MI MARCA DE PROPIEDAD




El sueño de todo sumiso/esclava en una relación estricta D/s es que su dominante lo marque como propiedad. El modo de hacerlo es tan amplio como relaciones BDSM existen. Puede ser mediante un objeto, un collar, un colgante, un anillo, un pendiente, una cicatriz... Incluso el propio nombre.

Cuando Amo me aceptó como sumisa mi nombre le salió sin dudar. 

- Te llamarás arween, mi zorrilla elfa.

En un primer momento me sorprendió, no podía entender qué lechugas había visto en mí que le recordase a Liv Tyler... pero no lo cuestioné. Fue su decisión. 

Después, con el tiempo, he ido conociéndolo un poquito más y puedo ir intuyendo sus razones. Cada vez me gusta más mi nombre.

Amo es un enamorado de Tolkien. Y lo descubrió de la manera más simple, por esas cosas del destino que ni imaginas. No entraré en detalles, pero en sus tiempos de chaval el acceso a ciertas lecturas era algo inalcanzable. Y como  Bastian, en La Historia Interminable entrando en la tienda del Señor Koreander, él apareció de suerte en una pequeña librería, al final de un callejón y tras una conversación acerca de lecturas, el propio dueño decidió mostrarle cierta historia, escrita en varios libros, que además eran de su propiedad, no estaban en venta. Eso sí, se los iba a ir entregando uno a uno en el orden adecuado y debía leerlos y cuidarlos como si de un tesoro se tratase, no era nada fácil encontrar más ejemplares.




    (pincha la imagen para ir a la escena)

Así fue como un adolescente en los años 80 se adentra en el mundo de la Tierra Media, convirtiéndose en la base de su cultura personal.

Treinta y tantos años después, el setenta por ciento de las obras de Tolkien leídas, películas, series, dibujos animados, comics y hasta muñequitos funkos incluidos, un buen día, aparece una perra en su vida en busca de amo.

Imagino que el canon de belleza queda en un segundo plano cuando la fantasía de corromper un cuerpo puro provoca tanto morbo que se te ericen hasta las pestañas. Y Amo tiene un lado sádico bastante marcado. De ahí que su nombre de Amo sea Sauron. Qué mayor placer que el prototipo del mal corrompa el cuerpo y la mente de un ser de luz. Toda una declaración de intenciones.


Pero no es el diario de Amo Sauron el que escribo, sino el de su puta y su marca de posesión.


 ....

Después de cinco años, siete meses y siete días arween, por fin, lleva la marca del Amo. El broche de la hoja de Lorien a la espalda.


Siempre imaginé que mi marca sería a fuego... lo tengo todo preparado desde hace años, el Amo me hizo crear una silueta en acero para ponerla al rojo. Hice, además de esa, otra con dos extremos paralelos para engancharla al soldador de estaño. Supongo que con el tiempo, la idea de hacerme una marca a fuego quedó en un... ya veremos, y debió ir fraguando la idea del tatuaje. Sería estéticamente más realista y conllevaría menos riesgos de cura que una quemadura. Tiene su lógica, aunque he de confesar que aun no me he desecho de la resistencia. La conservo por si un día quiere jugar con fuego y dejarme una bonita cicatriz.



Que cómo me siento? Pues sorprendentemente tranquila, plena y orgullosa como una madre viendo a su hija recibir un premio.

La sensación de eternidad que me da el puñetero bicho... es increíble. Es el premio por llevar el camino correcto, la confirmación de hacer bien las cosas, de que podemos seguir andando durante años.

He pasado unos días super nerviosa. Desde que el Amo me dio la orden de buscar la imagen perfecta para el tatuaje se instaló un inoportuno nudo en la boca del estómago que no se marcharía hasta ver, en aquel espejito del estudio de tatuajes y piercings, la obra de arte en mi espalda.

