Continúo con nuestra conversación del otro día, Amo. Me hizo reflexionar y bajar los pies a la tierra un poco (Sólo un poco, eh?... estoy cómoda viviendo en mi nube).
Cuando uno es feliz mola eso de plantearse que va a ser para siempre... Pero la realidad es la que es... y muchas de las relaciones D\s nacen finitas. Como la nuestra.
Es muy ingenuo pensar que vamos a estar juntos toda la vida... No me malinterpretes. Soy muy feliz... eh? y no quiero romper ni nada de eso. Solo estoy bajando a la realidad un ratito.
Eres más cerebral que yo. Más realista. Eso me gusta mucho de ti. Y mal que me pese tengo que darte la razón una vez más.
Es cierto que tenemos una relación particular, que ambos somos conscientes que tenemos vidas separadas y sólo nos entrecruzamos en un aspecto muy específico y en unas circunstancias muy determinadas. Eso lo convierte en extremadamente frágil, puesto que cualquier cambio en el día a día descoloca todo nuestro mundo. Un cambio de turno... un cambio de espacio de trabajo...
También es cierto que hay muchos aspectos de la vida de una pareja a los que he renunciado por ser tu sumisa y que a día de hoy me parece perfecto... pero nadie dice en qué momento me cambia el chip... y necesito más atención, o más tiempo... o algo tan sencillo como salir una tarde a tomar una cerveza y dar un paseo se puede convertir en prioritario para mantenerme a tus pies. O a ti se te complica la vida... y no estás para perras, ni juegos... que bastante tienes con tus cosas. Quién sabe.
Por eso es que me esfuerzo por firmar contratos y ponerme metas de fechas, en gran parte es por intentar anclar simbólicamente mi vida con la tuya. Sé que un año es un triunfo, eso me hace sentir fuerte, y rascarle a la vida un tiempo más de placer a tu lado.
A ti no te hace falta nada de eso. Tú vives la vida de otra manera. Hoy es hoy... y mañana será... otra cosa. De hecho estoy convencida de que ni siquiera habrás llegado a leer hasta aquí pensando... Bueno...! Ya estamos con las moñeces... me voy a tener que leer este ladrillo??? Jajajaja!! No pasa nada eh? Siempre te resumo el diario cuando me lo pides.
Venga va... y ahora el lado positivo de todo esto... precisamente el tener una relación tan frágil hace que cada segundo juntos cuente como quince, que el vínculo sea más hondo.
Aquí discrepo contigo, ves?... Una relación de sumisión involucra mucho más a una persona que una de pareja vainilla. Es como mantener en el tiempo un estado alto de enamoramiento. El batacazo de la ruptura duele más. Los Amos sois la prioridad. Estáis en nuestros movimientos cotidianos (cierto que es elección nuestra también), en nuestras decisiones del día a día.
Para mí, por ejemplo, pintarme las uñas cada día... tener mi maletín de juguetes organizado y cuidado... Las visitas al estanco, las compras en el super, las bragas, mi color de pelo. El no separarme del móvil a partir de las siete de la tarde los días que trabajas... Masturbarme cada noche recordando nuestros encuentros... llevar mis cicatrices en las tetas... se convierten en vacío cuando faltas. El cerebro esta focalizado en una serie de actividades que ya están integradas. Es la parte chunga del adiestramiento.
Eso si, no cambio ni un segundo de mi adiestramiento por miedo a perderte. Quiero seguir como estamos, con nuestros espacios y tiempos limitados, que molan mucho.
Sigo soñando con el día que me digas "Traete la hoja de Lorien. Voy a marcarte"
Y bueno... de todo esto también he aprendido que no es cuestión de estar mucho tiempo juntos... sino de estar a gusto juntos. No? Y cuando se acabe... ya veremos.
En fin... que pa dos días que estamos en el barco... no vamos a llorar por si se hunde, no?
Te quiero mucho. Y sé que tú a mi también...
Esta tarde a partir de las siete estaré pendiente de mi "hola princesa, qué tal tu día?"
Mostrando entradas con la etiqueta obediencia. Mostrar todas las entradas
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Figging: Instrucción con Jengibre
Intrucción nº 03012020 (creo) Jengibre en el coño cada cuatro horas.
Me parece que va a ser muy duro, pero me va a venir bien para analizar y probar varias técnicas de figging. Me lo tomo como un experimento. Adoro ser objeto de manipulación del dolor. (Recordatorio: Ya tengo nuevo tema para una futura fantasía)
11:00 Tras desayunar, ducharme, depilarme y vestirme, tallo una "bala" de Jengibre. Con una aguja de cuero atravieso un cordoncito de seguridad para poder tirar en caso de no poder expulsarlo.
Lo introduzco del todo, como si fuese un tampón, asegurándome que el cordoncito está fuera y espero. En unos segundos noto el ardor.
Nivel 7 en mi escala de dolor durante unos minutos. Bien... preparada para sufrir... esto va a aumentar pronto.
De pronto dejo de sentir, apenas un ligero calor. Ya??? Esto es todo??
Estoy contrariada. Normalmente el jengibre en otras instrucciones es un 9 o más, aunque es la primera vez que meto dentro el trozo completo. Siempre fueron con una parte más ancha al final y tanto en el culo como en el coño el ardor lo siento sobre todo en la parte exterior, (Es donde más terminaciones nerviosas se tienen) Pero no esperaba sentir tan poco.
