Figging: Instrucción con Jengibre

Intrucción nº 03012020 (creo) Jengibre en el coño cada cuatro horas.

Me parece que va a ser muy duro, pero me va a venir bien para analizar y probar varias técnicas de figging. Me lo tomo como un experimento. Adoro ser objeto de manipulación del dolor. (Recordatorio: Ya  tengo nuevo tema para una futura fantasía)

11:00 Tras desayunar, ducharme, depilarme y vestirme, tallo una "bala" de Jengibre. Con una aguja de cuero atravieso un cordoncito de seguridad para poder tirar en caso de no poder expulsarlo.





Lo introduzco del todo, como si fuese un tampón, asegurándome que el cordoncito está fuera y espero. En unos segundos noto el ardor.
Nivel 7 en mi escala de dolor durante unos minutos. Bien... preparada para sufrir... esto va a aumentar pronto.

De pronto dejo de sentir, apenas un ligero calor. Ya??? Esto es todo??

Estoy contrariada. Normalmente el jengibre en otras instrucciones es un 9 o más, aunque es la primera vez que meto dentro el trozo completo. Siempre fueron con una parte más ancha al final y tanto en el culo como en el coño el ardor lo siento sobre todo en la parte exterior, (Es donde más terminaciones nerviosas se tienen) Pero no esperaba sentir tan poco.

Expulso la bola sin necesidad del cordón, Lo raspo con un rallador y vuelvo a introducímelo. De nuevo nivel 7 durante unos pocos minutos. Luego un calor reconfortante. Me excito mucho. Necesito más nivel de dolor. Jugueteo un poco con el cachito y descubro una maldad morbosísima...

Resulta que si aprietas fuerte para que salga el jengibre de la vagina y cuando está a punto de salir vuelves a contraer los músculos vaginales para que entre y repites los dos movimientos varias veces es como si te estuvieras masturbando, aunque sin usar las manos. (Amo dijo "Prohibido tocarse" no dijo nada de que el jengibre me masturbase solito Ah...?) Con la sensación de calor y el escozor de la entrada de la vagina casi llego al orgasmo, pero me pareció jugar con fuego y paré. Decido en ese momento que necesito más. Esto me sabe a poco y yo tengo mucha hambre.

Marcho al centro comercial (Con la croqueta de jengibre dentro, que me daba mucho morbo) y escojo la mano más grande que encuentro de jengibre. Tras unos cuantos recados vuelvo a casa.

Mientras organizo las compras y ordeno ligeramente la casa me entran unas ganas tremendas de dolor, mi lado sádico se activa. Voy pensando ideas para aumentar mi nivel y viendo que se acerca la hora, opto por pelar el dedo más grande que se pueda. Lo pelo con aristas. Además dejo una base en L para que el calor se extienda por los labios menores y el clítoris. Es donde realmente siento el mayor dolor. Además recuerdo que me hablaron una vez de el jengibre en hielos... y me entra una curiosidad tremenda. Así que rallo otro trozo hasta llenar un par de moldes para hacer cubitos de hielo. Lo meto en el congelador. Estoy a cien. Y sádica como hacía tiempo no estaba.







15:00 Vamos allá, puta.

Me cuesta meterlo, duele bastante al entrar. Lo introduzco hasta que la base se apoya en el clítoris. Empieza el ardor. Nivel 8. aprieto las piernas. Instintivamente y mientras gimo de dolor tallo una bola pequeña y la introduzco en mi culo. Sé que Amo me dijo solo al coño... pero necesitaba un subidón de dolor.
Por fin lo consigo. Esta vez sí que arde de verdad. Nivel 10. Intento moverme despacio. Apretando las piernas. Me arde mucho. Voy hacia a mi cama, me tumbo boca abajo y pegando la cara a la almohada grito y gimo con todas mis fuerzas. Empiezo a llorar. El ardor no deja de aumentar. Es terrible.  Nivel 12...13... 14... Sigue subiendo. No puedo soportarlo y salgo al baño. Ha sido un tremendo error.