Recuerdo que estábamos viendo una serie, él cenando y yo, a sus pies, observándole disfrutar. Había un personaje con la cara tatuada... o algo parecido. Él llevaba rondando varios años el tema del tatuaje... y yo siempre lo iba alargando para más adelante. Esa vez decidí tirarme a la piscina sin agua.

- Vas a querer entonces que me tatúe la hoja de Lorien?

- Sip, pero en color, no me gustan los tatuajes en negro.

- Vale, y donde te gustaría que lo llevara?

Amo se lleva la mano a la base del cuello

- Vale. 

Y ahí quedó la cosa. 

Ya en casa, en un ratejo que estaba trasteando por facebook recordé que hace años le fabriqué el broche para un disfraz en la fiesta de uno de sus críos, y aún conservaba la imagen en la que me basé para hacerlo. Era perfecta, con sus brillos, y ese verde esmeralda con tonos blancos. Esa sería la imagen. Como si me hubiese intuído, justo en ese momento, me llega un mensaje del Amo.

- Buenas tardes, puta. Cómo va el tatuaje?

* Mira, Amo, he decidido tatuarme esta imagen del broche, te parece bien? 

(Le envío la foto del broche)

- Me gusta.

* Genial. Pues ahora habrá que buscar a alguien que sepa hacerlo, parece una tontería, pero si no se hace bien puede quedarse feo de pelotas. He visto tatuajes del broche que parecen pollas con venas. Te imaginas???? 

...

- Bueno, negra, te dejo que tengo cosas que hacer. No te demores eh?

* No, Amo, estoy deseando llevar tu marca. 💜

Me aventuré finalmente a probar con el mismo estudio en el que me pusieron los aros en los pezones. (pincha aqui para ir al post) Investigué un poco... llevaban en activo un huevo de años, eso me dio confianza, y además en su página de pinterest tenían bastantes dibujos hechos a lápiz super realistas. Eso era lo que yo buscaba. Fuí a hablar con él y pedí cita para varios días después, tenia días libres en el trabajo y podía curar en condiciones. Pagué la señal y me fuí. 

joder joder jodeeeer..... Me empezó a doler la tripa.

Cuando estoy nerviosa mi cerebro se vuelve fiscal del distrito en un interrogatorio judicial de película de serie B, es pesado, desconfiado y me cuestiona hasta lo más básico, estos días de espera he tenido laaaargas conversaciones con él... Por desgracia empezaban a las tres de la madrugada y se alargaban hasta que salía el sol. 

Afortunadamente, pasé el interrogatorio victoriosa, pese a las setecientas mil pegas que me puso mi fiscal (Es que es vainilla sabes? Pero no se lo digas, que se mosquea).

- Un tatuaje... y a color... toda tu vida diciendo que nunca te harías una locura de esas... y mírate. Una señora ya, rondando los cincuenta... se enamora?? por que no te tatúas su cara de paso??? Y si cortáis, que??? Te lo cubres con la polla del negro de wasap??? 

- No hay razón alguna para que cortemos, si llegase el caso, que espero sea al menos dentro de treinta años, ya veré. Además, me da igual la edad. Estoy en el mejor momento de mi vida.

- Y si te queda mal?

- Viviré con ello

- Y si cambias de pareja?

- No tengo intención, pero, si ocurriese, yo vengo con mi bagaje, quien me acepte lo hará con mi historia. Los esclavos pasan de mano en mano con las marcas de sus amos. Seré como un libro de segunda mano.

- Y por qué un símbolo élfico? Eres más bruta que un bocadillo de tuercas!! Te pareces a un elfo como un huevo a una castaña! Nadie se va a creer que te sientes elfa. Si ni siquiera leíste el hobbit!!

- Es que no lo hago por la gente. Lo hago por mi y para mi Amo. No me planteo convencer a nadie.

- Eres consciente que estás yendo en contra de todo por lo que luchas? Tu independencia, tu vida... Tu primer tatuaje lo ha decidido otra persona? No es un símbolo tuyo personal, no te representa. 