Expulso la bola sin necesidad del cordón, Lo raspo con un rallador y vuelvo a introducímelo. De nuevo nivel 7 durante unos pocos minutos. Luego un calor reconfortante. Me excito mucho. Necesito más nivel de dolor. Jugueteo un poco con el cachito y descubro una maldad morbosísima...
Resulta que si aprietas fuerte para que salga el jengibre de la vagina y cuando está a punto de salir vuelves a contraer los músculos vaginales para que entre y repites los dos movimientos varias veces es como si te estuvieras masturbando, aunque sin usar las manos. (Amo dijo "Prohibido tocarse" no dijo nada de que el jengibre me masturbase solito Ah...?) Con la sensación de calor y el escozor de la entrada de la vagina casi llego al orgasmo, pero me pareció jugar con fuego y paré. Decido en ese momento que necesito más. Esto me sabe a poco y yo tengo mucha hambre.
Marcho al centro comercial (Con la croqueta de jengibre dentro, que me daba mucho morbo) y escojo la mano más grande que encuentro de jengibre. Tras unos cuantos recados vuelvo a casa.
Mientras organizo las compras y ordeno ligeramente la casa me entran unas ganas tremendas de dolor, mi lado sádico se activa. Voy pensando ideas para aumentar mi nivel y viendo que se acerca la hora, opto por pelar el dedo más grande que se pueda. Lo pelo con aristas. Además dejo una base en L para que el calor se extienda por los labios menores y el clítoris. Es donde realmente siento el mayor dolor. Además recuerdo que me hablaron una vez de el jengibre en hielos... y me entra una curiosidad tremenda. Así que rallo otro trozo hasta llenar un par de moldes para hacer cubitos de hielo. Lo meto en el congelador. Estoy a cien. Y sádica como hacía tiempo no estaba.
15:00 Vamos allá, puta.
Me cuesta meterlo, duele bastante al entrar. Lo introduzco hasta que la base se apoya en el clítoris. Empieza el ardor. Nivel 8. aprieto las piernas. Instintivamente y mientras gimo de dolor tallo una bola pequeña y la introduzco en mi culo. Sé que Amo me dijo solo al coño... pero necesitaba un subidón de dolor.
Por fin lo consigo. Esta vez sí que arde de verdad. Nivel 10. Intento moverme despacio. Apretando las piernas. Me arde mucho. Voy hacia a mi cama, me tumbo boca abajo y pegando la cara a la almohada grito y gimo con todas mis fuerzas. Empiezo a llorar. El ardor no deja de aumentar. Es terrible. Nivel 12...13... 14... Sigue subiendo. No puedo soportarlo y salgo al baño. Ha sido un tremendo error.
Al apretar con todas mis fuerzas para expulsar las dos piezas el dolor aumenta exponencialmente... grito. Tengo un orgasmo muy fuerte... sigo apretando, consigo expulsar la del culo. Tiene un poquito de sangre. Debí ser demasiado violenta al meterlo y rasgué alguna venilla. Puta sádica viciosa... igual por eso me quemaba tanto...
Termino de soltar la pieza de la vagina. Automáticamente cesa el ardor. Me refresco con agua toda la zona. Me intento recuperar. Siento un calor tremendo... A ver, zorra. Vas a obedecer la instrucción o seguimos creyéndonos superwoman?
Ya más tranquila y sin los retortijones de haber apretado tan fuerte vuelvo con mi dildo de jengibre a la cocina. Recorto con un cuchillo la base y la redondeo un poco más. Igual que hice con la primera, le "coso" un cordoncito de seguridad, quiero volver a intentarlo, ésta vez con menos tamaño.
Vuelvo a colocarme el jengibre en el coño. Lo meto hasta introducirlo entero y aún presiono un poco más con el dedo corazón hasta que noto que llega al fondo. Nivel 9 en mi escala de dolor. Me cuesta moverme, pero aguanto. Sé que durará poco. En un par de minutos baja el ardor un poco, aunque es tan grande que al moverme lo noto bastante. Me muevo despacio. Tengo hambre.
Caliento la comida y me siento (con mucho cuidado) en el salón a comer. En cuanto termino mi comida y dejo de notar el calor expulso el jengibre. Lo lavo bien con agua muy fría y lo envuelvo en plástico, para después (En mi casa no se tira comida).
La tarde pasa sin contratiempos, un par de proyectos de trabajo... lecturas y una ojeada a mi porno favorito BDSM del Sótano ayudaron a que volviesen las ganas de dolor de nuevo.
19:00 Estoy muerta de la curiosidad. En un lado tengo los cubitos de hielo que hice en mi ataque de sadismo de las dos de la tarde y en el otro el dedo grande de jengibre que guardé. (Descubrí que no hace falta desperdiciar los dedos usados. Simplemente rascándolo con el rallador o volviéndolos a pelar se reactivan sus cualidades ardientes).
Me declino por los cubitos. Me meto uno. Espero.
Pronto empieza a subir el nivel poco a poco hasta 7. Me gusta.
Comienzo a notar el goteo en mi coño. Para evitar que se empape el pantalón me pongo un trocito de papel higiénico entre los labios. Error. Gran Error.
Al humedecerse el papel higiénico del jugo del jengibre se extiende por los labios, el ardor sube a nivel 10, aunque sorprendentemente al ir cayendo por mi vagina las gotas del hielo derritiéndose noto un frescor super placentero.