Al apretar con todas mis fuerzas para expulsar las dos piezas el dolor aumenta exponencialmente... grito. Tengo un orgasmo muy fuerte... sigo apretando, consigo expulsar la del culo. Tiene un poquito de sangre. Debí ser demasiado violenta al meterlo y rasgué alguna venilla. Puta sádica viciosa... igual por eso me quemaba tanto...

Termino de soltar la pieza de la vagina. Automáticamente cesa el ardor. Me refresco con agua toda la zona. Me intento recuperar. Siento un calor tremendo... A ver, zorra. Vas a obedecer la instrucción o seguimos creyéndonos superwoman?

Ya más tranquila y sin los retortijones de haber apretado tan fuerte vuelvo con mi dildo de jengibre a la cocina. Recorto con un cuchillo la base y la redondeo un poco más. Igual que hice con la primera, le "coso" un cordoncito de seguridad, quiero volver a intentarlo, ésta vez con menos tamaño.



Vuelvo a colocarme el jengibre en el coño. Lo meto hasta introducirlo entero y aún presiono un poco más con el dedo corazón hasta que noto que llega al fondo. Nivel 9 en mi escala de dolor. Me cuesta moverme, pero aguanto. Sé que durará poco. En un par de minutos baja el ardor un poco, aunque es tan grande que al moverme lo noto bastante. Me muevo despacio. Tengo hambre.

Caliento la comida y me siento (con mucho cuidado) en el salón a comer. En cuanto termino mi comida y dejo de notar el calor expulso el jengibre. Lo lavo bien con agua muy fría y lo envuelvo en plástico, para después (En mi casa no se tira comida).

La tarde pasa sin contratiempos, un par de proyectos de trabajo... lecturas y una ojeada a mi porno favorito  BDSM  del Sótano ayudaron a que volviesen las ganas de dolor de nuevo.


19:00 Estoy muerta de la curiosidad. En un lado tengo los cubitos de hielo que hice en mi ataque de sadismo de las dos de la tarde y en el otro el dedo grande de jengibre que guardé. (Descubrí que no hace falta desperdiciar los dedos usados. Simplemente rascándolo con el rallador o volviéndolos a pelar se reactivan sus cualidades ardientes).

Me declino por los cubitos. Me meto uno. Espero.

Pronto empieza a subir el nivel poco a poco hasta 7. Me gusta.
Comienzo a notar el goteo en mi coño. Para evitar que se empape el pantalón me pongo un trocito de papel higiénico entre los labios. Error. Gran Error.

Al humedecerse el papel higiénico del jugo del jengibre se extiende por los labios, el ardor sube a nivel 10, aunque sorprendentemente al ir cayendo por mi vagina las gotas del hielo derritiéndose noto un frescor super placentero.
El juego frío/calor dura unos minutos.... pero se me hacen demasiado suave y yo estoy cachondísima. Pruebo a meterme de nuevo el trozo grande de jengibre tras rallarlo. Error. Gran Error.

Parece que con el frío del hielo el coño se me ha cerrado y al intentar meter el bicho tan grande siento un dolor tremendo. (También dicen que el dolor aumenta bastante cuando la piel está muy fría). Tengo que parar a la mitad, pero el dolor ya no me deja ni seguir metiéndolo ni tampoco sacarlo. Siento además del ardor del puñetero como si me estuviera arañando el alma. Así que era nivel 9 si no tocaba nada, nivel 12 si lo meto más o si intento sacarlo. Dioooos... qué he hecho?

Decido sacarlo. Tiro fuerte del cordón mientras empujo. Joder...Es horrible!  Aúllo. No puedo más. Aprieto con todas mis fuerzas. Me llega un orgasmo super fuerte, tiemblo de pies a cabeza. Vuelvo a correrme. Consigo que salga. Hijo de puta!