- Si que lo hace. Es exactamente lo que soy, una mujer que hace lo que quiere con su cuerpo, que vive sin complejos y que, gracias a la confianza que tenemos José Ángel y yo, le cedo ciertas decisiones, simplemente porque no quiero tomarlas, y si dejaras de hacerme preguntas como esas igual sería más feliz. Así que quédate con tus juicios de valor para cosas importantes... que arween por fin va a ver cumplido un sueño. No es sólo una marca de Amo, es la representación de lo que soy ahora, el giro que ha dado mi vida en estos cinco años. Lo que he cambiado y la felicidad que siento. Amo simplemente ha dado forma a todo eso en un sencillo dibujo. Y no una marca, una quemadura o una herida sin más. Una obra de arte a color, como el Amo se merece, en su lienzo en blanco, en su puta. Y esa soy yo.

- Estás loca...

- Sip. y creo que ya es hora de hacer lo que me salga del higo y pasar de ti.


.....


-Así lo quieres entonces? - Me pregunta Cesar frente al espejo (bueno, los espejos, que yo iba mirando con uno chiquitito hacia el grande para verme el borrador a tinta en la base del cuello y ajustando la inclinación que yo quería) - Una vez que empecemos no hay vuelta atrás.

- Así me gusta. No presionando... jajajaja!!

Me hace sentar a horcajadas en una silla de oficina con ruedas, apoyando el pecho en el respaldo. Empieza a preparar todo el arsenal... 

- Quiero que veas que cada aguja que voy a utilizar la saco de su paquetito sellado. Todo el material es absolutamente nuevo y esterilizado.

- Muy bien, gracias - Sonrío.

- Te voy a hacer una pequeña línea para que notes la sensación.

Me preparo para recibir el dolor ese que me cuentan que es como de mil agujas, que hasta hace que te desmayes... todos mis sentidos se concentran en los próximos segundos, me cargo bien de adrenalina para recibir el dolor. César activa un motorcito.

Noto el calor de sus manos sobre mi espalda, y de pronto una vibración... Amos ya!! Esto mola!!! Y como si me estuviesen arañando fuerte con el filo de una aguja. Ostia qué fácil. Puedo con esto.

Es cuestión de matemáticas, divides las sensaciones y las analizas por separado, te quedas con la placentera y la potencias en tu cerebro. La conviertes en única, la otra, la más dolorosa, la dejas en un segundo plano. Es como cuando oyes al perro del vecino mientras ves una película. Analizas los sonidos, y, o bien sólo escuchas al perro y olvidas la película, te cagas en su puta madre y das golpes en la pared, o bien obvias el ladrido y te centras en la pantalla.

Así hago yo con el dolor. En este caso tenía a mi favor el calor del cuerpo de César y lo mejor de todo, un vibrador. Me estaba gustando! Levanta el cacharrito y se asoma por el hombro.

- Que...

- Ostras!! Es esto lo que se siente??? Que bien! Buah... no hay problema, tira pa alante... 

- Jajajaja! Bien... Vamos allá... que esto va a ser largo.

Hora y pico estuvo el artista pintando. Charlamos de todo. Se su carrera, de la mía... de la familia, del cuerpo. Él se le veía deportista y muy a tono. Y yo, reparto michelines en una fiesta de bollos. Así que tuvimos un buen debate sobre quererse, aceptarse y hacerse mayor. 

Durante todo el tiempo que estuve ahí sentada, dejándome tatuar, no paraba de pensar en que esa marca iba a acompañarme el resto de mi vida... que se había creado un punto de inflexión en mi relación con José Ángel. Que pasaba del plano mental al físico. El contrato se podía romper, el anillo guardarlo en un cajón, mis sentimientos podían cambiar.. la vida darnos un revés y perdernos la pista... hasta los agujeros de los pezones se podían cerrar, todo era reversible en un determinado espacio de tiempo, pero ese dibujo en mi espalda era permanente. Amo firmaba mi cuerpo. Volvía el dolor de tripa.