El juego frío/calor dura unos minutos.... pero se me hacen demasiado suave y yo estoy cachondísima. Pruebo a meterme de nuevo el trozo grande de jengibre tras rallarlo. Error. Gran Error.
Parece que con el frío del hielo el coño se me ha cerrado y al intentar meter el bicho tan grande siento un dolor tremendo. (También dicen que el dolor aumenta bastante cuando la piel está muy fría). Tengo que parar a la mitad, pero el dolor ya no me deja ni seguir metiéndolo ni tampoco sacarlo. Siento además del ardor del puñetero como si me estuviera arañando el alma. Así que era nivel 9 si no tocaba nada, nivel 12 si lo meto más o si intento sacarlo. Dioooos... qué he hecho?
Decido sacarlo. Tiro fuerte del cordón mientras empujo. Joder...Es horrible! Aúllo. No puedo más. Aprieto con todas mis fuerzas. Me llega un orgasmo super fuerte, tiemblo de pies a cabeza. Vuelvo a correrme. Consigo que salga. Hijo de puta!
Me refresco con una toallita húmeda. Ya no tengo ganas de más dolor.
Recojo el estropicio de papel y líquido del suelo de haberme corrido, y ya, más relajada, me siento a ver una serie.
23:15 Mierda de Netflix. Volvió a ocurrirme como ayer con la instrucción del hielo. Super pendiente de la hora, y en el último momento la escena da un giro inesperado y me engancho a la serie como si no existiera el mundo. Cuando me quise dar cuenta habían pasado 15 minutos.
Mismo castigo de ayer. Traje de viuda. De rodillas, rosario en mano y a rezar (Amo sabe que soy atea y disfruta con estos castigos "católicos") mientras llevo el jengibre dentro.
Opto por la versión más placentera, después del día que he tenido hoy de altibajos y niveles tan altos de dolor me decanto por repetir con el hielo.
Me preparo en el salón, coloco un cojín en el suelo, me meto el hielo, coloco el cachito de papel higiénico para que vaya empapando lo que se derrita (lo bueno de estar rellenita y cachonda es que mis labios pueden envolver casi cualquier cosa, jejeje..).
Las dos primeras oraciones apenas noté nada. (Amo me regaló una oración para rezar el rosario, y la repito tantas veces como bolitas tiene) A partir de la tercera oración el ardor llegó a nivel 7. De vez en cuando algún pico de nivel nueve me hacía encoger y gemir, pero en seguida una pequeña gotita helada compensaba mi tan castigado coño. Me ayudó mucho el rosario, así mi mente se evadió del ardor y se concentró en rezar.
Tras pasar las 59 cuentas con su oración correspondiente aún se mantenía el efecto del jengibre... aunque ya placentero y muy estimulante. Dejé llevarme por la sensación, feliz por el orgullo de haber cumplido la instrucción. Me lavé, me cambié y fui a prepararme algo de cena.
Vaya día!!! Ha sido tremendo! Así nadie se aburre en casa eh? Jajaja!!!
Estoy deseando contactar con Amo para pedirte permiso y masturbarme. Muero por tocarme.
Gracias por la experiencia Amo. Te quiero mucho.
Me parece que va a ser muy duro, pero me va a venir bien para analizar y probar varias técnicas de figging. Me lo tomo como un experimento. Adoro ser objeto de manipulación del dolor. (Recordatorio: Ya tengo nuevo tema para una futura fantasía)
11:00 Tras desayunar, ducharme, depilarme y vestirme, tallo una "bala" de Jengibre. Con una aguja de cuero atravieso un cordoncito de seguridad para poder tirar en caso de no poder expulsarlo.
Lo introduzco del todo, como si fuese un tampón, asegurándome que el cordoncito está fuera y espero. En unos segundos noto el ardor.
Nivel 7 en mi escala de dolor durante unos minutos. Bien... preparada para sufrir... esto va a aumentar pronto.
De pronto dejo de sentir, apenas un ligero calor. Ya??? Esto es todo??
Estoy contrariada. Normalmente el jengibre en otras instrucciones es un 9 o más, aunque es la primera vez que meto dentro el trozo completo. Siempre fueron con una parte más ancha al final y tanto en el culo como en el coño el ardor lo siento sobre todo en la parte exterior, (Es donde más terminaciones nerviosas se tienen) Pero no esperaba sentir tan poco.
Expulso la bola sin necesidad del cordón, Lo raspo con un rallador y vuelvo a introducímelo. De nuevo nivel 7 durante unos pocos minutos. Luego un calor reconfortante. Me excito mucho. Necesito más nivel de dolor. Jugueteo un poco con el cachito y descubro una maldad morbosísima...
Resulta que si aprietas fuerte para que salga el jengibre de la vagina y cuando está a punto de salir vuelves a contraer los músculos vaginales para que entre y repites los dos movimientos varias veces es como si te estuvieras masturbando, aunque sin usar las manos. (Amo dijo "Prohibido tocarse" no dijo nada de que el jengibre me masturbase solito Ah...?) Con la sensación de calor y el escozor de la entrada de la vagina casi llego al orgasmo, pero me pareció jugar con fuego y paré. Decido en ese momento que necesito más. Esto me sabe a poco y yo tengo mucha hambre.
Marcho al centro comercial (Con la croqueta de jengibre dentro, que me daba mucho morbo) y escojo la mano más grande que encuentro de jengibre. Tras unos cuantos recados vuelvo a casa.
