Idealizar al Amo

Anoche Amo y yo pasamos una noche estupenda.

No es que hiciera mucho que no nos veíamos, apenas un par de días nos separaban de la última vez juntos, pero tenía más ganas de verle de lo normal. Estoy leyendo la novela de un amigo, y me sube la temperatura bastante. No es muy aconsejable leer BDSM en el trabajo, aunque en mi caso, sabiendo que al final de la jornada voy a tener mi dosis de Amo... pues me dejo encender por las páginas y así estoy en la temperatura justa cuando me es requerido.


El caso es que tras la cena (dos buenos entrecots con salsa roquefort y puré de papas casero) le comentaba que tenía una nueva fantasía y que la escribiría en el diario. Y hablando de todo un poco, finalmente, mientras se levanta y va a por una cerveza al congelador, me reprende.

- Me idealizas demasiado.

- Claro (le contesto desde mi sitio, en el suelo), es mi trabajo. Esto es parte del rollo de ser tu sumisa. Que te idealizo. Gracias a eso me mantengo caliente, me masturbo cada día y tengo morbo extra de sobra para calentarte siempre que me lo pidas. Así tienes a tu puta disponible cuándo y como gustas, tu cena preparada con dedicación digna del mejor de los chefs, buena conversación y compañía impecable. Sales ganando.

- Sí. Es verdad, salgo ganando.  

Amo vuelve de la nevera, se coloca detrás de mí y me coge un buen mechón de pelo tirando hacia arriba. Me lo tensa tanto que me levanta hasta que me quedo de rodillas, sin soltar el pelo se lleva mi cabeza a su entrepierna y se restriega con mi pelo. Mientras tira con una mano, con la otra comienza a abofetearme la cara con fuerza. Duele mucho, pero gimo. Me gusta que el Amo me abofetee. 

No parece muy contento con mi reacción y continua cada vez con más fuerza hasta que tras el gemido me sale un au... Repite golpeando mi cara. Intento esconderla entre sus piernas, pero no me deja. Tiene tan tenso mi pelo que me inmoviliza la cabeza. 

Comienzo a llorar. Amo se da por satisfecho con mi reacción y me libera. Se va hacia el asiento mientras se sube la camiseta.

- Haz tu trabajo, puta.

Ya no lloro. Sonrío de medio lado y me incorporo para lamerle los pezones. Siiiii... me encanta.

Amo sigue viendo su película y tomando su cerve fresquita mientras me dedico a darle placer, está satisfecho y me excita ser la artífice de esa sensación.

Amo se lleva mi cabeza hacia sí y me lame la oreja, sin cuidado, babeando y respirando mientras lame con dureza. Sabe que me pone cachondísima que haga eso... tras unos segundos, me susurra.

-Córrete, puta.

 Me dejo llevar por las sensaciones. La excitación de la espera, mi calentamiento de la tarde, el dolor intenso en mis mejillas, la respiración de Amo, su olor y su calor en mi oreja... Estallo en un orgasmo intensísimo que me hace temblar desde la nuca hasta los dedos de los pies.

- Gracias, Amo. - Logro decir tras recuperar el aliento.

- Sigue.

Obedezco y vuelvo a lamerle los pezones, uno con mi lengua el otro con el pulgar previamente salivado.

De fondo, en la película, suena una música divertida, y comienzo a contonear mis caderas al ritmo. Estoy disfrutando como una cría... Amo agarra entonces mi correa, que cuelga por la espalda enganchada al collar, con tranquilidad, noto como la manipula para cogerla en condiciones y me arrea un fuerte correazo en la parte baja de la espalda. Lejos de demostrar dolor, gimo y mientras sigo lamiendo, contoneo el culo pidiendo más. Él responde a mi súplica con tres correazos seguidos en el mismo punto, lo que me saca un aullido de dolor e instintivamente me agacho.

- No te he dicho que pares. Sube, zorra.

Cuando el dolor mitiga, tras un par de segundos, vuelvo a levantarme a reanudar mi trabajo. Amo sigue azotando varias veces mi culo y mi espalda con la correa, el dolor es tan intenso que nuevamente me sacude un temblor desde la nuca. 

-Amo, por favor... Quiero correrme..!

- Córrete.

Volví a estallar, a apretar con fuerza dejando que la excitación se apodere de mi cuerpo, Gimo y lloro de pura tensión. Finalmente el orgasmo pasa y vuelvo a mi trabajo.

- Gracias, Amo.

- Métete mi polla en la boca - Me ordena desabrochándose el pantalón. 

