de la perra. Juguetean con las manos, prueban a morder, a lamer... a meter los dedos, a jugar con el clítoris, mientras Carlos sigue azotando con fuerza la espalda, la barriga y las tetas de la perra. 

El dolor comienza a hacerse visible, las marcas rojas de los golpes empiezan a aparecer y la perra resopla y aúlla entre cada embestida de la polla que entra y sale de su traquea.

- Veamos qué más hay por aquí... - José Ángel trastea en la bolsa de deporte y saca unas pinzas japonesas, una pala de madera, varios consoladores, un bote de lubricante y una antena de coche extensible. Los coloca sobre la mesa.- Más juguetes. Alguien quiere?

- Guau... yo! - Aventura otro de los invitados, cogiendo uno de los consoladores.

Lubrica bien el esfinter de la perra, introduciendo bien los dedos y poco a poco juguetea con el consolador. Lo va sacudiendo dentro y mete otro en su coño. Se juntan cuatro y le estimulan coño, culo y boca, mientras otro la azota con la antena por todo el cuerpo. Tras unos segundos intensos la perra comienza a temblar.

- Amo... permiso para correrme...

- No. Aguanta, puta

Ninguno de los cuatro baja el ritmo, un minuto.. dos... tres....

La perra llora y grita de impotencia, está al límite, 

- Por favor por favor Amoooo!... No puedo más!.

- Está bien, córrete.

La perra grita para soltar tensión mientras suelta un chorro de agua del coño, creando una explosión de risas y gritos de sorpresa. Cuando deja de convulsionar y recupera el aliento agradece al Amo. 

- Bien, perra, voy a descolgarte. 

Accionando de nuevo la cadena del polipasto va  colocando de nuevo a la perra encima de la mesa y poco a poco va soltando las cuerdas y desentumeciendo los músculos agarrotados hasta que vuelve la circulación. Cuando se recupera le ofrece en sus comederos agua y los restos y huesos de la barbacoa.  

- Come algo, te lo has ganado.

- Gracias, Amo.

- Cuando termines vas a mantenerte a cuatro patas sobre la mesita baja, vas a ser el desahogo de todos hasta que nos vayamos.

- Sí, Amo.

El resto de la velada lo pasan los invitados en la piscina, charlando y escuchando música, de vez en cuando alguno se acercaba a la mesita y desahogaba su morbo con la perra, bien a base de golpes o aliviando su apetito sexual o su curiosidad por probar prácticas: Jugar con comida, enemas de cerveza, usarla como plato... Todo lo que la imaginación morbosa (y los videos de porntube) pueda inventar.

Por la noche, ya de vuelta en la casa del Amo, en premio, la perra, tras una ducha calentita y una cena especial, el Amo le permitió dormir con él en su cama. 


Fantasía VII. Regalo de aniversario

Es verano. Jose Ángel ha aprovechado las vacaciones para mandar a los niños de campamento. Quiere celebrar con su esposa el aniversario regalándole algo muy especial.



La lleva con los ojos tapados hasta la cocina, y cuando la tiene donde quiere le pide que se pare.

- Cariño. Quiero hacerte un regalo. Eres lo mas importante de mi vida y sé que hace mucho tiempo que deseabas algo así. Puedes destaparte los ojos cuando quieras.

Lo que ve la mujer delante de sí le provoca un grito de sorpresa. Una jaula de hierro descansa en una esquina de la cocina. Dentro hay una mujer desnuda, afeitada de pies a cabeza en posición de ofrenda.

- Cariño!! Me regalas una esclava????

- Sí, mi amor, enterita para satisfacerte en todo lo que te plazca, la compré el otro día. Además está adiestrada para recibir dolor, como tu querías. Sé que no puedo complacerte al nivel que tú necesitas, así que espero que esta perra lo haga.

- Ay madre mía!!! Amor. Muchísimas gracias - José Ángel le entrega una cajita - Y esto??

- Ábrelo.

La esposa obedece. Dentro hay un juego de correas con arandelas para cuello, manos y pies.

- Ay que locura! Me encanta! Quiero ponérselo - Se dirije a la jaula - Cómo te llamas?

- 2354, señora - Contesta la esclava sin moverse de su posición - Aún no tengo nombre.

- Vaya... pues asi de sopetón... No se como llamarte - Se dirije al marido - Cari, como la llamamos?

- No se, pero no te preocupes, eso es algo que irá saliendo. 

- Y que hacemos ahora? puedo estrenarte ya? Tienes instrucciones? Algo que contar?

- Si, Señora, si me da usted su permiso, me gustaría presentarme como es debido, y explicarle mis funciones y mis límites.

- Está bien - Ambos cónyuges se ponen cómodos sentándose a la mesa se la cocina, en dirección a la jaula - Tienes mi permiso para hablar.

- Gracias, señora. Soy 2354, tengo treinta y cuatro años, esclava sexual oficialmente desde hace quince. Mi anterior Amo decidió venderme por problemas personales. Estoy adiestrada para todo tipo de prácticas tanto placenteras como de dolor. Mis límites a día de hoy son mas físicos que mentales. Tengo un esguince en el tobillo izquierdo mal curado y a veces cojeo. Y necesito gafas para leer. Traigo conmigo mis pocas pertenencias, algo de ropa y los objetos que mi Amo anterior incluyó en mi precio, que por supuesto, ahora son suyos y puede disponer de ellos cuando desee. También puede ver mi ficha médica, y los últimos análisis de sangre y etts. Todo en regla.

Mientras la esclava habla, la mujer se ha dirigido a una maleta y la ha abierto. En ella va viendo un látigo, varias palas de madera, un cinturón de castidad, varas extensibles de acero, ganchos anales, argollas y mosquetones, dos vestidos negros sencillos y un juego de ropa interior negra.

El marido observa a las dos mujeres con emoción. No dice ni una palabra, no quiere romper la magia que se ha creado en aquel momento entre la mujer y la esclava. 

- Sal de la jaula.

La esclava va gateando hacia ella y vuelve a su postura de ofrenda. La esposa le coloca con todo el mimo el mundo el collar y los brazaletes.

- Voltéate, quisiera inspeccionarte.

La esclava se gira y apoya el pecho en el suelo, arqueándose para exponer lo más posible su culo y genitales. abre bien las rodillas. La esposa pasea alrededor mientras la observa en silencio con curiosidad.

- Bien, esclava - habla finalmente tras un tiempo en silencio- a partir de este momento eres mi posesión. Por lo tanto soy tu Ama. No tendrás permiso para hablar salvo que te lo permita expresamente, en cuyo caso me trataras de usted, como corresponde. No tienes permiso para mirarnos a mi marido ni a mi de rodillas para arriba, aun estando de pie. Comerás nuestras sobras, dormirás cuando te lo ordene. Y tendrás un trabajo especial. Me acompañaras al baño cada vez que yo vaya y te encargarás de limpiarme con la lengua cuando termine. ¿Lo has comprendido?

La esclava asiente con la cabeza pegada al suelo.

- Bien. Me gusta - De pronto se da cuenta de que su marido sigue sentado y va hacia él, se sienta sobre sus rodillas a horcajadas y lo besa - Amor... es el mejor regalo que has podido hacerme en la vida... 

Lo abraza y ambos se besan apasionadamente, ella comienza a contonear las caderas rozando su sexo con el de José ángel, quien de un manotazo, y excitado como nunca la agarra del cuello y la levanta en pie. Le saca la ropa a tirones y cuando la tiene completamente desnuda la empuja sobre la mesa de la cocina. Con dos patadas le separa las piernas, la agarra del pelo levantando su cara en dirección de la esclava, quien aún sigue a cuatro patas con su sexo y su culo expuesto.

José Ángel pega su boca al oído de su esposa y le susurra

- Mi putita está feliz con su regalo...?