Mientras organizo las compras y ordeno ligeramente la casa me entran unas ganas tremendas de dolor, mi lado sádico se activa. Voy pensando ideas para aumentar mi nivel y viendo que se acerca la hora, opto por pelar el dedo más grande que se pueda. Lo pelo con aristas. Además dejo una base en L para que el calor se extienda por los labios menores y el clítoris. Es donde realmente siento el mayor dolor. Además recuerdo que me hablaron una vez de el jengibre en hielos... y me entra una curiosidad tremenda. Así que rallo otro trozo hasta llenar un par de moldes para hacer cubitos de hielo. Lo meto en el congelador. Estoy a cien. Y sádica como hacía tiempo no estaba.
15:00 Vamos allá, puta.
Me cuesta meterlo, duele bastante al entrar. Lo introduzco hasta que la base se apoya en el clítoris. Empieza el ardor. Nivel 8. aprieto las piernas. Instintivamente y mientras gimo de dolor tallo una bola pequeña y la introduzco en mi culo. Sé que Amo me dijo solo al coño... pero necesitaba un subidón de dolor.
Por fin lo consigo. Esta vez sí que arde de verdad. Nivel 10. Intento moverme despacio. Apretando las piernas. Me arde mucho. Voy hacia a mi cama, me tumbo boca abajo y pegando la cara a la almohada grito y gimo con todas mis fuerzas. Empiezo a llorar. El ardor no deja de aumentar. Es terrible. Nivel 12...13... 14... Sigue subiendo. No puedo soportarlo y salgo al baño. Ha sido un tremendo error.
Al apretar con todas mis fuerzas para expulsar las dos piezas el dolor aumenta exponencialmente... grito. Tengo un orgasmo muy fuerte... sigo apretando, consigo expulsar la del culo. Tiene un poquito de sangre. Debí ser demasiado violenta al meterlo y rasgué alguna venilla. Puta sádica viciosa... igual por eso me quemaba tanto...
Termino de soltar la pieza de la vagina. Automáticamente cesa el ardor. Me refresco con agua toda la zona. Me intento recuperar. Siento un calor tremendo... A ver, zorra. Vas a obedecer la instrucción o seguimos creyéndonos superwoman?
Ya más tranquila y sin los retortijones de haber apretado tan fuerte vuelvo con mi dildo de jengibre a la cocina. Recorto con un cuchillo la base y la redondeo un poco más. Igual que hice con la primera, le "coso" un cordoncito de seguridad, quiero volver a intentarlo, ésta vez con menos tamaño.
Vuelvo a colocarme el jengibre en el coño. Lo meto hasta introducirlo entero y aún presiono un poco más con el dedo corazón hasta que noto que llega al fondo. Nivel 9 en mi escala de dolor. Me cuesta moverme, pero aguanto. Sé que durará poco. En un par de minutos baja el ardor un poco, aunque es tan grande que al moverme lo noto bastante. Me muevo despacio. Tengo hambre.
Caliento la comida y me siento (con mucho cuidado) en el salón a comer. En cuanto termino mi comida y dejo de notar el calor expulso el jengibre. Lo lavo bien con agua muy fría y lo envuelvo en plástico, para después (En mi casa no se tira comida).
La tarde pasa sin contratiempos, un par de proyectos de trabajo... lecturas y una ojeada a mi porno favorito BDSM del Sótano ayudaron a que volviesen las ganas de dolor de nuevo.
19:00 Estoy muerta de la curiosidad. En un lado tengo los cubitos de hielo que hice en mi ataque de sadismo de las dos de la tarde y en el otro el dedo grande de jengibre que guardé. (Descubrí que no hace falta desperdiciar los dedos usados. Simplemente rascándolo con el rallador o volviéndolos a pelar se reactivan sus cualidades ardientes).
Me declino por los cubitos. Me meto uno. Espero.
Pronto empieza a subir el nivel poco a poco hasta 7. Me gusta.
Comienzo a notar el goteo en mi coño. Para evitar que se empape el pantalón me pongo un trocito de papel higiénico entre los labios. Error. Gran Error.
Al humedecerse el papel higiénico del jugo del jengibre se extiende por los labios, el ardor sube a nivel 10, aunque sorprendentemente al ir cayendo por mi vagina las gotas del hielo derritiéndose noto un frescor super placentero.
El juego frío/calor dura unos minutos.... pero se me hacen demasiado suave y yo estoy cachondísima. Pruebo a meterme de nuevo el trozo grande de jengibre tras rallarlo. Error. Gran Error.
Parece que con el frío del hielo el coño se me ha cerrado y al intentar meter el bicho tan grande siento un dolor tremendo. (También dicen que el dolor aumenta bastante cuando la piel está muy fría). Tengo que parar a la mitad, pero el dolor ya no me deja ni seguir metiéndolo ni tampoco sacarlo. Siento además del ardor del puñetero como si me estuviera arañando el alma. Así que era nivel 9 si no tocaba nada, nivel 12 si lo meto más o si intento sacarlo. Dioooos... qué he hecho?
Decido sacarlo. Tiro fuerte del cordón mientras empujo. Joder...Es horrible! Aúllo. No puedo más. Aprieto con todas mis fuerzas. Me llega un orgasmo super fuerte, tiemblo de pies a cabeza. Vuelvo a correrme. Consigo que salga. Hijo de puta!
Me refresco con una toallita húmeda. Ya no tengo ganas de más dolor.
Recojo el estropicio de papel y líquido del suelo de haberme corrido, y ya, más relajada, me siento a ver una serie.