Mi premio, duro y caliente, por fin, me confirma que me he portado como se esperaba de mí, que he sido una buena puta. Ahora voy a llevar al Amo al clímax. Con mi mejor cara de vicio que sé poner abro la boca y sin dejar de mirarlo a los ojos voy aproximándome lentamente a su polla. Finalmente lo pierdo de vista y me concentro en darle todo el placer posible con mi órgano sexual favorito, mi boca de zorra hambrienta.

- Uuuuh... que rico, puta.... No pares, hoy te vas a beber mi leche, zorra de mierda... que sólo sirves para chupar pollas... abre bien esa puta boca... 

Amo sigue insultándome entre gemidos y  movimientos de pelvis, acompasando los míos de arriba a abajo, del glande a la base, profundos, con la lengua, hasta abrir mi garganta.

Finalmente, tras unos minutos deliciosos, se corre dentro. Como siempre tras vaciarse, me mantuve con la boca abierta en espera de la orden.

- Traga, zorra - Obedecí sonriente. Feliz.

Tras componerle el uniforme y colocarle el cinturón seguimos viendo la película tan a gustito hasta que un rato despues, comprueba en el reloj que es hora de marcharme para casa.


En el camino de vuelta, en el coche, no dejaba de darle vueltas... Idealizo demasiado al Amo...? 

Y yo misma me contestaba en voz alta, pero cómo no lo vas a idealizar con lo que has pasado hoy??? 

Si con dos horas a su lado tienes morbo suficiente para mantenerte húmeda semanas enteras!

A ver, soy consciente del ser humano, del hombre, de que es un mortal con sus cosas de mortales... con sus defectos, sus manías, sus cabezonerías y sus torpezas. Y sé que son parte de él. Pero necesito crear a mi Amo en mi cabeza para que activen las endorfinas y las melatoninas esas que hacen que me humedezca y pueda ser feliz. Y sí, para eso tengo que idealizarlo. 

Hablaba antes con unos amigos del tema. Todos los bottoms idealizamos a nuestros tops. Porque el BDSM se basa sobre todo en una excitación mental, en una relación de poder de un ser sobre el otro, lo que requiere de un gran componente imaginativo. Eso no quita que fuera del juego sexual vea a José Ángel como lo que es, un compañero de trabajo al que respeto y quiero hasta niveles preocupantes... como dice él, un paquete con mucho ingenio. Un buen compañero. 

Amo... te voy a idealizar un poquito más... me dejas?












{2364} BOMBAZO !!!

 Si no lo cuento reviento...


AMO Y YO SOMOS LOS PUTOS PROTAGONISTA DE UNA NOVELA!



Hace unos meses una amiga del sótano me comentó que estaba escribiendo una novela de temática BDSM y quería ponerle mi nombre a la protagonista. Evidentemente también pondría el nombre del Amo igual que el del mío. Ambos accedimos, por supuesto. La trama no se parece nada a nuestra relación (ojalá) pero sí que hay toques que se asemejan a nosotros, Ella es de carácter fuerte, tiene que ver con el teatro... El trato dentro de la relación es bastante parecido al nuestro... (se ve que es buena seguidora de mi diario, jeje..) y es muuuuuy zorda... como yo 😏

Está ambientada en Madrid... no en mi pueblecillo, pero así mola más, le da más personalidad.

El caso es que poco a poco la aventura ha ido tomando cuerpo, me iba pasando fragmentos para leer, y cada vez me iba enganchando más a la trama. Cuando la vimos terminada le comenté... y por qué no? A que no hay huevos a publicarla? Su contestación fue:

- Que no? Agárrame el cubata.

Parece ser que la aventura dio fruto y una editorial, Atlantis, se interesó y la va a publicar en breve. Ni qué decir tiene que me he ofrecido gustosamente a ceder mi diario como plataforma para su difusión. 

Sabes lo mejor??? Que nos dedica la novela a la "Familia Sotanera". Seeeeeeh... Qué grande. 


Así que aquí estamos. Aquí va mi aportación a la causa.



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(pincha la imagen para descargar el libro en pdf)

Sinopsis:

José Ángel es un ejecutivo de 46 años que trabaja en una empresa de proyectos creativos. En su vida privada es Amo Kayser, un sádico dominante tutelado por Seuba, un anciano de la vieja guardia a quien admira y odia a partes iguales por haberle marcado un camino con el que no se sentía identificado.