Me refresco con una toallita húmeda. Ya no tengo ganas de más dolor.

Recojo el estropicio de papel y líquido del suelo de haberme corrido, y ya, más relajada, me siento a ver una serie.


23:15 Mierda de Netflix. Volvió a ocurrirme como ayer con la instrucción del hielo. Super pendiente de la hora, y en el último momento la escena da un giro inesperado y me engancho a la serie como si no existiera el mundo. Cuando me quise dar cuenta habían pasado 15 minutos.

Mismo castigo de ayer. Traje de viuda. De rodillas, rosario en mano y a rezar (Amo sabe que soy atea y disfruta con estos castigos "católicos") mientras llevo el jengibre dentro.

Opto por la versión más placentera, después del día que he tenido hoy de altibajos y niveles tan altos de dolor me decanto por repetir con el hielo.

Me preparo en el salón, coloco un cojín en el suelo, me meto el hielo, coloco el cachito de papel higiénico para que vaya empapando lo que se derrita (lo bueno de estar rellenita y cachonda es que mis labios pueden envolver casi cualquier cosa, jejeje..).

Las dos primeras oraciones apenas noté nada. (Amo me regaló una oración para rezar el rosario, y la repito tantas veces como bolitas tiene) A partir de la tercera oración el ardor llegó a nivel 7. De vez en cuando algún pico de nivel nueve me hacía encoger y gemir, pero en seguida una pequeña gotita helada compensaba mi tan castigado coño. Me ayudó mucho el rosario, así mi mente se evadió del ardor y se concentró en rezar.



Tras pasar las 59 cuentas con su oración correspondiente aún se mantenía el efecto del jengibre... aunque ya placentero y muy estimulante. Dejé llevarme  por la sensación, feliz por el orgullo de haber cumplido la instrucción. Me lavé, me cambié y fui a prepararme algo de cena.

Vaya día!!! Ha sido tremendo! Así nadie se aburre en casa eh? Jajaja!!!

Estoy deseando contactar con Amo para pedirte permiso y masturbarme. Muero por tocarme.




Gracias por la experiencia Amo. Te quiero mucho.


Fantasía V. Dilatación anal


- Buenas noches, Amo. Me llamaste?

- Entra, puta.

La perra entra y queda esperando en la puerta la siguiente orden.

- Tengo un regalo para ti. Hoy me divertiré viéndote suplicar.

El Amo saca un paquete del cajón. Se sienta y coloca el paquete entre sus pies.

- Debes ganarte el privilegio de abrir tu regalo.

La perra piensa un momento… comienza a desnudarse, colocando la ropa en la butaca que tiene enfrente. Una vez desnuda se coloca a cuatro patas y va gateando hasta donde el Amo guarda la defensa. La agarra con la boca y la lleva gateando hasta el centro de la estancia. Se coloca de espaldas al Amo, ofreciéndole el culo, coloca el mango de la defensa entre sus pies y la punta en la abertura del culo. Comienza a columpiar el cuerpo de forma que con cada movimiento la defensa se va metiendo poco a poco en su cuerpo.

Cuando llega al tope de profundidad para. Y con la defensa aún metida en el culo se vuelve y gatea despacio hasta donde está sentado el Amo. Lame sus zapatos despacio y con todo el amor que es capaz, levanta ligeramente la cabeza, aunque sin dejar de mirar al suelo.

- Permiso para hablar, Señor.

- Habla, puta.

- Amo, quisiera pedirle, por favor, me haga el honor de entregarme el regalo. Me haría mucha ilusión abrirlo.

- Bien, puta. Abre tu regalo.

La perra coge el paquete y retira el envoltorio. En las manos sostiene un grande y pesado cono de goma. Traga saliva. Sabe lo que es y para qué lo va a usar su dueño.