23:15 Mierda de Netflix. Volvió a ocurrirme como ayer con la instrucción del hielo. Super pendiente de la hora, y en el último momento la escena da un giro inesperado y me engancho a la serie como si no existiera el mundo. Cuando me quise dar cuenta habían pasado 15 minutos.
Mismo castigo de ayer. Traje de viuda. De rodillas, rosario en mano y a rezar (Amo sabe que soy atea y disfruta con estos castigos "católicos") mientras llevo el jengibre dentro.
Opto por la versión más placentera, después del día que he tenido hoy de altibajos y niveles tan altos de dolor me decanto por repetir con el hielo.
Me preparo en el salón, coloco un cojín en el suelo, me meto el hielo, coloco el cachito de papel higiénico para que vaya empapando lo que se derrita (lo bueno de estar rellenita y cachonda es que mis labios pueden envolver casi cualquier cosa, jejeje..).
Las dos primeras oraciones apenas noté nada. (Amo me regaló una oración para rezar el rosario, y la repito tantas veces como bolitas tiene) A partir de la tercera oración el ardor llegó a nivel 7. De vez en cuando algún pico de nivel nueve me hacía encoger y gemir, pero en seguida una pequeña gotita helada compensaba mi tan castigado coño. Me ayudó mucho el rosario, así mi mente se evadió del ardor y se concentró en rezar.
Tras pasar las 59 cuentas con su oración correspondiente aún se mantenía el efecto del jengibre... aunque ya placentero y muy estimulante. Dejé llevarme por la sensación, feliz por el orgullo de haber cumplido la instrucción. Me lavé, me cambié y fui a prepararme algo de cena.
Vaya día!!! Ha sido tremendo! Así nadie se aburre en casa eh? Jajaja!!!
Estoy deseando contactar con Amo para pedirte permiso y masturbarme. Muero por tocarme.
Gracias por la experiencia Amo. Te quiero mucho.
Fantasía V. Dilatación anal
- Buenas noches, Amo. Me llamaste?
- Entra, puta.
La perra entra y queda esperando en la puerta la siguiente
orden.
- Tengo un regalo para ti. Hoy me divertiré viéndote
suplicar.
El Amo saca un paquete del cajón. Se sienta y coloca el
paquete entre sus pies.
- Debes ganarte el privilegio de abrir tu regalo.
La perra piensa un momento… comienza a desnudarse, colocando
la ropa en la butaca que tiene enfrente. Una vez desnuda se coloca a cuatro patas
y va gateando hasta donde el Amo guarda la defensa. La agarra con la boca y la
lleva gateando hasta el centro de la estancia. Se coloca de espaldas al Amo, ofreciéndole
el culo, coloca el mango de la defensa entre sus pies y la punta en la abertura
del culo. Comienza a columpiar el cuerpo de forma que con cada movimiento la
defensa se va metiendo poco a poco en su cuerpo.
Cuando llega al tope de profundidad para. Y con la defensa aún
metida en el culo se vuelve y gatea despacio hasta donde está sentado el Amo.
Lame sus zapatos despacio y con todo el amor que es capaz, levanta ligeramente
la cabeza, aunque sin dejar de mirar al suelo.
- Permiso para hablar, Señor.
- Habla, puta.
- Amo, quisiera pedirle, por favor, me haga el honor de
entregarme el regalo. Me haría mucha ilusión abrirlo.
- Bien, puta. Abre tu regalo.
La perra coge el paquete y retira el envoltorio. En las
manos sostiene un grande y pesado cono de goma. Traga saliva. Sabe lo que es y para qué lo va a usar su dueño.
- Éste va a ser a partir de ahora tu nuevo asiento, puta. Retira
la defensa de tu culo y lámela hasta que quede bien limpia, cuando termines la
lavarás bien con jabón y después la desinfectarás con alcohol.
Y harás lo mismo
con tu boca y con tu culo. Cuando termines coge una cerveza, el tabaco y el
bote de lubricante y vuelves a mis pies.
La perra cumple la instrucción, El jabón de las manos le
provoca arcadas cuando se lava la boca, y el alcohol le deja un desagradable
amargor... Aunque es peor su efecto en el culo. Le provoca un escozor terrible…
pero logra controlarlo, sabe que dura poco. Una vez que se hace con todo lo que
ha pedido el Amo vuelve y se coloca de nuevo entre sus pies. Le ofrece la
defensa, el tabaco, la cerveza y el botecito de lubricante.
- Buena chica, ten, seguro que ésto te agrada, abre la boca-
Le mete un chicle de menta.
- Gracias, mi Amo.
- Adopta la postura de inspección.
La perra se incorpora, se gira dándole la espalda al Amo,
Abre las piernas y baja el torso hasta que apoya las palmas en el suelo.
- Antes de usar tu nuevo asiento quiero comprobar que no vas
a herirte. Te abriré yo primero hasta donde crea conveniente y luego te
sentarás en el cono.
El Amo unta el culo de su puta con el lubricante y comienza
a introducir los dedos… primero uno, después dos… tres… La puta aguanta sin
emitir ningún sonido. Está dilatándole el culo, no está dándole placer. Por lo tanto,
no debe gemir. Aunque por dentro su cerebro grita y gime como una gata en celo.
El Amo aprovecha que la tiene tan disponible para meterle su
polla, así de paso la ayuda a dilatar un poco más. La penetra tan duro que la
perra tiene que apoyar las manos en el mostrador para no caerse hacia adelante.