Tras vivir un episodio violento con su anterior sumisa, decide romper con La Catedral, un club BDSM de muy alto nivel, y abandonar todo contacto con el protocolo y la dominación tradicional.

El nuevo José Ángel, sin protocolos y en búsqueda de un nuevo espíritu dominante, encuentra una protectora de mascotas y tras un proceso de subastas muy peculiar, decide adoptar a la sumisa 2364, una zorda masoquista, quien en su vida cotidiana es Laura, carpintera de 43 años.

Una vez que se encuentran, comienza su día a día dentro de la relación D/s en la que los límites, las prácticas sadomasoquistas y el placer por el dolor se ven condicionados por las pasiones internas y el pasado de ambos.


El precio del libro es de 18 Euros.


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Bueno. Pues ya está. A leer, señores. Que esto mola mucho. A mi me ha parecido bestial. Tiene su puntito moñas... qué se le va a hacer, pero también es super morboso, muy explícito en las escenas importantes y muy, muy directo. Sin jeribeques ni adornos literarios. Fresca y divertida.

A medida que vayan saliendo más opiniones las iré incluyendo aquí. 


P.D. Vaya por delante el apoyo a las amas, las sumisas, las autoras, las escritoras y las blogueras 😎... Hoy 8 de Marzo. Qué buen día para sacar un libro, coño!

Grandes, Fuertes, Únicas.

Aniversario, látigo

 Madre mía... cuatro años juntos, mi Dueño. Quien me iba a decir a mi... que aquel beso... ains..

Bueno... al lío. Que me pongo moñas.


Hace un mes y pico, Jota, mi bro, me convenció para que pidiese con él un látigo a un artesano que los hacía en FetLife. Tardé en aceptar... no por el dinero, sino por el tremendísimo miedo que le tenía a los bichos esos.  Por otro lado sentía curiosidad, además, me parecía un regalo brutal para mi Amo. Un buen sádico que se precie ha de tener al menos un látigo. Y yo quería que mi Amo pudiese fardar del suyo. 


Así pues, me lié la manta a la cabeza y pedí que me hicieran uno. Quise pedir el corto, para ir probando intensidades, y no empezar con el más duro. Pero al final, se me pasó avisarlo y me vi con que había pedido el de metro y medio. Mierda...

Por suerte, cuando me llegó, vi que el ultimo tramo era simplemente una sola cuerda, así que la desanudé y dejé el remate del trenzado como yo quería en un principio, de un metro. Aun así guardé el tramito de cuerda para añadirlo en un futuro. Volví a guardar el bicho... para dárselo a Amo tras quedarnos solos en el centro.











Cuando Amo abre el paquete, esa misma noche, suelta una carcajada.

- Estás segura que éste regalo es para mí?? Porque me parece que es mas para ti...

- A ver... Es para los dos... Pero te pertenece a ti. Igual que la pala. (Le hice una pala de madera un par de años atrás, con su nombre de Amo tallado).



Cenó la mar de a gusto. Le hice esa noche un chuletón con patatas asadas, sus cervecitas bien frías, y nos pusimos una peli. 

Cuando terminó de cenar, se recostó en la butaca y mientras se subía el jersey del uniforme me ordenó.

- Haz tu trabajo, puta.

Sonreí feliz, me acerqué a su pezón izquierdo y lo lamí suavemente, me humedecí el pulgar y lo llevé al derecho, así él podía seguir disfrutando de la película sin mi cabeza de por medio.

- Joder puta, como echaba esto de menos - Me agarra del pelo y me coloca la cabeza frente a él. Me suelta un guantazo mientras me vocea- Usa bien esa lengua zorra. 

- Si, Amo - contesto con la mirada baja - Lo siento.

Continúo dando pequeños lametazos con la lengua bien humedecida en el pezón. Amo me lleva la cabeza hacia su boca y me susurra a oído:

- Cuántos azotes quieres?

Lo miro con malicia.

- Mil.

- Con el látigo?

Abro mucho los ojos asustada...

- Ah! no no!  Con el látigo uno!!

Me voltea con un empujón y me inclina sobre el mostrador, baja mi pantalón y me azota muy fuerte con las manos. Gimo de puro placer... yo sí que echaba de menos el dolor, Amo mío... no sabes cuánto.

Mete sus dedos en mis dos agujeros y los sacude haciéndome jadear hasta el orgasmo... 

- Amo permiso.....

Amo para de masturbarme. Me agarra del pelo y me lleva a tirones al fondo de la habitación, me empuja contra la pared.

- Cuenta.