- Éste va a ser a partir de ahora tu nuevo asiento, puta. Retira la defensa de tu culo y lámela hasta que quede bien limpia, cuando termines la lavarás bien con jabón y después la desinfectarás con alcohol. 
Y harás lo mismo con tu boca y con tu culo. Cuando termines coge una cerveza, el tabaco y el bote de lubricante y vuelves a mis pies.

La perra cumple la instrucción, El jabón de las manos le provoca arcadas cuando se lava la boca, y el alcohol le deja un desagradable amargor... Aunque es peor su efecto en el culo. Le provoca un escozor terrible… pero logra controlarlo, sabe que dura poco. Una vez que se hace con todo lo que ha pedido el Amo vuelve y se coloca de nuevo entre sus pies. Le ofrece la defensa, el tabaco, la cerveza y el botecito de lubricante.

- Buena chica, ten, seguro que ésto te agrada, abre la boca- Le mete un chicle de menta.

- Gracias, mi Amo.

- Adopta la postura de inspección.

La perra se incorpora, se gira dándole la espalda al Amo, Abre las piernas y baja el torso hasta que apoya las palmas en el suelo.  

- Antes de usar tu nuevo asiento quiero comprobar que no vas a herirte. Te abriré yo primero hasta donde crea conveniente y luego te sentarás en el cono.

El Amo unta el culo de su puta con el lubricante y comienza a introducir los dedos… primero uno, después dos… tres… La puta aguanta sin emitir ningún sonido. Está dilatándole el culo, no está dándole placer. Por lo tanto, no debe gemir. Aunque por dentro su cerebro grita y gime como una gata en celo.

El Amo aprovecha que la tiene tan disponible para meterle su polla, así de paso la ayuda a dilatar un poco más. La penetra tan duro que la perra tiene que apoyar las manos en el mostrador para no caerse hacia adelante. Sigue sin gemir, sin demostrar placer. Suda de pura contención y casi se corre la muy puta…. Pero aguanta. Orden de Amo. No tiene permiso. Cuando termina el trabajo, Le ordena que coloque el cono en el suelo y se coloque de rodillas sobre él.

Mientras la puta cumple la orden, el Amo pone en el ordenador una película, Se acomoda en su asiento y enciende un cigarro.

- Bien, puta, El juego es el siguiente: te mantendrás sentada sobre el cono, y presionarás sobre él hasta conseguir un nivel 4 en tu escala de dolor. Cuando me parezca conveniente te iré dando números hasta el diez. De forma que irás abriéndote el culo conforme al nivel de dolor que te vaya pidiendo. Si te pido un ocho, te clavarás el cono dentro del culo hasta que llegues a ese nivel. Si te pido un dos, relajarás la presión hasta que sientas un nivel suave de dolor. Comprendiste?

- Si, mi Amo.

- Bien, ya puedes estrenar tu juguete.

La puta se sienta sobre el cono Siente un enorme placer y nota cómo se va introduciendo dentro… Duele. Es un cuatro?... igual menos presión. Si, ahí.

- Cuatro, señor.

- Bien, puta. Puedes columpiarte si te agrada.

- Gracias, Amo.

La perra está muy excitada, Amo está atento a la película… Ella en ese momento es incapaz de hacer caso a nada que no sea su culo y las ganas tan grandes que tiene de correrse.
Continúa columpiándose un buen rato, siente un tremendo placer…

- Amo, permiso para correrme.

- No, espera. Aprieta hasta el nivel ocho

La perra deja caer el peso de su cuerpo sobre el juguete poco a poco. Empieza a notar como se tensa la abertura del culo… Duele… Mucho… Au!

- AAhh!… Amo… Ocho… Puedo correrme?

- No, aguanta ahí… Sigue columpiándote.

- Amo…! Por favor!

La puta está sudando, Llora y gime. El Amo apenas le hace caso. Sube ligeramente el volumen de la película

- Como sigas así te amordazo la boca y te echo tabasco. Te he dicho que no. Sube a nueve.