Finalmente César me da la buena noticia. Hemos terminado, restriega mi espalda con jabón y gasas para quitar toda la tinta sobrante y me lleva de nuevo al espejo.

Cuando observo la hoja de Lorien... tan bonita, tan bien hecha... tan real, respiré hondo. Laura lleva la marca de José Ángel, el símbolo de pertenencia. La marca de propiedad. Por fin.



Sabes? Precisamente la base de la nuca y el comienzo de la espalda, según la cultura japonesa, es considerada una zona tremendamente erótica, que representa el sexo de la mujer. (Aconsejo leer este artículo, que habla sobre el tema).  Por eso las maiko se maquillan dos picos en esa zona, y sus vestidos la muestran bien abierta, igual que en occidente hacemos con el escote.



Así que, sin saberlo, Amo ha conectado con mi pilar fundamental y en quien me inspiro para ser la mejor sumisa del mundo, las geishas. Ellas convierten un servicio de deleite y agrado en todo un arte y una filosofía de vida. Evidentemente no llego ni a primero de saludo, pero sí intento adaptarlo a mi estilo de vida y en mi actitud hacia el Amo. 

Me parece que a partir de ahora cortaré mis camisetas para que se deje ver mi marca. Te imaginas??? jajaja!

No, ahora en serio, este es un momento clave en mi vida, en mi relación contigo, en mi proyecto de madurez como persona. Y pase lo que pase a partir de ahora será la prueba de que he vivido una de las etapas más felices y excitantes de mi vida. Y te lo debo a ti, mi Dueño. Ahora sí que sí estoy marcada. Te pertenezco. Y  parafraseando a Angelina Jolie en "Sr y Sra Smith" antes del tiroteo final...

"No quiero estar en otro lugar más que aquí, contigo".


 

Amo... siento la ristra de moñeces, y siento también hacerte leer tanto por algo que ya sabes y que podría haber resumido en un puñado de palabras...

Venga va, por complacerte...


-Adoro mi marca

-Soy feliz

-Tienes puta para toda la vida

-Te quiero


Así mejor?









Rumbo al zordeste. Sevilla

Existe el turismo rural, el turismo cultural... el turismo gastronómico.

Yo acabo de descubrir el turismo zordo.

Cualquiera que me conozca sabe perfectamente lo que es ser zorda, al igual que lo que implica formar parte de un círculo de amigos BDSMeros.

Puedo decir con orgullo que pertenezco a uno maravilloso y del que me siento parte activa. Compañeros de morbo, como los llamo. Buena gente, con experiencias propias y sus formas de vivir el BDSM particulares y de los que aprendo cada día. 

Las tecnologías y las redes han hecho que tenga a mis amigos pegados a mí cada momento del día, ahí, guardaditos en mi móvil, siempre atentos a hablar cuando uno lo necesita y a contar historias morbosas si apetece. Gente que te valora, que no te juzga y que te hacen normalizar lo que para el resto de la gente de alrededor se consideraría incómodas o moralmente reprochables.

Y en esas llegan mis vacaciones. Y qué mejor plan que el ir a conocer a esa gente a la que tanto cariño tengo.





Ya he hecho varios viajes de amigos de morbo. Hasta la fecha he viajado a Madrid,    Galicia,   Ponferrada,   a  La Mancha, Asturias, Zaragoza,  a Cataluña...  (pinchad sobre los nombres para leer las entradas correspondientes en el diario) y este año tocaba el sur. La verdad, ha sido una aventura muy interesante. Sobre todo a nivel personal. La excusa? llevarle un libro a Cedricks, cenar barbacoa en su casa, conocer también a Raksha, su little y, si se tercia, conocer a más gente de la comunidad BDSM en Sevilla. El resto de los días... pues pasear por la ciudad. 