De pronto noto como un corte intensísimo en el lado izquierdo de mi culo! El dolor es tan duro que me salió un grito de sorpresa. Dios mío! esto es el látigo???



Amo comienza a sacudirme el culo en varias intensidades. Levanta mi camiseta dejando además descubierta la espalda... mierda.... Siento unas punzadas durísimas, como pinchazos. Duele muchísimo.. intento analizar las sensaciones... Me recuerda a los golpes con la vara... pero en un nivel mucho más intenso y punzante. Mientras él sigue descargando... Grito, lloro... pataleo y hasta me doy la vuelta cada dos o tres sacudidas pidiendo tiempo para respirar... El fresquito de la pared me relaja enormemente la piel castigada. Buscaba cualquier excusa para ganar segundos de tregua...

- Amo... los calcetines... no salen... - Y los empujaba torpemente con los pies para que les costase aun más salir... mi cerebro... animalico.

- Deja los calcetines tranquilos y date la vuelta.

- Si... voy... - Daba un cuarto de vuelta y volvía a colocarme de frente -... no puedo Amo...! no puedo...!

- Date la vuelta ya.

Apenas me colocaba en mi posición, Amo volvía a descargar. Primero suave... luego intenso, por último tan fuerte que me saca un chillido. Me volvía a girar.

-AMOPORFAVOR!! PARAAA! 

- Colocate, puta.

Obedezco con muuucho miedo. No quiero hacerlo... apenas he girado, sin darme tiempo a mentalizarme, suelta uno super fuerte en la parte alta del muslo. Aúllo y me agacho llorando.. Suplico piedad... Pero Amo, con la voz mas tranquila que le he escuchado en mi vida, me vuelve a ordenar que me coloque en condiciones... Veinticinco cuento... Veinticinco ??? ya??? 

- Déjame respirar, Amo, por favor....

- Que te coloques...

- Au... por fav... Ni termine, amo sigue soltando latigazos en mi espalda y grito de pura rabia. 

Vuelvo a girarme y lo miro a los ojos... por favor....

- Sabes qué tienes que decir... 

Mierda... ahora si va en serio. Si digo rojo Amo dejará de golpear... pero ya llevo veintiocho... Me siento tan bien conmigo misma... ole arween! Vamos puta. Aguanta hasta los treinta. Vuelvo a mi posición exponiéndome bien. Toda una declaración de intenciones. Amo acepta el desafío y descarga con tal fuerza que vuelvo a agacharme gritando. 

- El ultimo y ya.... el ultimo Amo... el ultimo.

- Los que tú quieras.

- El último... - digo volviéndome a colocar. 

Amo descarga dos seguidos antes de que me de tiempo siquiera a contarlos. Amo!!! Treinta y uno ????  nooo! Rojo ! Rojo! Rojo! - Me tiro al suelo y rompo a llorar. ¿Por qué cada vez que digo la palabra de seguridad me da la sensación de haberme rendido?

Amo se saca la polla del pantalón y me ordena ir hacia él. Se me corta de golpe el llanto y sonrío triunfante. Mi premio por ser una buena puta. Voy gateando hacia él.

Instrucción: De rodillas, brazos en alto, pulgares húmedos a sus pezones y abro mi boca para recibir.

Amo me hunde la verga en la boca hasta que me corta la respiración y la fuerza un poquito más. Lo mantiene presionado sujetando mi cabeza. Las arcadas no tardan en llegar, pero Amo no afloja. Amo... si sigo así voy a vomitar... le aprieto el pecho con las uñas... no puedo más... me ahogo... 

Amo me suelta. Toso y cojo una bocanada de aire. Vuelvo a chupar acompasada, saco del todo la lengua y lamo la parte baja de la polla mientras me la mantengo dentro de la boca. Justo en ese momento, Amo vuelve a presionar mi cabeza hacia sí, hundiéndose más aún en mi tráquea, me llega el vómito a la boca y vuelvo a forzarlo hacia abajo. No puedo permitirme el lujo de vomitar aqui enmedio y cortarle el rollo. 

Traga, puta, por tu vida.

Amo se da cuenta y suaviza el punto de ahogo... Me agarra del pelo y sacude violentamente mi cabeza. Yo relajo el cuello para facilitarle el movimiento. Se le infla y endurece unos segundos, señal de que está a punto de correrse y se deja llevar. Cuando termina de descargar se separa de mi. Yo mantengo la leche de Amo en mi boca abierta esperando la siguiente orden.

- Bien... qué rico, puta. Traga.

- Gracias - Digo tras relamerme los labios.