- AAAAHH!! La puta baja aún más hasta que nota que está a punto de desgarrársele el culo. Los pinchazos son insoportables… Está sufriendo de verdad. Ya no quiere correrse. Llorando entre gritos ahogados y mordiéndose la carne de los brazos para no chillar aguanta un par de minutos que se le hicieron interminables….

- Bien mi puta, baja hasta el nivel cuatro, y cuando quieras puedes correrte…

La puta respira aliviada, levanta el peso del cono y vuelve a columpiarse feliz en su nivel cuatro… No tarda en venirle una oleada de placer enorme y se deja llevar.
Se aparta el sudor y las lágrimas de la cara con la mano… se queda a cuatro patas descansando.

- Qué haces? Te he dado permiso para que te saques el cono del culo?

- No , Amo, Estaba…

- Vuelve a sentarte, nivel ocho.

- Amo…!

- Nivel nueve!

La puta vuelve a clavarse sobre el dichoso juguete… Le arde el culo. Nivel nueve… Vuelve a llorar. A morderse el brazo.

El Amo se levanta y se coloca detrás de ella. Aprieta ligeramente sobre sus hombros. La perra se resiste haciendo fuerza con las piernas hacia arriba.

- Te resistes? Bien… Vas a llorar de verdad. Colócate de cuatro, - Su voz suena severa. Mierda,  está enfadado -  Cuenta.

De pronto nota una tremenda sacudida en el culo, PAAAAAM!!! AAAAHHHH Que es????
La perra grita asustada del dolor, El Amo le golpea hasta cuatro veces bien fuerte con la defensa. Ella Grita desconsolada. No puede creerse que duela tanto.

- Vuelve a sentarte sobre el cono. Nivel cuatro. Y no me provoques o te acordarás de mi.

Entre hipidos y llantos contesta. Y obedece.
El Amo se recompone el uniforme contrariado, tiene que echar la película para atrás… joder.

Mantuvieron el juego de niveles durante toda la película. El Amo aprovechaba las escenas de acción y batallas para subir el nivel de dolor de su perra, y lo bajaba en las escenas suaves… Una forma de mantenerla pendiente y que no se le escapase ningún detalle. Llegó a correrse otras tres veces más, esta vez se cuidó muy mucho de levantarse del asiento.

Tras terminar la peli, el Amo ordena a su perra limpiarse bien su culo y el juguete con unas servilletas, Quería comprobar el resultado de aquel juego.

- Ponte de cuatro

Se coloca detrás de ella, volvió a ponerle lubricante y él mismo le fue introduciendo el cono en el culo.

- Veamos hasta dónde ha llegado mi puta hoy…. Ayúdame y separa tus cachas… no veo bien…. Mmmm….

El Amo empuja hasta que la perra grita y le avisa que está en su nivel máximo de dolor. El cono marca la tercera hendidura.

- Bien, puta. Muy bien. Para empezar no está nada mal. Sabes que mi meta es meterte el puño.

- Si, mi Amo, Estoy segura de que lo conseguirás. Pondré todo de mi parte.

- Lo sé. Esta noche te echas crema. Van a salirte unos buenos moratones en el culo por el castigo. Espero que hayas aprendido.

- Si, mi Amo. No volveré a desobedecer.

- Bien, así me gusta. Tienes el plug que te pedí?

- Si, mi Amo, en el bolso.

- Tráemelo, perra.

Se dirige a cuatro patas al sillón donde tiene toda su ropa y saca el plug del bolso. Lo lleva al Amo entre los dientes y se lo coloca en la mano cuando éste la extiende. Se da la vuelta y expone bien el culo colocando la cara en el suelo y abriendo las rodillas.

- Hoy dormirás con el plug. Si te da ganas de ir al baño te lo retiras, lo lavas y cuando termines te lo vuelves a meter. Si se te cae, castigo, te azotas el coño con la pala de madera 5 veces, nivel 10. Te lo vuelves a poner. Has entendido?