Quise hacer las cosas bien. Pillarme un buen hotel cerca del centro, Por supuesto, en Ave, paso de largos viajes interminables en autobús por ahorrar dinero. Tampoco me gusta conducir, así que, para una vez que viajo al año, me gasto un poquito más. Me ofrecieron casa donde quedarme, cosa que agradecí sobremanera, pero, pensando en mis manías con el sueño ligero, y el temor a no caer bien... (cosa que a día de hoy me parece una gilipollez... sobre todo habiéndolos conocido) preferí no arriesgar y hacer lo que me pedía el cuerpo.

Sabes esa sensación de estar sin ver a unos amigos durante años y reencontrarte? Esa es la sensación que tengo cuando conozco a la gente de los grupos de Telegram en persona. No existe nada más emocionante que abrazar por primera vez a alguien con quien has compartido de forma virtual tantos buenos momentos. Aprietas el abrazo con todas tus fuerzas y absorbes toda la energía, los nervios y las emociones de la otra persona, que además sabes que siente lo mismo que tú.

Y así me vi, por fin, en "Villaponi" (un pueblito precioso cerca de Sevilla) con el fresquito de la noche en una azotea, oliendo el aire del sur... que tan buenos recuerdos me trae de mi infancia. Hablando, riendo, comiendo y bebiendo con mis viejos amigos recién conocidos hasta las tantas de la madrugada. 

Aprendí un poquito más sobre el estilo DD/lg gracias a Raksha. Estoy muy poco familiarizada con esa rama de la dominación, y aunque no sea una de mis prácticas, me pareció fascinante cómo lo vivían ellos. Escucharles hablar del littlespace, de bibes, chupetes y pinturas... me abrió un mundo super interesante. Gracias.

Al día siguiente me acercaron ya a Sevilla y quedamos en vernos un par de días después. Ya tenía planes para la semana. Además, quedaba pendiente una quedada, organizada por Agapornis con la comunidad BDSM en Sevilla, que hasta anunció por Fetlife. Me sentí una estrella!!! 



Así pues, me encontré con un montón de días y una ciudad por conocer. Qué gran sensación, por dónde empiezo...? Qué más da.

La verdad que me vino bien para encontrarme conmigo misma. Por supuesto que habría dado mi brazo derecho por poder disfrutar esos días con mi Amo... Pero ya que la vida me ha dado esta relación tan particular con él, he de aprender a valorar todo lo positivo que me ofrece y sacarle el máximo placer.

Decidí sentir esos días como una oportunidad. Si no podía disfrutar de aquello con mi Amo, lo haría por los dos. Así que, siempre que tenía ocasión, buscaba un rinconcito pintoresco, me pedía una manzanilla de Sanlúcar, una tapita de jamón y antes del primer sorbo le daba gracias al Amo por ser el detonante de mi nueva vida maravillosa, sonreía y abría mi libro. (Recordatorio: especificar en la medida de lo posible que la manzanilla es de vino... que a poco que te descuidas te encasquetan una infusión...! Con la caló que hacía!!!)

Hablábamos cada mañana, claro. Le contaba mis planes y las cosas que me iba encontrando. Él me contaba sus días y sus proyectos, nos reíamos un rato, nos calentábamos un poquito... luego nos deseábamos un buen día y cada uno a sus menesteres.