Le ayudo a componerse de nuevo el uniforme, me visto yo también y nos volvemos a colocar, el en su butaca, yo en el suelo.

Amo enrolla el látigo y me lo entrega.

- Interesante. Me ha gustado, guárdalo tu, que mi taquilla puede abrirse demasiado fácil y no quiero líos.

- Bien. Pero es tuya eh?

- Si, si... ya. Mía... no?

- Jeje... Aunque lo disfrute yo... - Contesto con malicia.

Amo me acaricia la cabeza y me recuesto ligeramente en su pierna. ¿Que peli estábamos viendo? Ni me acuerdo jajaja!! 



Fantasía VII. Regalo de aniversario

Es verano. Jose Ángel ha aprovechado las vacaciones para mandar a los niños de campamento. Quiere celebrar con su esposa el aniversario regalándole algo muy especial.



La lleva con los ojos tapados hasta la cocina, y cuando la tiene donde quiere le pide que se pare.

- Cariño. Quiero hacerte un regalo. Eres lo mas importante de mi vida y sé que hace mucho tiempo que deseabas algo así. Puedes destaparte los ojos cuando quieras.

Lo que ve la mujer delante de sí le provoca un grito de sorpresa. Una jaula de hierro descansa en una esquina de la cocina. Dentro hay una mujer desnuda, afeitada de pies a cabeza en posición de ofrenda.

- Cariño!! Me regalas una esclava????

- Sí, mi amor, enterita para satisfacerte en todo lo que te plazca, la compré el otro día. Además está adiestrada para recibir dolor, como tu querías. Sé que no puedo complacerte al nivel que tú necesitas, así que espero que esta perra lo haga.

- Ay madre mía!!! Amor. Muchísimas gracias - José Ángel le entrega una cajita - Y esto??

- Ábrelo.

La esposa obedece. Dentro hay un juego de correas con arandelas para cuello, manos y pies.

- Ay que locura! Me encanta! Quiero ponérselo - Se dirije a la jaula - Cómo te llamas?

- 2354, señora - Contesta la esclava sin moverse de su posición - Aún no tengo nombre.

- Vaya... pues asi de sopetón... No se como llamarte - Se dirije al marido - Cari, como la llamamos?

- No se, pero no te preocupes, eso es algo que irá saliendo. 

- Y que hacemos ahora? puedo estrenarte ya? Tienes instrucciones? Algo que contar?

- Si, Señora, si me da usted su permiso, me gustaría presentarme como es debido, y explicarle mis funciones y mis límites.

- Está bien - Ambos cónyuges se ponen cómodos sentándose a la mesa se la cocina, en dirección a la jaula - Tienes mi permiso para hablar.

- Gracias, señora. Soy 2354, tengo treinta y cuatro años, esclava sexual oficialmente desde hace quince. Mi anterior Amo decidió venderme por problemas personales. Estoy adiestrada para todo tipo de prácticas tanto placenteras como de dolor. Mis límites a día de hoy son mas físicos que mentales. Tengo un esguince en el tobillo izquierdo mal curado y a veces cojeo. Y necesito gafas para leer. Traigo conmigo mis pocas pertenencias, algo de ropa y los objetos que mi Amo anterior incluyó en mi precio, que por supuesto, ahora son suyos y puede disponer de ellos cuando desee. También puede ver mi ficha médica, y los últimos análisis de sangre y etts. Todo en regla.

Mientras la esclava habla, la mujer se ha dirigido a una maleta y la ha abierto. En ella va viendo un látigo, varias palas de madera, un cinturón de castidad, varas extensibles de acero, ganchos anales, argollas y mosquetones, dos vestidos negros sencillos y un juego de ropa interior negra.

El marido observa a las dos mujeres con emoción. No dice ni una palabra, no quiere romper la magia que se ha creado en aquel momento entre la mujer y la esclava. 

- Sal de la jaula.

La esclava va gateando hacia ella y vuelve a su postura de ofrenda. La esposa le coloca con todo el mimo el mundo el collar y los brazaletes.

- Voltéate, quisiera inspeccionarte.

La esclava se gira y apoya el pecho en el suelo, arqueándose para exponer lo más posible su culo y genitales. abre bien las rodillas. La esposa pasea alrededor mientras la observa en silencio con curiosidad.