Sigue sin gemir, sin demostrar placer. Suda de pura contención y casi se corre la
muy puta…. Pero aguanta. Orden de Amo. No tiene permiso. Cuando termina el
trabajo, Le ordena que coloque el cono en el suelo y se coloque de rodillas
sobre él.
Mientras la puta cumple la orden, el Amo pone en el
ordenador una película, Se acomoda en su asiento y enciende un cigarro.
- Bien, puta, El juego es el siguiente: te mantendrás sentada
sobre el cono, y presionarás sobre él hasta conseguir un nivel 4 en tu escala
de dolor. Cuando me parezca conveniente te iré dando números hasta el diez. De
forma que irás abriéndote el culo conforme al nivel de dolor que te vaya pidiendo.
Si te pido un ocho, te clavarás el cono dentro del culo hasta que llegues a ese
nivel. Si te pido un dos, relajarás la presión hasta que sientas un nivel suave
de dolor. Comprendiste?
- Si, mi Amo.
- Bien, ya puedes estrenar tu juguete.
La puta se sienta sobre el cono Siente un enorme placer y
nota cómo se va introduciendo dentro… Duele. Es un cuatro?... igual menos presión.
Si, ahí.
- Cuatro, señor.
- Bien, puta. Puedes columpiarte si te agrada.
- Gracias, Amo.
La perra está muy excitada, Amo está atento a la película…
Ella en ese momento es incapaz de hacer caso a nada que no sea su culo y las
ganas tan grandes que tiene de correrse.
Continúa columpiándose un buen rato, siente un tremendo
placer…
- Amo, permiso para correrme.
- No, espera. Aprieta hasta el nivel ocho
La perra deja caer el peso de su cuerpo sobre el juguete
poco a poco. Empieza a notar como se tensa la abertura del culo… Duele… Mucho…
Au!
- AAhh!… Amo… Ocho… Puedo correrme?
- No, aguanta ahí… Sigue columpiándote.
- Amo…! Por favor!
La puta está sudando, Llora y gime. El Amo apenas le hace
caso. Sube ligeramente el volumen de la película
- Como sigas así te amordazo la boca y te echo tabasco. Te
he dicho que no. Sube a nueve.
- AAAAHH!! La puta baja aún más hasta que nota que está a
punto de desgarrársele el culo. Los pinchazos son insoportables… Está sufriendo
de verdad. Ya no quiere correrse. Llorando entre gritos ahogados y mordiéndose la
carne de los brazos para no chillar aguanta un par de minutos que se le
hicieron interminables….
- Bien mi puta, baja hasta el nivel cuatro, y cuando quieras
puedes correrte…
La puta respira aliviada, levanta el peso del cono y vuelve
a columpiarse feliz en su nivel cuatro… No tarda en venirle una oleada de
placer enorme y se deja llevar.
Se aparta el sudor y las lágrimas de la cara con la mano… se
queda a cuatro patas descansando.
- Qué haces? Te he dado permiso para que te saques el cono
del culo?
- No , Amo, Estaba…
- Vuelve a sentarte, nivel ocho.
- Amo…!
- Nivel nueve!
La puta vuelve a clavarse sobre el dichoso juguete… Le arde
el culo. Nivel nueve… Vuelve a llorar. A morderse el brazo.
El Amo se levanta y se coloca detrás de ella. Aprieta
ligeramente sobre sus hombros. La perra se resiste haciendo fuerza con las
piernas hacia arriba.
- Te resistes? Bien… Vas a llorar de verdad. Colócate de
cuatro, - Su voz suena severa. Mierda, está enfadado - Cuenta.
De pronto nota una tremenda sacudida en el culo, PAAAAAM!!! AAAAHHHH
Que es????
La perra grita asustada del dolor, El Amo le golpea hasta cuatro
veces bien fuerte con la defensa. Ella Grita desconsolada. No puede creerse que
duela tanto.
- Vuelve a sentarte sobre el cono. Nivel cuatro. Y no me
provoques o te acordarás de mi.
Entre hipidos y llantos contesta. Y obedece.
El Amo se recompone el uniforme contrariado, tiene que echar
la película para atrás… joder.
Mantuvieron el juego de niveles durante toda la película. El
Amo aprovechaba las escenas de acción y batallas para subir el nivel de dolor
de su perra, y lo bajaba en las escenas suaves… Una forma de mantenerla
pendiente y que no se le escapase ningún detalle. Llegó a correrse otras tres
veces más, esta vez se cuidó muy mucho de levantarse del asiento.
Tras terminar la peli, el Amo ordena a su perra limpiarse bien
su culo y el juguete con unas servilletas, Quería comprobar el resultado de
aquel juego.
- Ponte de cuatro
Se coloca detrás de ella, volvió a ponerle lubricante y él
mismo le fue introduciendo el cono en el culo.
- Veamos hasta dónde ha llegado mi puta hoy…. Ayúdame y
separa tus cachas… no veo bien…. Mmmm….
El Amo empuja hasta que la perra grita y le avisa que está
en su nivel máximo de dolor. El cono marca la tercera hendidura.
- Bien, puta. Muy bien. Para empezar no está nada mal. Sabes que mi meta es meterte el puño.
- Si, mi Amo, Estoy segura de que lo conseguirás. Pondré
todo de mi parte.
- Lo sé. Esta noche te echas crema. Van a salirte unos
buenos moratones en el culo por el castigo. Espero que hayas aprendido.
- Si, mi Amo. No volveré a desobedecer.