- Si mi amor... - consigue hablar la esposa entre jadeos.

Jose Ángel se desabrocha el pantalón con la mano libre y se saca la polla, dura como un palo. Comienza a hundir sus dedos entre el sexo de su mujer y el culo, lubricando toda la zona.

- Bien, putita. Voy a abrirte ese culo. 

- Esclava! - Grita ella entre jadeos -  Mastúrbate para mí.

La esclava pasa el brazo por debajo de su cuerpo y comienza a acariciarse el sexo, bien expuesto a su ama, mientras ésta siente como la polla de su marido se le va hundiendo, provocándole un intenso dolor.

- AAAH..!!! - Gime desesperada- DUELE!!

- Si putita...? Cuanto te duele?

- Mucho! AAHHH!!! 

- Qué cerda que eres... te gusta que te rompa... - empuja hasta juntar su ingle con el culo de su mujer - dime cuánto te gusta.

- AAAHHH!! Si... me g...ahh! Fóllame....

Jose Ángel comienza a embestir a su esposa con violencia, tras un par de minutos los gritos dan pasos a gemidos de puro placer.

- Amor... no pares... voy a correrme!

La mujer arquea su espalda y suelta un quejido que le sale de las mismas entrañas. Se separan, mientras recupera el aliento se acerca a la esclava. Se escupe en la palma mano, unta el culo de la esclava con la saliva mientras se dirije al marido.

- Quiero que te la folles mientras me miras, amor.

José ángel sonríe con malicia, termina de desnudarse, se coloca de rodillas tras la esclava y le hunde la polla en el culo hasta el fondo. Ésta apenas suelta un ligero jadeo.

- Así te gusta que me la folle, amor mio?- Dice José Ángel sin parar de moverse - Bésame.

Ambos se besan un largo rato mientras él sigue embistiendo a la esclava. Tras esto, la esposa se separa de él y agarra del suelo el cinturón que José Ángel ha dejado al desnudarse. Lo dobla por la mitad y agarra con fuerza el extremo mientras se golpea la palma de la mano.

- Cuando vayas a correrte me avisas.

- Amor... estoy a punto...

La esposa sonríe sádica y comienza entonces a sacudir con fuertes latigazos la espalda de la esclava sin dejar de mirar a su marido.

- Te gusta así? 

- Golpea más fuerte... voy a... a cooorrerme... amor...

La esposa descarga furiosa los cintazos uno tras otro, dejando sobre la piel de la esclava largas marcas encarnadas. Con un sonoro quejido el marido llega a un orgasmo tan fuerte que se le quiebra la voz.

- AAAAHHHHPUTAAAA TEQUIERO!!!

- Bien. Mi amor... yo también a ti - Sonríe y lo besa con ternura. 

El se levanta y poco a poco van relajándose, fundidos en un abrazo sobre el cuerpo castigado de la esclava.

- Cariño... Es el mejor regalo que me has podido hacer.

- Me alegro, mi amor. Y aún tenemos quince días por delante.

- Es verdad... La de cosas que podemos hacer...

- Esclava, recoge esto y cuando termines te vienes al salón. Quiero enseñarte mis juguetes. ¿Todo bien? Puedes contestar.

- Si mi Ama. Feliz de servirla. 


















Fantasía VI. Escombro

Hoy el Amo ha citado a su perra en su apartamento. Al llegar, la puerta está entreabierta, aun así llama al timbre.

A lo lejos escucha con eco la orden de su Amo.

-Entra, cierras la puerta y te desnudas. Quédate sólo con el collar.

Cuando la perra entra al piso se queda paralizada. Prácticamente todo el espacio está lleno de escombro y restos de azulejo. De la antigua cocina apenas quedan tres muebles volcados y astillados, amontonados entre los electrodomésticos para llevar a tirar. Paredes y suelos lucen desvergonzados los restos de mortero y ladrillos de los originales tabiques de obra.




Al otro lado de la estancia el Amo la espera sentado en una gran butaca de mimbre, vestido con vaqueros y polo oscuro. Lleva puestas unas fuertes botas militares. A su lado hay un cajón de madera volcado a modo de mesa sobre la que tiene unos guantes de trabajo, un cenicero con un par de cigarros y una lata de cerveza.

La perra comienza a desnudarse sin dejar de mirar el espacio que la separa de su Amo. No hay forma de andar por ahí sin clavarse una arista, piedra o esquirla de ladrillo o azulejo. 

- Amo... 

- Camina hacia donde estoy yo en línea recta. Un pie pegado al otro, como si anduvieses sobre una cuerda invisible.

La perra estira los brazos en cruz, simulando ser una equilibrista. Intenta mantener la neutralidad en la cara. Pero a cada paso se le van clavando las piedras de yeso seco y los filos del ladrillo. Le duele, pero continúa. A los diez pasos comienza a gemir de dolor. 

- Amo... no puedo... 

- Obedece o será peor.. 

La perra va haciendo equilibrios sobre los cachitos de ladrillo y poco a poco avanza sobre aquel suelo infernal. En uno de los pasos se le clava una arista de azulejo y pega un grito de susto.

- No puedo....!

- Está bien, entonces cambiamos. Continúa de rodillas. 

- Amo!!!! No... por favor.

- ¡Pues sigue andando, puta!

La perra comienza a llorar. Paso tras paso va sufriendo el dolor de las piedras. Intenta quitárselas frotándose las plantas de los pies con los gemelos y consigue aliviarse ligeramente. Parece que al Amo no le importa que lo haga.
 
Cuando al fin llega a la butaca se para. Abre ligeramente las piernas y coloca los brazos cruzados en la espalda, mirando al suelo. Éste estira una pierna mostrando la suela de la bota, está blanca y con piedras incrustadas.

- Lame. Las estrené hoy. Quiero volver a verlas como estaban antes de usarlas. 

La perra se agacha muy lentamente, buscando una superficie lisa en la que apoyar las rodillas. Sujeta el tobillo del Amo entre las manos, para que descanse la pierna y va lamiendo la suela del zapato, de vez en cuando, con la uñas, desincrusta alguna piedrecita de las hendiduras de la suela.

Cuando cree que ha terminado el trabajo para de lamer. Nota la boca completamente seca y arenosa. 

- Amo, necesito agua. 

- Claro, puta. 

El Amo se levanta y recoge del suelo, en una montaña de escombro, bajo un gran boquete de la pared, una botella arrugada de plástico vacía. Va al servicio y tira de la cisterna. Con el agua que cae del inodoro rellena la botella y vuelve a sentarse en la butaca. Se lo ofrece a la perra.

Cuando termina de beber le presenta la suela de nuevo. 

- La manchaste.

La perra vuelve a empezar el trabajo. Primero una bota, luego la otra. Al menos esta vez tenía el agua cerca cuando se le secaba la lengua.

El Amo comprueba el estado de las suelas, tras un par de objeciones, que la perra solventa, da por bueno el trabajo. Se termina de un trago lo que queda de la cerveza, la arruga y la lanza sobre el montículo de escombro de donde ha sacado la botella.

- Vete ahí y te tumbas boca abajo. Manos a la nuca y abres las piernas.

La perra se dirige al lugar indicado y se queda parada mirando el montículo. Busca con la mirada un lugar que se pueda tumbar sin morir de dolor en alguna costilla u otra zona frágil. Va tumbándose despacio, evitando aristas o filos cortantes. Aún así, una vez que ha conseguido cumplir la orden nota como se le clavan los escombros por todo el cuerpo.

El Amo se incorpora de su asiento despacio  mientras se deleita viendo luchar a su puta contra los elementos cortantes entre quejidos y resoplidos de desesperación.

Cuando está colocada del todo y pone finalmente las manos en la nuca, la deja así un ratito, para que asimile cada sensación. Sabe que aunque ahora esté sufriendo, más adelante recordará esta situación y se mojará como la perra masoquista que es. Y le pedirá más nivel.