- Bien, esclava - habla finalmente tras un tiempo en silencio- a partir de este momento eres mi posesión. Por lo tanto soy tu Ama. No tendrás permiso para hablar salvo que te lo permita expresamente, en cuyo caso me trataras de usted, como corresponde. No tienes permiso para mirarnos a mi marido ni a mi de rodillas para arriba, aun estando de pie. Comerás nuestras sobras, dormirás cuando te lo ordene. Y tendrás un trabajo especial. Me acompañaras al baño cada vez que yo vaya y te encargarás de limpiarme con la lengua cuando termine. ¿Lo has comprendido?

La esclava asiente con la cabeza pegada al suelo.

- Bien. Me gusta - De pronto se da cuenta de que su marido sigue sentado y va hacia él, se sienta sobre sus rodillas a horcajadas y lo besa - Amor... es el mejor regalo que has podido hacerme en la vida... 

Lo abraza y ambos se besan apasionadamente, ella comienza a contonear las caderas rozando su sexo con el de José ángel, quien de un manotazo, y excitado como nunca la agarra del cuello y la levanta en pie. Le saca la ropa a tirones y cuando la tiene completamente desnuda la empuja sobre la mesa de la cocina. Con dos patadas le separa las piernas, la agarra del pelo levantando su cara en dirección de la esclava, quien aún sigue a cuatro patas con su sexo y su culo expuesto.

José Ángel pega su boca al oído de su esposa y le susurra

- Mi putita está feliz con su regalo...?

- Si mi amor... - consigue hablar la esposa entre jadeos.

Jose Ángel se desabrocha el pantalón con la mano libre y se saca la polla, dura como un palo. Comienza a hundir sus dedos entre el sexo de su mujer y el culo, lubricando toda la zona.

- Bien, putita. Voy a abrirte ese culo. 

- Esclava! - Grita ella entre jadeos -  Mastúrbate para mí.

La esclava pasa el brazo por debajo de su cuerpo y comienza a acariciarse el sexo, bien expuesto a su ama, mientras ésta siente como la polla de su marido se le va hundiendo, provocándole un intenso dolor.

- AAAH..!!! - Gime desesperada- DUELE!!

- Si putita...? Cuanto te duele?

- Mucho! AAHHH!!! 

- Qué cerda que eres... te gusta que te rompa... - empuja hasta juntar su ingle con el culo de su mujer - dime cuánto te gusta.

- AAAHHH!! Si... me g...ahh! Fóllame....

Jose Ángel comienza a embestir a su esposa con violencia, tras un par de minutos los gritos dan pasos a gemidos de puro placer.

- Amor... no pares... voy a correrme!

La mujer arquea su espalda y suelta un quejido que le sale de las mismas entrañas. Se separan, mientras recupera el aliento se acerca a la esclava. Se escupe en la palma mano, unta el culo de la esclava con la saliva mientras se dirije al marido.

- Quiero que te la folles mientras me miras, amor.

José ángel sonríe con malicia, termina de desnudarse, se coloca de rodillas tras la esclava y le hunde la polla en el culo hasta el fondo. Ésta apenas suelta un ligero jadeo.

- Así te gusta que me la folle, amor mio?- Dice José Ángel sin parar de moverse - Bésame.

Ambos se besan un largo rato mientras él sigue embistiendo a la esclava. Tras esto, la esposa se separa de él y agarra del suelo el cinturón que José Ángel ha dejado al desnudarse. Lo dobla por la mitad y agarra con fuerza el extremo mientras se golpea la palma de la mano.

- Cuando vayas a correrte me avisas.

- Amor... estoy a punto...

La esposa sonríe sádica y comienza entonces a sacudir con fuertes latigazos la espalda de la esclava sin dejar de mirar a su marido.

- Te gusta así? 

- Golpea más fuerte... voy a... a cooorrerme... amor...

La esposa descarga furiosa los cintazos uno tras otro, dejando sobre la piel de la esclava largas marcas encarnadas. Con un sonoro quejido el marido llega a un orgasmo tan fuerte que se le quiebra la voz.

- AAAAHHHHPUTAAAA TEQUIERO!!!

- Bien. Mi amor... yo también a ti - Sonríe y lo besa con ternura. 

El se levanta y poco a poco van relajándose, fundidos en un abrazo sobre el cuerpo castigado de la esclava.

- Cariño... Es el mejor regalo que me has podido hacer.

- Me alegro, mi amor. Y aún tenemos quince días por delante.

- Es verdad... La de cosas que podemos hacer...

- Esclava, recoge esto y cuando termines te vienes al salón. Quiero enseñarte mis juguetes. ¿Todo bien? Puedes contestar.

- Si mi Ama. Feliz de servirla.