- Bien, así me gusta. Tienes el plug que te pedí?
- Si, mi Amo, en el bolso.
- Tráemelo, perra.
Se dirige a cuatro patas al sillón donde tiene toda su ropa
y saca el plug del bolso. Lo lleva al Amo entre los dientes y se lo coloca en
la mano cuando éste la extiende. Se da la vuelta y expone bien el culo colocando
la cara en el suelo y abriendo las rodillas.
- Hoy dormirás con el plug. Si te da ganas de ir al baño te
lo retiras, lo lavas y cuando termines te lo vuelves a meter. Si se te cae, castigo, te azotas el coño con la pala de madera 5 veces, nivel 10. Te lo vuelves
a poner. Has entendido?
- Si, mi Amo.
- Bien, antes voy a usar este agujero nuevo, colócate para
que te pueda follar el culo.
La perra se levanta y se dirige al mostrador, abre las piernas
y baja el torso hasta quedar completamente accesible al Amo. Éste la penetra
hasta que se corre dentro de ella.
Nada más terminar le coloca el plug y le da un tremendo cachete en la nalga.
Nada más terminar le coloca el plug y le da un tremendo cachete en la nalga.
- Lista.
La perra vuelve al suelo y lame la polla de su Amo hasta que
queda limpia. Lo ayuda a componerse el uniforme, le da un beso a la hebilla del
cinturón. El Amo le acaricia la cabeza.
- Buena chica. Te vistes…y a casita. Directa y sin torcerse
eh?
- Si mi Amo. Te quiero…. Y gracias.
- De nada.
Obediencia al Amo
Llevo días analizando, leyendo, buscando.
Vuelvo a mis por qués... qué raro eh? jajaja!!
Si Amo, si. Me como el tarro. Mucho. Le doy mil vueltas a las cosas. Tú las asumes y las disfrutas. Yo tengo que saber por qué. Ojo. Que también lo asumo... si no, no andaría mojada el día entero... y me encanta descubrir que cada vez soy mas zorda y más morbosa... y no sé que haría sin ti.
Un amigo el otro día me preguntó por qué... Por qué hago ciertas instrucciones? Por qué y para qué acepto instrucciones como rezar al Amo, dormir desnuda en el suelo o masturbarme con un calabacín y luego comérmelo estando sola en casa. Él nunca le ordenaría algo así a su sumisa... Mi contestación fue clara. Me excita obedecer, y sinceramente, me aburría de masturbarme. Ésto es más creativo y mil veces más excitante y morboso.
Me excita obedecer.
Por qué lechugas me excita obedecer?
He estado buscando estudios sobre la obediencia.. Todos acaban remitiéndome al cruel experimento de Milgram. (Aquí) Y me preocupé más de lo que estaba... jaja!!
Luego estuve leyendo sobre la teoría, también del tipo éste, del Estado Agéntico. (“la esencia de la obediencia consiste en el hecho de que la persona se ve a sí mismo como un instrumento que lleva a término los deseos de otro individuo y, por tanto, no se ve como responsable de sus acciones") Y aquí me vi un poquito más reflejada.
Me gusta el dolor. Me gusta el sexo sucio y el morbo a niveles que aún no he sido capaz de medir. Pero yo misma no puedo hacérmelo. Porque chocan con mi moral. Se me hace raro, feo... frío y sin morbo, aún no sé cómo solucionarlo, pero de momento así es. Amo se encarga de meterse dentro de mi cabeza, ver lo que no sale y sacarlo. Y encima disfruta haciéndolo...!! (No hay días en la existencia humana suficientes para agradecerte lo que haces por mi) Cómo no voy a ser obediente a una persona así!
Hace tiempo, en otro post, escribía sobre mi pasado morboso. Mis primeras experiencias sexuales y de pareja y vuelvo a reiterarme en una cosa. Siempre busqué a mi pareja estable, mi media naranja, mi compañero de vida... y por detrás me metía en historias sexuales morbosas y divertidas. (Aquí) Hasta que rompí la puerta del armario y asumí que yo soy morbosa, sucia y depravada... y no necesito enmascararlo para ser aceptada. Es más, no necesito la aceptación de nadie!!
Es como el tema de la sumisión. Evidentemente si buscas en Internet sumisión todo o que sale es negativo. Lógico. Y yo, Laura, suscribo cada crítica y cada lucha por erradicar la sumisión en el núcleo de la pareja y de la sociedad en general. Soy feminista y lo defenderé hasta que me muera.
Ahora bien. Cuando hablamos de un contexto sexual... hace unos años que dejé de hacer caso al coco de arriba y empecé a escuchar a mi cuerpo. Y me temo que los mensajes que me manda mi entrepierna son muuuucho más convincentes y positivos que los del cerebro.
Dicho esto:
Obedecer a mi Amo no sólo elimina de un plumazo mis prejuicios morales católicos, mis alarmas sociales, y mis barreras éticas. Además me proporciona un placer tan brutal que he eliminado de mi vida el propio concepto de igualdad en el sexo. Amo está por encima de mi. Amo me marca y me ordena. Y yo obedezco y agradezco. Porque así es como disfruto. Porque quiero seguir húmeda. Porque soy feliz y quiero seguir siéndolo.
Ale... ya no me rallo más. Ya sé por que me excita obedecer, jajajaja!!!
Estas dos últimas semanas están siendo realmente excitantes. Amo ha subido el nivel y espero estar a la altura... en cierta manera se lo he pedido yo... Qué coño...! Se lo pedí explícitamente a gritos a través del diario jajajaja!!!!