He tenido grandes dosis de todo, de tiempo para pasear, pensar y leer, tiempo para buenas conversaciones morbosas y oportunidad de conocer cómo viven el BDSM la gente de por aquí. Al igual que ocurre en la vida cotidiana, los sevillanos son gente que disfruta mucho compartiendo. Igual hacen en su comunidad BDSM. Se juntan siempre que tienen ocasión y con cualquier excusa, un taller de Shibari, una fiesta protocolaria, el estreno de la mazmorra de uno de ellos... las nuevas parejas que se forman... Y ahí dan rienda suelta al morbo a partir de juegos... Me contaba un dominante del grupo con el que quedamos a merendar, que generalmente les cuesta "entrar en materia", como que le dan muchas vueltas a conversaciones banales para poder tomar la confianza suficiente y soltarse a hablar de sus morbos. Por eso usan mucho el juego establecido. Los juegos en comunidad ayudan a tomar confianza. Eso si, una vez que han roto el hielo, los límites son los que cada uno quiera ponerse, o poner los tops a sus bottoms, jeje... La sensación que me dieron es de ser gente que se cuidan mucho entre ellos y se protegen. Y se ríen... Sobre todo eso. Reírse de todo y de todos. Son geniales. Hasta descubrimos una manera de quitarme el hipo. Me dio fuerte. No podía parar... Se suponía que había que beber al revés... al menos eso me dijeron... No pensaba ni por un momento que aquello fuese a funcionar, pero... de perdidos al río. Me puse a hacer el payaso, culo en pompa, contoneando caderas, piernas abiertas y mientras doblo el torso para intentar beber boca abajo, sin dejar de reírme, por supuesto, viene Agapornis por detrás y me da un azote! Me fui para adelante, se me volcó el vaso... nos reímos todos... y si. Se me quitó el hipo. Que grandes...! Al final me van a obligar a volver... Me quedé con ganas de conocerlos mejor. Y de asistir a alguno de esos eventos de los que hablan.

Amo y yo no vamos a eventos. Supongo que vivimos nuestra relación más a nuestra manera. (si sois asiduos a la lectura del diario lo sabréis). Quién sabe... un día... no cierro esa puerta.


Mi viaje también tuvo su momento morboso, aunque no estoy orgullosa de ello. Tuve una experiencia espontánea como acosadora... y no me lo esperaba.

Recuerdo una mañana, paseando alrededor del hotel, me encontré con un pequeño taller de guitarras. La puerta estaba cerrada, pero a través del cristal con reja pude ver a un chico trabajando en la construcción de una de ellas. Estaba desbastando una pieza y colocando unas varillas con una concentración y una habilidad que me fascinó. Despacio iba pasando la herramienta por la madera, quitando las virutas, observando su obra. Me enamoré y morí de la envidia al mismo tiempo. Quería verlo desde mas cerca. Tuve el impulso de llamar al timbre, pero justo cuando iba a hacerlo mi cabeza me preguntó.

- Qué le vas a decir cuando te abra?

- No lo sé, me contesté... que soy una amante de las guitarras.

- No tocas la guitarra desde los doce años y la tuya, que le costó una pasta a tu familia para regalártela, la desmontaste para hacerte una estantería. Eso también se lo vas a contar?

- Claro que no! cómo voy a contarle eso??? Le contaré que mi abuelo se fabricó su laúd. Y que vengo de una familia de carpinteros y ebanistas. Que me gusta ver como trabaja.

- Ya, y luego le pides que te deje sentarte en un rincón a mirarlo mientras trabaja.... y si se puede, grabarlo con el móvil. No?

- Suena raro... verdad?

- Un poquito, cariño. 

A todo esto, yo seguía de pie, inmóvil, con la cara pegada al cristal. El corazón me latía con fuerza de los nervios.

- Ha girado la cabeza, sabe que le estas mirando.

- Quiero hacerle una foto. 

- Estas loca?

- Ahora no mira. (disimuladamente saco el móvil y hago como que lo miro mientras hago una foto. Ni compruebo si ha salido bien. lo guardo corriendo) Ha sido rápido ves???

- Quiero entrar y verle trabajar.

- No te va a dar permiso

- Voy a llamar.

- No!

- Ha vuelto a girar la cabeza... igual se acerca a preguntarme... Ah no, vuelve a la madera. Qué edad tendrá? Podría decirle que quiero comprarle una guitarra a medio hacer, una que haya salido mal... 