Se coloca a su lado, sin llegar a subir al montoncito de escombro. Levanta el pie y lo posa sobre el culo de la perra, cargando poco a poco su peso sobre ella. La presión hace que se acentúen los pinchazos en la pelvis, justo sonde una piedra asesina le está recordando lo mal que ha elegido tumbándose ahí. Ella grita suplicando.

-Amo...!!! Por favooor!!!!

El Amo se apiada de ella y relaja la presión en el culo, pero vuelve a colocar la bota sobe un muslo, con el mismo resultado. Repite la misma acción recorriendo su cuerpo y presionando con la bota la espalda, los brazos, las manos, la cara.... 

La perra agotada de tanto gritar pide parar... está al límite. Los pechos le arden más que ninguna otra parte, al presionar el Amo en la espalda, nota un dolor punzante muy agudo en un pezón.

- Sabes cuál es la palabra de seguridad. En cuanto la nombres, paro y te marchas a casa.

La perra llora desesperada. No quiere irse a casa. Pero está sufriendo muchísimo. 

El Amo busca por el suelo algo durante un rato, dejándola descansar. Vuelve a los pocos segundos con una piedra de escombro en la mano. Le abre las nalgas y se la coloca lo más cerca que puede del ano, cuidando de que las aristas más vivas se le claven bien en el inicio de los cachetes. Se los cierra presionando. La perra gime.

- Nivel?

- ... Seis, señor.

- No me vale.- Busca una piedra mayor, un fragmento de pared con un cachito incrustado de ladrillo vivo. Lo lanza al aire y lo coge al vuelo apretándolo bien en la mano- Éste va a ser ideal.

Vuelve a abrirle bien las nalgas asegurándose de que el lado vivo da justo en el esfínter anal. Al juntarle de nuevo los dos cachetes la perra gime muy fuerte y resopla nerviosa. Ahora sí le duele de verdad.

- Amo! Nueve....!

- Ves? Ya nos vamos entendiendo.

Alcanza un rollo de cinta de embalar de uno de los muebles volcados de la cocina y con tres trozos, de cadera a cadera, une las dos nalgas bien prietas de la perra, asegurándose de que no se mueve la piedra de dentro. Esta comienza a llorar.

- Siéntate. 

- Amo...!!

-Te siento yo?

- No... no.

La perra entre quejidos y llantos se intenta incorporar sobre los escombros. Consigue a duras penas girarse y apoyar las nalgas, soltando un gruñido intenso de dolor. El Amo sonríe.

- Te quejarás... ¿No decías que necesitabas tu dosis de dolor? Agradéceme que me preocupo por ti. Chupapollas egoísta. 

- No, Amo, no me quejo - Se aparta las lágrimas y los mocos de la cara, consiguiendo embadurnársela más con el yeso y el polvo del ladrillo - Te agradezco que te preocupes por mí. 

- Así mejor... - Se levanta y se va a echar un cigarro al balcón. 

La perra aprovecha la ausencia para colocase mejor y aliviar de alguna manera el sufrimiento... aunque es imposible, a poco que se mueve, la piedra de entre sus nalgas se le clava y le saca un aullido y las de fuera lo hacen en los cachetes, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Sólo quiere que pase ese tormento cuanto antes... pero el tiempo pasa lento cuando hay dolor.

Después de unos minutos de martirio el Amo decide cambiar de juego. Le ordena ponerse de pie y subir los brazos. Le ata las muñecas con una cuerda y se las engancha al cáncamo de la lámpara de techo, ahora vacío. Tira de ella hasta que queda colgada y apenas tocan el suelo las puntas de los pies.

Coge del mismo montón de escombro un trozo largo de cable y lo dobla por la mitad.
La azota fuerte con él durante unos minutos, marcándole el cuerpo con largas lineas encarnadas. Ella grita, se retuerce y se gira intentando evitar que el Amo repita el golpe dos veces en el mismo sitio, pero éste adivina la jugada y acaba golpeando hasta cinco veces en cada lugar. 

- Eso por hacer trampa, puta.

Tras el cable, el Amo se va a por una cerveza fresquita a la nevera, que han mantenido enchufada en una esquina durante la obra. A la vuelta, pensativo, se entretiene cogiendo piedras del suelo. Se coloca detrás de ella y le lanza una con toda su fuerza al culo. La perra pega un respingo del susto y grita.

- No te muevas, o te daré sin querer en donde no debo.

El Amo lanza otra un poco mas grande, esta vez le da al muslo. La perra vuelve a gritar.

- Nivel?

- Nueve, Señor.

Bien... vamos a jugar.

El Amo se está divirtiendo como un chiquillo con su puta, marcándole el cuerpo a pedradas. Esta llora y grita con cada una, sobre todo las que atinan en los pechos o en las piernas. Sólo un par se le fueron a donde no debían. Aunque sin daño grave.

Tras el juego de lapidación, el Amo, por fin accede a que la perra tenga su premio. Y la desengancha.

Tras una mamada de las que solo una puta agradecida sabe hacer, el Amo se corre en sus tetas y le hace vestirse de nuevo.

- Ven, princesa, te has portado de diez. 

- Gracias, Amo. Tu también - Y le guiña el ojo, coqueta. 

Ambos se abrazan y se besan. 

-Tienes hambre, puta? Te invito a una hamburguesa.

- Claro, mi Amo. Puedo quitarme ya la piedra del culo?

- No, princesa- Le da un beso en la frente- Yo te diré cuando hacerlo. Lávate la cara y vamos a cenar.













Mañana

Mañana veo a mi Amo.



No estaba previsto. No me tocaba venir, pero mi jefe me pidió el favor. Me hice la difícil.

Mañana? Mmmm... no sé, tengo que mirar... Bueno, así no madrugo, vale.

(Por dentro gritaba de felicidad SI!!! SIIIII!!)


Leía hace tiempo en "El viaje a la felicidad" de Eduard Punset:


"La felicidad está en la antesala de la felicidad"


Y ponía el ejemplo de su perro... o el perro de alguien, ya no recuerdo. El caso es que comentaba que el momento en que el perro ve el plato de comida es el momento en que más feliz es, más vueltas, cabriolas, locuras y ladridos de puro nervio... y sólo es porque sabe lo que viene. Luego, una vez que tiene la comida delante...ni se enteran de que existe nada. Sólo comen. Igual pasa con el paseo... apenas ven la correa... se vuelven locos.




Pues como perra estoy ahora en mi antesala particular... Mes y medio sin vernos... No me esperaba este cambio de última hora... pero así ha sido. Mañana... mañana!



Amo... mañana.















Fantasía V. Dilatación anal


- Buenas noches, Amo. Me llamaste?

- Entra, puta.

La perra entra y queda esperando en la puerta la siguiente orden.

- Tengo un regalo para ti. Hoy me divertiré viéndote suplicar.

El Amo saca un paquete del cajón. Se sienta y coloca el paquete entre sus pies.

- Debes ganarte el privilegio de abrir tu regalo.

La perra piensa un momento… comienza a desnudarse, colocando la ropa en la butaca que tiene enfrente. Una vez desnuda se coloca a cuatro patas y va gateando hasta donde el Amo guarda la defensa. La agarra con la boca y la lleva gateando hasta el centro de la estancia. Se coloca de espaldas al Amo, ofreciéndole el culo, coloca el mango de la defensa entre sus pies y la punta en la abertura del culo. Comienza a columpiar el cuerpo de forma que con cada movimiento la defensa se va metiendo poco a poco en su cuerpo.

Cuando llega al tope de profundidad para. Y con la defensa aún metida en el culo se vuelve y gatea despacio hasta donde está sentado el Amo. Lame sus zapatos despacio y con todo el amor que es capaz, levanta ligeramente la cabeza, aunque sin dejar de mirar al suelo.