El caso es que me está gustando mucho, se están rellenando los huecos y ya no duele. (Bueno... por fuera si, eh? Que vaya instrucciones...jajaja!! pero me refiero adentro). A quien tenga curiosidad, las escribiré más adelante en el apartado de instrucciones.
Estoy deseando verte... eso ya lo sabes, pero al menos no siento vacío en tu ausencia. Gracias por darle tanto placer a tu zorra. Te aseguro que vas a tener una puta cachonda, salida y viciosa como ninguna otra pegadita a tus pies, Señor. Por muuuuuuucho tiempo...
Te quiero mucho, Amo. Mucho. Y como nos decíamos al principio... al tipo este, al simpático del uniforme, también ;-b
Vuelvo a mis por qués... qué raro eh? jajaja!!
Si Amo, si. Me como el tarro. Mucho. Le doy mil vueltas a las cosas. Tú las asumes y las disfrutas. Yo tengo que saber por qué. Ojo. Que también lo asumo... si no, no andaría mojada el día entero... y me encanta descubrir que cada vez soy mas zorda y más morbosa... y no sé que haría sin ti.
Un amigo el otro día me preguntó por qué... Por qué hago ciertas instrucciones? Por qué y para qué acepto instrucciones como rezar al Amo, dormir desnuda en el suelo o masturbarme con un calabacín y luego comérmelo estando sola en casa. Él nunca le ordenaría algo así a su sumisa... Mi contestación fue clara. Me excita obedecer, y sinceramente, me aburría de masturbarme. Ésto es más creativo y mil veces más excitante y morboso.
Me excita obedecer.
Por qué lechugas me excita obedecer?
He estado buscando estudios sobre la obediencia.. Todos acaban remitiéndome al cruel experimento de Milgram. (Aquí) Y me preocupé más de lo que estaba... jaja!!
Luego estuve leyendo sobre la teoría, también del tipo éste, del Estado Agéntico. (“la esencia de la obediencia consiste en el hecho de que la persona se ve a sí mismo como un instrumento que lleva a término los deseos de otro individuo y, por tanto, no se ve como responsable de sus acciones") Y aquí me vi un poquito más reflejada.
Me gusta el dolor. Me gusta el sexo sucio y el morbo a niveles que aún no he sido capaz de medir. Pero yo misma no puedo hacérmelo. Porque chocan con mi moral. Se me hace raro, feo... frío y sin morbo, aún no sé cómo solucionarlo, pero de momento así es. Amo se encarga de meterse dentro de mi cabeza, ver lo que no sale y sacarlo. Y encima disfruta haciéndolo...!! (No hay días en la existencia humana suficientes para agradecerte lo que haces por mi) Cómo no voy a ser obediente a una persona así!
Hace tiempo, en otro post, escribía sobre mi pasado morboso. Mis primeras experiencias sexuales y de pareja y vuelvo a reiterarme en una cosa. Siempre busqué a mi pareja estable, mi media naranja, mi compañero de vida... y por detrás me metía en historias sexuales morbosas y divertidas. (Aquí) Hasta que rompí la puerta del armario y asumí que yo soy morbosa, sucia y depravada... y no necesito enmascararlo para ser aceptada. Es más, no necesito la aceptación de nadie!!
Es como el tema de la sumisión. Evidentemente si buscas en Internet sumisión todo o que sale es negativo. Lógico. Y yo, Laura, suscribo cada crítica y cada lucha por erradicar la sumisión en el núcleo de la pareja y de la sociedad en general. Soy feminista y lo defenderé hasta que me muera.
Ahora bien. Cuando hablamos de un contexto sexual... hace unos años que dejé de hacer caso al coco de arriba y empecé a escuchar a mi cuerpo. Y me temo que los mensajes que me manda mi entrepierna son muuuucho más convincentes y positivos que los del cerebro.
Dicho esto:
Obedecer a mi Amo no sólo elimina de un plumazo mis prejuicios morales católicos, mis alarmas sociales, y mis barreras éticas. Además me proporciona un placer tan brutal que he eliminado de mi vida el propio concepto de igualdad en el sexo. Amo está por encima de mi. Amo me marca y me ordena. Y yo obedezco y agradezco. Porque así es como disfruto. Porque quiero seguir húmeda. Porque soy feliz y quiero seguir siéndolo.
Ale... ya no me rallo más. Ya sé por que me excita obedecer, jajajaja!!!
Estas dos últimas semanas están siendo realmente excitantes. Amo ha subido el nivel y espero estar a la altura... en cierta manera se lo he pedido yo... Qué coño...! Se lo pedí explícitamente a gritos a través del diario jajajaja!!!!
El caso es que me está gustando mucho, se están rellenando los huecos y ya no duele. (Bueno... por fuera si, eh? Que vaya instrucciones...jajaja!! pero me refiero adentro). A quien tenga curiosidad, las escribiré más adelante en el apartado de instrucciones.
Estoy deseando verte... eso ya lo sabes, pero al menos no siento vacío en tu ausencia. Gracias por darle tanto placer a tu zorra. Te aseguro que vas a tener una puta cachonda, salida y viciosa como ninguna otra pegadita a tus pies, Señor. Por muuuuuuucho tiempo...
Te quiero mucho, Amo. Mucho. Y como nos decíamos al principio... al tipo este, al simpático del uniforme, también ;-b
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