- Se va a reír en tu cara, 

 - Para que serán esas piezas? Usará herramientas especiales? seguro que si, como en los reportajes que veo por facebook que tanto me gustan. Y las hormas esas con gatos... claro, para dar la forma a las... Espera, se mueve! Se va??? Por qué se va???

Y de pronto sentí un calor tremendo y un agobio terrible. Cuánto tiempo había estado pegada al cristal???? 

El pobre chico debió sentirse tan incómodo que optó por coger la herramienta y subir las escaleras de la tienda. Ahí fui consciente de lo que acaba de ocurrir. Me había convertido en una acosadora! Esto es lo que les pasa a los acosadores? Sentí ganas de gritarle LO SIENTO!!!! 

Salí calle arriba lo más deprisa que pude. Vi una tabernita un poco mas allá y decidí esconderme ahí. Esconderme? de quien? Nadie me perseguía. Pero así me sentí, como si hubiese robado una chuche del quiosco de la plaza. Me pedí una manzanilla y me senté en la mesa del fondo, cara a la pared. Al sentarme noto humedad en mi entrepierna... mieeeerdaaaa.... Bebo. Intento no pensar.

Ya más tranquila vuelvo a sacar el móvil y miro la foto. Joder, había hecho cuatro... Pobre chico! Que espectáculo más lamentable... habrá visto a una gorda chalada de pie mirándolo fijamente durante demasiados minutos con un móvil en la mano.... qué vergüenza por favor!!! Conocía mi lado voyeur... Pero con un puñetero carpintero...! Fue por la sensación de mirarle? porque en el fondo sabía lo que estaba haciendo???

En cuanto lo conté en el grupo de telegram se descojonaron todos... Acosadora de lutiers... me llamaban jajajaja!!! y era verdad!!!  En mi defensa decía que no era culpa mía que el taller estuviera tan a la vista, no? si no te gusta que te miren... pon un biombo, lechugas... Yo que sé!!!

En cuanto contactó Amo al día siguiente se lo conté también.. Me da por imposible... Aún ahora no puedo creerme que tuviese aquella reacción tan estúpida! Con lo lanzada que soy yo!!! y lo peor aún, que me excitase todo aquello... Pobre chiquillo. 




LO SIENTO!!!!!!


En fin... Que fue una semana interesante, altamente recomendable y que quiero repetir en cuanto me sea posible. A ellos, mis amigos de morbo, los sigo teniendo chiquititos,  guardaditos en mi móvil. Para que no se vayan. Y hablamos cada día. Más ahora que ya nos hemos abrazado y mordido... jeje. 

Me gusta esto del turismo de amigos. Si señor. Gracias Sevilla. Os adoro






Sobre relaciones a distancia. Reflexiones

 



Amo me llama dramática.

Estos meses me está afectando un poquito más la distancia. Es como que me duele más el estar separados. No sé si nos vemos más o menos que antes, la verdad. Imagino que siempre ha sido así, puesto que nuestros respectivos horarios no han variado desde que me aceptó como sumisa.

Supongo que antes tenía la esperanza de que se solucionaría lo de poder pasar más tiempo juntos... y no está siendo así. Cada vez ocurre algo por lo que se nos descolocan los planes. El caso es que nunca son las mismas circunstancias, ni los mismos períodos. Cada vez el obstáculo carga más y la desilusión es mayor.

Mi cabeza comienza a boicotearme. Estaré haciendo lo correcto? Me es positiva la relación con mi Amo? Realmente merece la pena perder años de la vida en una relación a distancia? 