- Permiso para hablar, Señor.

- Habla, puta.

- Amo, quisiera pedirle, por favor, me haga el honor de entregarme el regalo. Me haría mucha ilusión abrirlo.

- Bien, puta. Abre tu regalo.

La perra coge el paquete y retira el envoltorio. En las manos sostiene un grande y pesado cono de goma. Traga saliva. Sabe lo que es y para qué lo va a usar su dueño.



- Éste va a ser a partir de ahora tu nuevo asiento, puta. Retira la defensa de tu culo y lámela hasta que quede bien limpia, cuando termines la lavarás bien con jabón y después la desinfectarás con alcohol. 
Y harás lo mismo con tu boca y con tu culo. Cuando termines coge una cerveza, el tabaco y el bote de lubricante y vuelves a mis pies.

La perra cumple la instrucción, El jabón de las manos le provoca arcadas cuando se lava la boca, y el alcohol le deja un desagradable amargor... Aunque es peor su efecto en el culo. Le provoca un escozor terrible… pero logra controlarlo, sabe que dura poco. Una vez que se hace con todo lo que ha pedido el Amo vuelve y se coloca de nuevo entre sus pies. Le ofrece la defensa, el tabaco, la cerveza y el botecito de lubricante.

- Buena chica, ten, seguro que ésto te agrada, abre la boca- Le mete un chicle de menta.

- Gracias, mi Amo.

- Adopta la postura de inspección.

La perra se incorpora, se gira dándole la espalda al Amo, Abre las piernas y baja el torso hasta que apoya las palmas en el suelo.  

- Antes de usar tu nuevo asiento quiero comprobar que no vas a herirte. Te abriré yo primero hasta donde crea conveniente y luego te sentarás en el cono.

El Amo unta el culo de su puta con el lubricante y comienza a introducir los dedos… primero uno, después dos… tres… La puta aguanta sin emitir ningún sonido. Está dilatándole el culo, no está dándole placer. Por lo tanto, no debe gemir. Aunque por dentro su cerebro grita y gime como una gata en celo.

El Amo aprovecha que la tiene tan disponible para meterle su polla, así de paso la ayuda a dilatar un poco más. La penetra tan duro que la perra tiene que apoyar las manos en el mostrador para no caerse hacia adelante. Sigue sin gemir, sin demostrar placer. Suda de pura contención y casi se corre la muy puta…. Pero aguanta. Orden de Amo. No tiene permiso. Cuando termina el trabajo, Le ordena que coloque el cono en el suelo y se coloque de rodillas sobre él.

Mientras la puta cumple la orden, el Amo pone en el ordenador una película, Se acomoda en su asiento y enciende un cigarro.

- Bien, puta, El juego es el siguiente: te mantendrás sentada sobre el cono, y presionarás sobre él hasta conseguir un nivel 4 en tu escala de dolor. Cuando me parezca conveniente te iré dando números hasta el diez. De forma que irás abriéndote el culo conforme al nivel de dolor que te vaya pidiendo. Si te pido un ocho, te clavarás el cono dentro del culo hasta que llegues a ese nivel. Si te pido un dos, relajarás la presión hasta que sientas un nivel suave de dolor. Comprendiste?

- Si, mi Amo.

- Bien, ya puedes estrenar tu juguete.

La puta se sienta sobre el cono Siente un enorme placer y nota cómo se va introduciendo dentro… Duele. Es un cuatro?... igual menos presión. Si, ahí.

- Cuatro, señor.

- Bien, puta. Puedes columpiarte si te agrada.

- Gracias, Amo.

La perra está muy excitada, Amo está atento a la película… Ella en ese momento es incapaz de hacer caso a nada que no sea su culo y las ganas tan grandes que tiene de correrse.
Continúa columpiándose un buen rato, siente un tremendo placer…

- Amo, permiso para correrme.

- No, espera. Aprieta hasta el nivel ocho

La perra deja caer el peso de su cuerpo sobre el juguete poco a poco. Empieza a notar como se tensa la abertura del culo… Duele… Mucho… Au!

- AAhh!… Amo… Ocho… Puedo correrme?

- No, aguanta ahí… Sigue columpiándote.

- Amo…! Por favor!

La puta está sudando, Llora y gime. El Amo apenas le hace caso. Sube ligeramente el volumen de la película

- Como sigas así te amordazo la boca y te echo tabasco. Te he dicho que no. Sube a nueve.

- AAAAHH!! La puta baja aún más hasta que nota que está a punto de desgarrársele el culo. Los pinchazos son insoportables… Está sufriendo de verdad. Ya no quiere correrse. Llorando entre gritos ahogados y mordiéndose la carne de los brazos para no chillar aguanta un par de minutos que se le hicieron interminables….

- Bien mi puta, baja hasta el nivel cuatro, y cuando quieras puedes correrte…

La puta respira aliviada, levanta el peso del cono y vuelve a columpiarse feliz en su nivel cuatro… No tarda en venirle una oleada de placer enorme y se deja llevar.
Se aparta el sudor y las lágrimas de la cara con la mano… se queda a cuatro patas descansando.

- Qué haces? Te he dado permiso para que te saques el cono del culo?

- No , Amo, Estaba…

- Vuelve a sentarte, nivel ocho.

- Amo…!

- Nivel nueve!

La puta vuelve a clavarse sobre el dichoso juguete… Le arde el culo. Nivel nueve… Vuelve a llorar. A morderse el brazo.

El Amo se levanta y se coloca detrás de ella. Aprieta ligeramente sobre sus hombros. La perra se resiste haciendo fuerza con las piernas hacia arriba.

- Te resistes? Bien… Vas a llorar de verdad. Colócate de cuatro, - Su voz suena severa. Mierda,  está enfadado -  Cuenta.

De pronto nota una tremenda sacudida en el culo, PAAAAAM!!! AAAAHHHH Que es????
La perra grita asustada del dolor, El Amo le golpea hasta cuatro veces bien fuerte con la defensa. Ella Grita desconsolada. No puede creerse que duela tanto.

- Vuelve a sentarte sobre el cono. Nivel cuatro. Y no me provoques o te acordarás de mi.

Entre hipidos y llantos contesta. Y obedece.
El Amo se recompone el uniforme contrariado, tiene que echar la película para atrás… joder.

Mantuvieron el juego de niveles durante toda la película. El Amo aprovechaba las escenas de acción y batallas para subir el nivel de dolor de su perra, y lo bajaba en las escenas suaves… Una forma de mantenerla pendiente y que no se le escapase ningún detalle. Llegó a correrse otras tres veces más, esta vez se cuidó muy mucho de levantarse del asiento.

Tras terminar la peli, el Amo ordena a su perra limpiarse bien su culo y el juguete con unas servilletas, Quería comprobar el resultado de aquel juego.

- Ponte de cuatro

Se coloca detrás de ella, volvió a ponerle lubricante y él mismo le fue introduciendo el cono en el culo.

- Veamos hasta dónde ha llegado mi puta hoy…. Ayúdame y separa tus cachas… no veo bien…. Mmmm….

El Amo empuja hasta que la perra grita y le avisa que está en su nivel máximo de dolor. El cono marca la tercera hendidura.

- Bien, puta. Muy bien. Para empezar no está nada mal. Sabes que mi meta es meterte el puño.

- Si, mi Amo, Estoy segura de que lo conseguirás. Pondré todo de mi parte.

- Lo sé. Esta noche te echas crema. Van a salirte unos buenos moratones en el culo por el castigo. Espero que hayas aprendido.

- Si, mi Amo. No volveré a desobedecer.

- Bien, así me gusta. Tienes el plug que te pedí?

- Si, mi Amo, en el bolso.

- Tráemelo, perra.