- Si, mi Amo.

- Bien, antes voy a usar este agujero nuevo, colócate para que te pueda follar el culo.

La perra se levanta y se dirige al mostrador, abre las piernas y baja el torso hasta quedar completamente accesible al Amo. Éste la penetra hasta que se corre dentro de ella.



Nada más terminar le coloca el plug y le da un tremendo cachete en la nalga.

- Lista.

La perra vuelve al suelo y lame la polla de su Amo hasta que queda limpia. Lo ayuda a componerse el uniforme, le da un beso a la hebilla del cinturón. El Amo le acaricia la cabeza.

- Buena chica. Te vistes…y a casita. Directa y sin torcerse eh?

- Si mi Amo. Te quiero…. Y gracias.

- De nada.

Feliz cumpleaños

Las navidades no son buena época para vernos. Demasiadas fiestas, cambios de turno... Aún así tuvimos nuestro ratito de "juego" verdad, Amo?

Sabes? Se me ha ocurrido una manera para que no me explote el cerebro cada vez que me preguntas cuántos azotes quiero. A ver qué te parece:

Va a ir en función de los años que llevemos juntos y el mes en curso. Así, a partir de ahora, cada vez que me preguntes te diré 20, como ocurrió la otra noche, puesto que son dos los años que llevamos juntos. A partir de enero, que hagamos tres años pediré treinta, y dependiendo del mes iré del 0 al 9. Así no me enfadaré pensando. No me gusta tomar decisiones... y siempre me quedo con ganas... así no hay decisión, sino que sigue siendo una elección al margen de mi deseo. Además me ayudará a llevar la cuenta del tiempo que soy tuya y siempre querré más...

Te parece buena idea?

Eso sí... requerirá de más esfuerzo por tu parte a medida que pasen los años, lo siento Amo, pero ya estoy deseando llevar diez años contigo... jajajaja!!

Por supuesto doy por hecho que siempre harás lo que estimes conveniente con el número que yo te de. Siempre ocurre... y eso me encanta. De hecho los veinte correazos me supieron a gloria... Duros, eso sí, pero bien ricos, igual que los nosecuantos entre mis piernas (más de veinte seguro, porque deje de contar a partir de los dieciséis y cayeron un montón más), sin contar los de castigo en la cara interna de los muslos por cerrar las piernas, que me dejaron unas rallas moradas maravillosas durante una semana.

Bueno... a lo que iba... que me pierdo en morbos y marcas.

El otro día te pedí una instrucción para tu cumpleaños, necesitaba tenerte todo el día en mi cabeza, más aún siendo un día especial para ti.


Tal y como ordenaste, recién levantada (y tras rezar tu oración, como cada día) la ducha tibia... Terrible... Lo que hice fue poner el agua a la temperatura ideal para mí y en cuanto la tuve bajé ligeramente el agua caliente. Lo justo para salir de mi zona de confort.

Cuando me sequé, aún con la tiritona y maldiciendo en arameo me vestí y salí a la terraza, al sol. A entrar en calor. Me tomé el café del desayuno con toda la tranquilidad del mundo (Parece mentira que estemos en diciembre, con estas temperaturas tan altas) y cuando decidí que estaba preparada para el siguiente paso volví adentro a seguir con mi instrucción.

Tras la ducha tocaba el arroz en los zapatos, la vuelta a la manzana y el jengibre... que tuve que adaptar. El día anterior no me dio tiempo a comprar.. y con las fiestas y los cierres de las tiendas... no pude, así que decidí usar jengibre en polvo, que ese siempre tengo en casa, mezclado con agua, hasta hacer una pasta moldeable. Con una cánula introduje un cilindro del tamaño de mi dedo meñique en el culo, además de untar la zona con más pasta. La reacción no se hizo esperar... comenzó a arder... la leche. Media hora. Se iba a hacer eterna con aquella quemazón en el culo. Decidí aprovechar y ponerme algo de porno para ir excitándome, así esperaba que doliese menos... Pero fue peor.