Se dirige a cuatro patas al sillón donde tiene toda su ropa y saca el plug del bolso. Lo lleva al Amo entre los dientes y se lo coloca en la mano cuando éste la extiende. Se da la vuelta y expone bien el culo colocando la cara en el suelo y abriendo las rodillas.

- Hoy dormirás con el plug. Si te da ganas de ir al baño te lo retiras, lo lavas y cuando termines te lo vuelves a meter. Si se te cae, castigo, te azotas el coño con la pala de madera 5 veces, nivel 10. Te lo vuelves a poner. Has entendido?

- Si, mi Amo.

- Bien, antes voy a usar este agujero nuevo, colócate para que te pueda follar el culo.

La perra se levanta y se dirige al mostrador, abre las piernas y baja el torso hasta quedar completamente accesible al Amo. Éste la penetra hasta que se corre dentro de ella.



Nada más terminar le coloca el plug y le da un tremendo cachete en la nalga.

- Lista.

La perra vuelve al suelo y lame la polla de su Amo hasta que queda limpia. Lo ayuda a componerse el uniforme, le da un beso a la hebilla del cinturón. El Amo le acaricia la cabeza.

- Buena chica. Te vistes…y a casita. Directa y sin torcerse eh?

- Si mi Amo. Te quiero…. Y gracias.

- De nada.

SHIBAKU, a book, a rope, a tie

He tenido el enorme privilegio de asistir, hace un par de semanas, a la presentación de la traducción del primer libro de la trilogía SHIBAKU, Bases y Fundamentos, de Peter Wettstein.





La verdad es que el día no acompañó apenas. Frío, y agua... mucha agua. Afortunadamente el morbo no entiende de climatología y esa noche La Pastelería estaba a rebosar de gente.

Cuando se abrieron las puertas y pudimos pasar a la estancia, la imagen era curiosa. La salita del fondo de La Pastelería, si alguien no la conoce, es un entorno muy acogedor, decorado como los salones antiguos de tertulias palaciegas. Su elegante combinación de blancos, negros y morados, la chimenea clásica... y el toque decadente de la pared desconchada hace de la estancia un lugar único.

Reconocí al hombre que estaba sentado al fondo, Peter, aguja en mano, cosiendo uno de sus libros. Me quedé fascinada.

Qué mejor manera de presentar un libro de shibari que siendo atado y envuelto en cuero por el propio autor.

La presentación la hizo Axel, amigo del Sótano, amo y traductor del libro, quien fue explicando el cómo a través de la fascinación por aquel texto decidió ponerse en contacto con el autor, para después aventurarse a pasarlo al español.

Axel, amante del BDSM, del shibari y de las artes marciales, nos contaba que este libro detalla de una manera metódica el proceso de los nudos de shibari, que de todos los libros que él ha manejado éste era el más completo y claro a la hora de explicar el proceso de los nudos. Que se encontró con que, al venir a vivir a España, no existía bibliografía del mismo nivel, así que decidió traducirlo, para contribuir a la publicación de libros de temática BDSM al igual que ocurre en otros países europeos.

Tras esta pequeña introducción, Peter estuvo poniendo en práctica alguno de los ejemplos que aparecían en el libro. Yo no perdía de vista a la modelo, quien como buena bottom se fue dejando llevar por él con paciencia y eficiencia. Lástima que llevase ropa puesta, decía Peter, las cuerdas no deslizan de igual modo y tenía alguna que otra dificultad. Yo paraba de preguntarle a la modelo cómo se sentía, qué sensaciones tenía.... La contestación era siempre la misma. Placer, mucho placer. Dejarse llevar... sentir como si estuviesen abrazándola.... Alucinante.

La verdad es que pasé una velada de lo más interesante. Conocí a gente nueva (un inmenso placer conocerte, Sextudent), me reencontré con ya conocidos del Sótano, participamos en interesantes debates sobre el BDSM y las artes marciales... En fin. No faltó de nada. Pero, tenía que trabajar al día siguiente y no podía quedarme. Una lástima, Había una segunda exhibición en la mazmorra de abajo. Esa me la perdería. (Si alguien asistió y quiere contarlo, aprovechad los comentarios y dadme un poquito más de envidia, jejeje...) Me despedí de la gente, no sin antes comprar mi edición del libro (Dedicada, por supuesto), dejé a Dabeto feliz en el suelo con su Kit de manicura, rodeado de dóminas con las manos extendidas, unas esperando su turno para ser pintadas, otras dejando secar sus uñas.

Y me marché a casa.





Aprovecho este pequeño rinconcito del mundo para apoyar estas iniciativas artísticas, pedagógicas y fomentar el trabajo en papel. Estoy deseando que se publiquen los siguientes.



Como dicen en el libro... "Que la cuerda te acompañe".





En este enlace viene todo lo referente tanto al libro como al autor y su historia.






Fantasía III, encierro

La perra ha vivido una intensa sesión esta noche. Tras decir varias veces la palabra de seguridad al llevarla el Amo al límite la ha dejado exhausta y feliz. Pero eso solo es el principio. Le permite descansar en un rincón de la estancia mientras él cena.

Tras sentirse lleno y satisfecho llega la segunda parte. Le coloca grilletes en manos y pies y se la lleva del pelo al baño, la marca con su orina y la deja un rato a que se seque. No quiere manchar el suelo cuando se la lleve.

Tras el tiempo prudencial que el Amo aprovecha para comprobar que todo está en su sitio recoge a la perra y la lleva del pelo hasta el sótano, donde está el acceso al foso de orquesta. Al fondo hay una portezuela que da a un pequeño almacén oscuro y abandonado. Es bastante bajito y tienen que andar agachados. 

El Amo enciende una pequeña lamparita que tiene preparada y se ve un futón, un plato de perro con algo de pan y carne, otro con agua y un cubo con arena.

- Este será tu hotel hasta mañana por la noche. Date la vuelta. 

El Amo le introduce un plug al culo y le coloca un cinturón de castidad con un dildo. Mordaza en la boca. Mantiene los grilletes en muñecas y tobillos.

- Tienes acceso a quitarte todo. Pero por cada cosa que te quites recibirás 10 golpes con la porra. Me entendiste?

- Si Amo.

El Amo le entrega un pequeño nokia.


- Te enviaré cada cierto tiempo un sms, que responderás en el momento contándome qué llevas puesto. Vendré a hacerte visitas. Si veo que me has mentido en los mensajes, te vistes y te vas a tu casa. No volveremos a vernos. Entendido?

- Si, Amo

- Antes de irme quiero dejate un pequeño recuerdo. Estira una mano. Cuenta.

El Amo golpea la palma con un alambre diez veces. Otras diez a la planta del pie. La perra se retuerce y suplica.

- Así me recordarás.-  Le besa la frente y se marcha a la ronda.



La noche transcurre tranquila... de vez en cuando intercambian mensajes...


"Hola princesa. Qué tienes para mi?" 

"Amo, me quité el cinturón, necesitaba hacer pis" 

"Prepárate, ahora bajaré a darte el castigo"

El amo baja cuando estima conveniente. La saca del pelo de la estancia y cumple el castigo. 10 golpes que la perra agradece entre gemidos y llantos. La devuelve al rincón, le coloca el cinturón con el dildo y se marcha.

Al final del turno, a las 9 de la mañana, antes de marchar el Amo a casa, se pasa a comprobar que su perra está bien, la premia con una buena garganta profunda, y tras colocarle de nuevo la mordaza se va.

El centro comienza su rutina diaria... se oye trabajar a la gente. Unos llegan... otros hablan... la perra escucha en su pequeño rincón y va imaginando las horas que son por los ruidos.

"Hola, princesa, como estas?"

"Tuve que hacer de vientre, Señor, me quité el plug"

"Bien, perra, ya sabes. Apúntalelos para cuando llegue esta tarde"

Comienza el espectáculo. Escucha entrar al público, A los actores moverse... la música y los efectos de sonido... La perra se conoce la función, ya lleva en cartel varios días, aunque hoy disfruta de una versión... distinta.

"Buenas tardes princesa, ya estoy de nuevo en el teatro. Qué tienes para mi?"

"Buenas tardes, mi dueño, me quité la mordaza... tenía hambre y sed"

"Bien, perra. Buena chica. Cuantos llevas apuntados?"

"20, señor."

"Te encuentras bien?"

"Dormí fatal, creo que hay ratas por aquí. Me duelen los huesos y tengo entumecidas las manos y los pies por los grilletes. Huelo mal y tengo hambre"

"Sabes por quién lo haces, verdad?"

"Si, mi Amo, por tí."

"Me complace leerte, aguanta un poco más, esta noche te premiaré por ser tan buena perra."

"Gracias, Amo"

Termina el horario laboral y de nuevo el centro queda vacío. El Amo baja a liberar a su perra. Tras cumplir el castigo de los 20 golpes, la besa en la frente.

- Apestas... puta. Quítate todo, limpia ésto, dúchate. Te espero arriba.

- Si Amo.

Limpia y aseada, la perra sube al puesto del Amo. Le tiene preparada una cena riquísima, calentita y una buena botella de vino.

Al final de la noche tras ver una peli acurrucada a sus pies y hacerle sentir la perra mas maravillosa del mundo, la manda a casita a dormir.


Alcanzando metas






Ayer fue la culminación de un mes de evolución en mi sumisión. Un paso más, cada vez más feliz, más plena, más suya.

Sigue siendo difícil sesionar aunque Amo, preocupado siempre de que su zorra no pase hambre, me ha ido adiestrando a través de instrucciones (ver aqui). Luego en el curro nos conformamos con estar juntos al menos, ratito de conversación, peli y cena de vez en cuando.

Llevaba varias semanas rondándome una idea en la cabeza que me excitaba muchísimo pero no sabía si Amo iba a sentirse cómodo. Él es super respetuoso conmigo cuando estamos fuera de rol, atento y caballeroso como conozco pocos... y me moría por seguir siendo su perra fuera de las sesiones. Estando juntos viendo una peli... No sabía si se incomodaría... el caso es que me daba vergüenza pedírselo. nunca le dije nada... de vez en cuando le mandaba alguna moñez de fotos de sumisión... pero poco mas.

Y de pronto, antes de ayer, cuando por fin, después de mogollón de tiempo sin tener un ratito tranquilo para nosotros, vamos a cenar, trae un bol de arroz y me lo coloca en un rincón de la habitación, en el suelo.

- Tu cena.

El pellizco en el estómago fue instantáneo... se me puso una sonrisilla curiosa de medio lao... mmmmm Amo...? Guau...gracias...

Sin dejar de mirarle ni eliminar la sonrisa de mi cara me arrodillo a mi cuenco para cenar. Apoyo las manos en el suelo y voy comiendo de mi bol... Me estoy excitando....? Pero qué puta perra que soy.

Amo marcha a por la cena que le he traído. Una superhamburguesa con patatas. Hoy no tuve tiempo de cocinarle... de hecho pensé que no vendría a trabajar... entendí mal un mensaje, creí que estaría de médicos todo el día... pero por suerte vino y pude solucionar su cena sin problemas.

Y ahí estábamos los dos... yo excitadísima perdida, comiendo en mi bol de arroz y Amo en su puesto con la hamburguesa. De vez en cuando me asomaba a mirarlo... apenas le veía las piernas y los pies desde mi lugar... como te quiero, jodío... y, bueno... ya que estaba ahí apartadita... mirando los pies de Amo... por qué no...? Me puedo permitir el lujo de comportarme como una perra... decidí tocarme un ratito... Estaba empapada... Amo, te adoro. Uf... que mojada estoy... jajajaja!!! Saco la mano de mi entrepierna y me lamo los dedos, vuelvo a mi bol de arroz, estoy llena... ya no tengo hambre...

- Amo, no puedo más.

- Ven, siéntate aquí conmigo- Y me ofrece una silla... noooo....

Me senté, tensa... un poco incómoda... pero pronto se me pasó. Vimos una peli. Ese día no tuve premio... jo. En fin, el día anterior si que lo tuve, jeje... y me gustó el detalle... Amo con su cervecita... el cigarro, la peli y su zorra arrodillada dándole placer y saboreando mi premio... quién quiere pelis teniendo una buena polla en la boca...? Amo... tu disfruta, que yo estoy feliz con mi manjar... jo.. a veces hasta se me olvida que hay alguien al otro lado... Cómo me gusta, leches jajaja!

Ya en casa me dormí feliz... No me quitaba de la cabeza a mi Amo diciéndome... Tu cena. Inclinándose con indiferencia para dejar el cuenco en el suelo... joder, con qué naturalidad...cómo me puedo excitar tanto con una cosa así...?

Y recordando la cara de Amo me quedé dormida.

A la mañana siguiente, tras masturbarme con el cepillo de dientes (Ya tengo permiso de Amo para masturbarme, siempre y cuando le cuente) y tener un orgasmo brutal gracias a mi peculiar cena, una vez despejada, duchada y con el cafetito del desayuno me pongo a buscar en Internet eso que tanto me inquieta y quiero transmitirle a Amo.

La escena en mi cabeza era la de un señor, en la oficina, trabajando, y su perra a los pies, desnuda, disfrutando de la compañía. Él de vez en cuando tira de la correa, ella se acerca y le trabaja la polla mientras él continúa con su trabajo.

Solo imaginarme esa escena con Amo y conmigo... me mojaba. Pero me daba taaanta vergüenza... y si se burla? O le resulta exagerado? Tengo que encontrar una imagen sugerente para decirle a Amo.

Jo.. nada... Solo moñeces en blanco y negro de chicas buenísimas desnudas con collar y supermodelos en trajes perfectos haciendo que leen en un sillón... Ella enamoradísima con su cabecita en las rodillas... puaj! yo no quería eso!!! Yo busco algo natural... algo real... (Si, suena extraño, pero en mi cabeza sí que lo es).

Vuelvo a abrir Google "Levar a la mascota al trabajo". Y lo vi. Me dio un pellizco en el estómago.

Dos personas sentadas en un despacho, hablando. Uno de los dos con una correa enganchada en la silla, y a sus pies, tranquilo un pastor alemán precioso, relajado, tranquilo. Será posible que sea esto lo que necesito... ?

No había forma de encontrar una versión humana de aquella foto... así que me armé de valor y esa misma tarde cuando Amo contactó conmigo y tras hablar un ratejo del día y de cosas de casa y del curro...

* Amo, permiso para desear.

 - Dime.

* Amo.. he visto una foto... y quisiera, si no te sientes incómodo... y no te resulta extraño... y no tiene que ser ya... cuanto tu quieras... si te parece bien... no es nada sexual ni de dolor... es sólo que la vi y me dio envidia.

- Déjame ver.

Le envío la foto del pastor alemán

* Es raro... lo se, pero ayer me excité tanto cuando me diste la cena... esta mañana me he masturbado con la idea de ser tu perra. Dioos, te parezco un bicho raro...verdad?

- Jajajajaja!!! Noooo!, para nada.

* Jo Amo... qué vergüenza...

- Jejeje... A estas alturas con vergüenzas?

* Si! Fíjate que me corto menos pidiéndote que me ates con cadenas que ésto... jajajaja!!

- Tranquila, apuntado.

..............................................................



Y seguimos charlando de nuestras cosillas...

Ya a la hora de salida mientras hago tiempo para que el centro se vacíe y esperando el mensaje de Amo para ir con el...

- Ve al escenario para darte 25 azotes con el cinturón.

Pellizco al estómago... calor... uf!!!!

* Si, Amo.