A la quemazón se le unió los retortijones del intestino por ir al baño... intenté ignorarlos, pero al apretar el culo la quemazón aumentaba...  Vamos puta, me decía en voz alta... hoy no puedes fallar al Amo. Media hora dijo y media hora tendrá.

Los últimos diez minutos se me hicieron los más largos desde la instrucción de las chapas. Pero los aguanté y en cuanto vi la puñetera aguja llegar a donde debía, salí escopetada al servicio... Au...!

Tras volver a mi estado natural, tocaba de nuevo ducha tibia.

Al verme desnuda en el espejo se me ocurrió una cosa. Dcidí hacer algo que siempre me atrajo y Amo nunca me había ordenado hasta la fecha. Escribir mi cuerpo. Cogí un rotulador indeleble y delante del espejo escribí en mis tetas:

FELICIDADES MI AMO
TE QUIERO.

Me hice un par de fotos y las guardé para cuando Amo contactase conmigo. Entre las letras aun se ven las marcas de cigarro que me hizo Amo este verano... me encantan.



Vamos puta, a la ducha. Mismo método, primero el agua caliente ideal... luego bajar la temperatura. Meto los dedos en mi coño por curiosidad... Ay madre! cuanta baba!!! estaba reaccionando mi cuerpo a todo aquello de una forma brutal... Esta vez no se me hizo tan dura la ducha. Aún así fue bastante incómodo. Por supuesto necesité otros quince minutos de exposición al sol para volver a recuperar mi temperatura corporal.

Me tenía que ir al trabajo. Aproveché para pillar una bolsa de arroz largo (pincha más que el normal) y puse un puñado en las zapatillas.  Ya que no pude cumplir la instrucción de Amo de dar una vuelta a la manzana, lo compensaría llevando el arroz toda la tarde en el trabajo y escrito bajo la ropa el mensaje de cumpleaños.

Fue bastante morboso, la verdad. Saberme puta de mi Amo por dentro, y por fuera una compañera más en el teatro... ese día Amo se pilló el día libre, así que aguanté hasta que no pude más el arroz y lo tiré.

Tras mi jornada laboral tan peculiar y llegar a casa, a dormir al suelo.

Creo que es con creces lo que más me excita previamente a la instrucción. Las horas interminables buscando una postura que me permita conciliar el sueño... el dolor de notar mis carnes clavándose en el suelo. Bueno, ahora en invierno me hago un canelón con el edredón y al menos no es el suelo pelao como en verano. Aun así es bastante duro. Preguntarme a altas horas de la madrugada por qué aguanto aquello y contestarme... porque eres perra. Porque lo llevas dentro, porque en el fondo disfrutas sabiéndote dominada y sufriendo porque tu Amo quiere que pases esa experiencia... sonreír, acurrucarme en el edredón, agradecerte la experiencia y volver a tumbarme en el suelo...

Aguanté entre duermevelas hasta las seis y media. Hora a la que me suelo levantar cuando tengo turno de mañana, despejar la cama de colchas y cubrecamas y hecha un canelón de nuevo recuperarme de los dolores con un par de horas extras de sueño en el colchón humano. Feliz de haber cumplido y deseando contarte todo y que te sientas orgullosa de tu puta, mi Amo.

Tengo ganas de verte, tengo que darte tu regalo de cumpleaños...

Muchas gracias de nuevo por todo lo que me das... espero estar siempre a la altura de tus morbos yo también. Y de nuevo te deseo un muy feliz cumpleaños.








P.D. Iba a mandarte una tarta con una velita... pero este gif me pareció más apropiado... y sugerente, ahí lo dejo... jeje..

Ah! y Feliz 2020... Ojalá que el año que entra nos deje historias iguales o mejores que el año pasado... Nah! mejores o muuuucho mejores. jajaja!!

Te quiero, mi Amo.