- Así vestida. Te bajas el pantalón y zas.

* Ahora?

- Sip.

Mierda mierda mierda... era un manojo de nervios! Salgo corriendo y a medio camino... el collar!!!

Vuelvo a toda prisa... mierda... por que no preparé todo antes? pintalabios? No, que le mancho la camisa... Repaso mentalmente... huelo bien? menos mal que me depilé esta mañana!!! ay por dioooos voy! Sólo me faltaba que me esperase él a mí.... uuuf. Ah! El móvil por si acaso...

Llego al escenario, uuuf! apagado, menos mal. Enciendo la luz de trabajo, ostras, esta el escenario lleno de cosas... voy hacia proscenio, ahí está despejado, sorteando atriles, tarimas y micrófonos... Puñetas de conciertos... que no dejan a una ni disfrutar de unos buenos azotes tranquila... jajajaja!

Respiro hondo y me coloco a cuatro patas frente al patio de butacas... como me gusta este sitio.... me relaja... ya lo asocio a mis momentos íntimos con mi Amo y me reconforta.

Empiezan las dudas...Espero a que me baje él el pantalón, me lo bajo yo? me lo ordena él?, uf... eso si que sería excitante... Mejor en estos casos ceñirse a la orden, cojo el móvil y releo. "te bajas el pantalón..." Pues nada... Amo manda. Me bajo el pantalón hasta el principio de mis muslos dejando mi culo al aire... Qué humillante, lechugas... Pero me excita muchísimo.

Pasos... siii, Amo...

Amo se acerca y se coloca detrás de mi. Me coloco lo más perfecta que puedo, arqueo la espalda exponiendo bien mi trasero, abro ligeramente las piernas... y el pantalón se me cae a las rodillas... mierda. Punto extra de humillación.

No oigo nada... Amo, no te quitas el cinturón?... ya lo traes en la mano? Me estás mirando...? Amo...

De pronto noto unos ligeros golpecitos en mi nalga derecha con algo rígido... qué coño....? Amo... que es??? La pala está en el taller guardada... y no tengo nada que pued....

- Cuenta.

Al primer golpe mi mente dejo de pensar...

PAAAAM!!!!! ummmm...que rico... pica...

- Uno.

PAAAAAM!!!! Au... dos.. pica!!!!

PAAAAM!!!!!! AAAAU!!! en el mismo sitio??? Mierda!!!

PAAAAM!!!!!!! AAAAah !!! por qué en elmismo sitioooo?????? Amoooo!!!! que van a ser muchísimos!!!!

PAAAAAMMMM!!!! joder joder joderrrrrrr Al sexto golpe me tiro al suelo. Ya no sólo por el dolor, que empezaba a ser insoportable, sino por la mala leche que me estaba entrando. Por que hace eso???

- Levanta!

Aprieto los dientes con fuerza... Vuelvo a notar los golpecitos en el mismo sitio... PAAAAAM!!!!

- LAOSTIAPUTA......!- Grito con los dientes apretados....y golpeo el suelo con toda mi alma. Empiezo a llorar de deseperación. Amo... escuece muchísimo!!!! Mierda... mira que tengo el culo grande... no tienes mas sitio????

Hubo un momento que hasta recuerdo girarme para apoyar el culo en el suelo. Dios... Amo... vas a darme los veinticinco en el mismo punto??? Ya no me corto un pelo y lloro a lágrima viva... Amo va a por sangre... me lo veo... Joder... te imaginas???  De pronto me entraron ganas... yo también quiero sangre... no sé con qué me está dando... pero debe estar viendo algo por lo que merece la pena seguir... y yo también quiero.
Llorando, moqueando y sin poder descansar para dejar de sentir el escozor tan intenso me vuelvo a colocar en mi posición, expongo de nuevo mi culo a Amo...

Llegué a contar quince golpes... No es que no dolieran... porque rabiaba con cada golpe... pero ya había una meta. Un objetivo. Recuerdo gritar... Por favooor... era terrible. No me daba tregua... cada vez escocía más... si me dejara descansar... seguramente pediría más... pero así... y tan duros... sólo pedía tregua...

Amo para. Me acaricia el culo... de pronto noto un placer brutal... Noto los golpecitos en la otra nalga y empiezan los golpes duros... PAAAAM!!! uno... dos... joder... como me gusta... los notaba super fuertes... se que Amo se pica si no me oye sufriendo y aprieta más el golpe siguiente.. pero me daba igual... solo sentía placer, incluso me habría corrido en ese momento. Era una sensación indescriptible, curioso mi cerebro... Dejar de sufrir aquella tortura continua en un mismo punto y cambiar de lugar el dolor, incluso con la misma intensidad... me estaba provocando un placer enorme.

Ni noté los primeros... recuerdo gemir... llorar... ni siquiera recuerdo si conté... sólo recuerdo placer, picor, joder que curioso...

De pronto un azote me sacó de mi trance y me tiró al suelo del dolor tan fuerte...  AAAAHHHHHH!!!!!, Ya se que van a ser en el mismo sitio... Pero aguantaré Amo... te lo juro que aguanto... sigue por favor... Au...!

No recuerdo los que conté, pero se que no llegó a quince... porque volvió a la nalga derecha... seeeeh... Ves? Puedes darme los que quieras... quiero, quiero...

PAAAAAM!!!! AAAHHH! Ya se me quitaron las ganas AAAUU!!!

Aguanté los últimos ya desesperada... di por hecho que serían treinta una vez que pasamos los veinticinco que dijo que me daría... pero ya no las tenía todas conmigo... tambien dijo que serían con el cinto.. y el cinto ni lo olí...

El ultimo golpe volvió a tirarme. Pegué un fuerte manotazo en el suelo y gruñí desde el hígado. Mieeerda!!! TREINTAAAAA

- Hemos terminado... cuando te recuperes apagas y te vienes- Y se marchó.

Me quedé en el suelo llorando todo lo que me quedaba por la tensión acumulada y el dolor pasado... dios mi culo me ardía como nunca... Amo... te quiero... me lo acaricié para relajar el escozor y noto como unos relieves rectos... Que cojones.....?

Me levanto como si me hubiesen apretado un resorte, me subo el pantalón y pillo el móvil... esto quiero verlo, marcas marcas marcas!!!

Cuando me miro el culo en el baño supe que había merecido la pena... ostras!!! que cortes tan extraños tenía!! con qué lechugas me ha pegado!!! eran como muchos arañazos super rojos y unos puntitos oscuros... (sangre???)  rodeados de una zona super colorada y manchitas moradas... Joder!!!! Así escocía... necesito foto de ésto!!! aprovecho y me hago un par de fotos... dios mi cara... estoy completamente congestionada! Roja como un tomate, con los ojos hinchados y el pelo pegado. Sí que he sufrido... vive dios. Pero estoy feliz, satisfecha y deseando salir corriendo a abrazar a Amo... Joder... que pasada!

Apago todo y voy donde Amo... Que beso le planté!!! gracias gracias gracias....

Amo me señala el suelo, a su lado. Tengo preparado un platito con rabas de calamar y croquetas...

- Oh.. Gracias... - casi se me saltan las lágrimas de la emoción... vuelvo a besarle en la boca...

- A ver ese culo...- Me giro y me apoyo en la mesa de Amo para que pueda bajar mi pantalón cómodamente e inspeccionar a gusto. Amo gruñe contrariado- Mmmm... ya casi no se ven. La próxima subimos un poquito mas el nivel.

Seeeeeh... sorío maliciosa... Amo me va conociendo.... jeje. Me sube el pántalón y con un gesto me ordena ir al suelo.

Excuso decir que cando mi culo rozó el suelo dí un respingo de narices. Olvidé la zurra anterior. Au!!! Amo sonríe orgulloso. Me coloco de lado para cenar.

- Tremendas marcas te van a salir esta vez... estarás contenta.

- Si Amo, mucho. Con qué me pegaste???

Amo señala al fondo. Me levanto y veo apoyado en la pared un trozo basto de contrachapado, largo y de unos 15 o 20 cm de ancho... lo reconozco al instante, de los retales que tiramos al trabajar en el taller.... la madre que te parió! se me abre la boca de puro asombro. Lo agarro y lo observo... Tiene unas cuantas grapas sin terminar de entrar del todo. Lo miro asustada.

- Nooo!!!- me dice riendo- Por ese lado no te di, pero lo pensé. Para la próxima igual...

- Cabecita sádica... jajajaja!!! gracias. Para la próxima.- Vuelvo a donde está él y lo beso tierno.- Qué ves?

- Boxeo.

- Eyyy!!! cuanto tiempo!!! - Adoro ver boxeo con Amo. Me explica golpes, técnicas, los buenos y los malos combates... los trucos y cómo golpear para no dañar, o al contrario... como hacer el mayor daño posible con poco esfuerzo. Amo fue boxeador, adoro escucharle contar historias de cuando competía...

Y así pase los siguientes cuarenta o cincuenta minutos... feliz como en mi vida, cumpliendo mi sueño... charlando y riéndome con mi Amo... a sus pies... es imposible no amar a quien te da tanto placer y cumple tus sueños desinteresadamente, con naturalidad...


Gracias señor. Te quiero.






Sumisa 24 horas?




Ayer hablando con mi Amo me comentaba que le resultaba raro, que le parecía que yo no salía del rol de Arween, sabe que en mi agenda del teléfono y en el chat está puesto como AMO y así lo llamo siempre que puedo en el chat aunque estemos hablando del tiempo.

Es cierto que no deja de ser un juego puramente sexual, al menos en nuestro caso. No soy sumisa doméstica, ni esclava 24/7 pero igual que él es mi Amo cuando estamos solos, cuando jugamos y cuando chateamos el resto del día es mi compañero de trabajo, y con la familia, por supuesto, no hay rastro de Amo.

No estoy volviéndome loca, ni se me está yendo la cabeza, ni estoy escapando de la realidad escondiéndome en arween... (aunque he de reconocer que a veces me viene genial, con las turbulencias emocionales que estoy pasando con mi divorcio... jajaja..!) En mi caso, le contaba ayer, no me ocurre igual que a él, no puedo desconectar del todo de arween. Desde que me levanto hasta que me acuesto tengo a mi Amo presente, porque él me ha instruido para que así sea, por un lado por el contrato de sumisión y por otro por las instrucciones que me impone. Y para explicarlo con un ejemplo voy a relatar un día cualquiera de mi nueva vida.

Entrando en turno de tarde un día de trabajo, por ejemplo:

Me levanto sobre las 9 de la mañana... bueno... nueve y media, adoro remolonear en la cama, de hecho creo que es uno de los placeres más exquisitos y escasos del mundo y ahora que hace frío más. Me levanto, pues, desnuda en mi cama, mi Amo me ha ordenado que sea así como he de dormir desde que vivo sola. Eso implica despertarme todos los días con un calentón del quince.



En circunstancias normales ni lo dudaría... un buen homenaje con mi cepillo de dientes o con el chorro de la ducha... y ya puede venir lo que sea. Pero no es así. Firmé en mi contrato que no podía tocarme ni masturbarme sin su consentimiento. Y no siempre puedo contactar con él recién levantada. La última vez que me masturbé sin permiso lo pagué bien caro. Aprendí la lección. Si Amo no está ES NO.

Una vez me levanto, me depilo y me aseo, tengo que curarme los cardenales... tras el repaso de Amo con la porra me salieron unos preciosos y morados cardenales que cuido con esmero: aloe vera, vitamina E y Trombocid, masaje tres veces al día, hay que cuidar la piel, siempre debe estar bien hidratada.

Deben desaparecer cuanto antes para que pueda volver a hacerme otros... mientras estén ahí, no habrá más azotes... así que me esmero en que se me curen rápido.

 Me pongo el pijama de invierno para andar por casa, sin braguitas, por supuesto. Amo no me permite usar bragas salvo cuando me viene la regla o para casos muy puntuales, pidiendo permiso previamente.

Si hace un día despejado, me gusta desayunar en el balcón. El sol pega fuerte por la mañana y es reconfortante, y mientras estoy desayunando voy poniéndome al día de correos y redes sociales. Generalmente salgo en braguitas, así me da el sol en las piernas. Ahora que no llevo ropa interior he tenido que comprarme un pantaloncito corto (por supuesto con la supervisión y el beneplácito de Amo) que sólo uso para salir al balcón.

Todas las mañanas hago mis ejercicios de estiramiento. Pies juntos y tocar el suelo con las manos, y abrirme de piernas en Spagat. Esa es la instrucción que más me está costando. Al suelo con las manos llego, pero abrirme del todo... ya tengo una edad en la que los tendones son como piedras... Aún así voy cada día ganándole unos centímetros al suelo... paciencia, amo.





Hago las tareas domésticas y si no tengo que hacer recados en la calle me voy a mi pequeño taller. Me estoy fabricando mis propias "herramientas" hasta ahora tengo solo una vara y el cepillo de dientes tuneado. Pero quiero ir poco a poco haciéndome mi "Kit de Arween" con todo lo que mi amo y yo queramos usar. (Igual hago un pequeño apartado para mi taller en el blog...).

Otros días aprovecho el desayuno en el balcón para escribir mi diario de Arween, quiero que Amo sepa cómo me siento y cómo me encuentro en las sesiones para él sentirse cómodo y no herirme.

A partir de las once y  media o doce, depende del día, suelo contactar con él por chat... le tengo siempre preparado algún vídeo de BDSM o algún relato que me excite... y así le voy dando ideas de qué me gusta y cómo ejecutarlo. Mientras charlamos voy preparando mi comida. Me gusta hablar con él por chat, me corto menos y soy más atrevida. Cara a cara hay cosas que me dan corte pedir... jajaja!!

Si amo quiere sesión esa noche tengo que preparar y dejar listo lo que toque, crema, collar de perra, jengibre... uñas... amo pide, Arween obedece.

En el trabajo es cuando más me cuesta estar sin bragas. Tengo la sensación de que todo el mundo lo sabe. Y si al menos estoy en la oficina tengo más intimidad, pero en el escenario, cuando hay montaje o curro duro... me muevo bastante y con el roce del pantalón de trabajo me excito como una perra....

Tras la jornada, si coincido con mi amo y no hay sesión (es a partir de esta hora cuando sesionamos) me espero a que todos se vayan, me pongo mi collar de perra y nos quedamos charlando. Él suele traer la cena de casa (es un gran cocinero) siempre echa un poco más de cantidad en la fiambrera y me invita a cenar con él. Yo suelo llevar películas en el portátil, así que al final... acabamos teniendo una cita como dos novios... jejeje! Eso si, antes de irme a casa Amo me arrastra del pelo al rincón... y me hace ganarme mi premio, como dice él "Para que me vaya calentita a casa".

Si no coincidimos, me voy a mi casa al terminar el trabajo. Veo un ratejo la tele, leo o me pongo una película, ceno algo ligerito y a dormir, cumpliendo, si la hay ese día, la instrucción de "dormir con Amo" (pintalabios al culo y pinza en la lengua) y me desnudo para meterme en la cama, con lo que el último pensamiento del día es para mi Amo y la suerte que tengo de tenerle.

Así que creo que es imposible que Arween deje de interferir en mi vida y que deje de ser la perra de la que sentirse orgulloso mi Amo. Soy Arween casi todo el día. Y no lo cambiaría por nada del mundo. Adoro a Jose Ángel... pero Amo es quien me domina.

Gracias Amo.


Te quiero.