Se supone que las relaciones van evolucionando con el tiempo hacia un siguiente nivel, uno se echa novio, después conviven, luego se consolidan... no? Hablas con amigas que se echan novios, que te cuentan ilusionadas que se van a hacer un viaje, que no han dormido en toda la noche por la incomodidad de dormir con alguien en una misma cama, que encima no es la suya! (cosas que ocurren a partir de los cuarenta y tantos), peleas por falta de atención y de cariño y sus correspondientes reconciliaciones.... Vamos, lo de siempre. Y no puedo evitar compararme con ellas.

Es cierto que cada relación es diferente y singular. Y desde luego la mía lo es más aun. 


Amo me dijo una vez:

"Recuerda que no es sino la sombra de una ilusión lo que amas. No puedo darte lo que anhelas." (contundente despedida de Aragorn a Eowyn) Y me dio más material en lo que pensar.

Será que en el fondo sigo anhelando consolidar mi relación convirtiendo a mi Amo en mi novio? Que inconscientemente tengo la ilusión de que el destino tenga reservado para nosotros un final vainilla? Aparecer con él de la mano en las barbacoas familiares, contar en el trabajo que somos pareja, adoptar a sus hijos y cuidar de ellos... que se le cure la alergia a mis gatos... Es eso lo que anhelo?

Llevo buscando respuestas desde hace un par de meses. El detonante fue la noticia de que nos mueven del teatro a otro sitio este verano por obras (otra vez) y que el año que viene también ocurrirá igual. (cosas de presupuestos de las diputaciones y compatibilidades con el teatro para hacer taquilla), otra piedra más en el camino. Otro período de lucha y esfuerzo extra por estar juntos.

Evidentemente, en mi búsqueda de por qués, me fui a las fuentes, a mis colegas de morbo, a escuchar (leer) opiniones, y me aclararon bastante las ideas. El problema principal lo tengo yo misma. Entré en el BDSM gracias a los diarios, las lecturas y las experiencias de otras personas. Me abrieron una puerta nueva, los usaba de referencia: estas cosas me gustan... esto lo quiero probar.... esto me da una envidia que te cagas y quiero vivir esa experiencia... Todos hablan de su primera experiencia, de la palabra de seguridad, del encuentro... del primer azote, de las conversaciones previas... 

Yo ya tengo eso. Ya encontré al Amo perfecto, al menos para mí, aunque él diga que lo idealizo demasiado,  ya vivo esa vida, ya soy la sumisa que siempre quise ser, ya experimento eso que tanto me excita. Y ahora qué? Cuál es el siguiente paso? Dónde puedo leer, quién puede ser mi referencia? Cuando llega uno a una madurez en una relación BDSM qué hace que perdure en el tiempo, que no caiga en la tan temida rutina...? Está condenado el BDSM a cambiar de pareja en cuanto el morbo se apaga? No hay nada. Nadie cuenta, nadie escribe... es como si eso quedase fuera del morbo y no interesa. 

Así que, tras escuchar a mis amigos me tocó el trabajo interno. Mi siguiente paso fue analizar mi relación con Amo, qué tengo y a dónde vamos:

Para empezar, él me gusta muchísimo. Me resulta un hombre encantador, divertido, noble y muy, muy generoso a nivel humano. Por descontado que me pone cachondísima desde su Hola puta del chat, hasta cómo huele. Así que esa parte la tengo asegurada. 

Hablamos mucho, a veces cosas cotidianas, los rollos del curro, la gente y sus tonterías (Eso es una gran ventaja, uno conoce a la gente de la que habla el otro) y otras nos enfangamos en temas controvertidos, morales y religiosos, en los que no siempre coincidimos, aún así disfruto mucho de su discurso. Mi cometido como sumisa es ser una buena compañera de conversación, aunque en este caso me sale de forma natural. Adoro escucharle hablar y contarme anécdotas. Le presto siempre toda mi atención. Es fascinante. Las conversaciones por chat, sin embargo, son en las que doy rienda suelta a mi lado más obsceno, mas cochino y me ayudan mucho en mi rol sumiso, me da menos vergüenza llamarlo mi Dueño... o hablar de mí en tercera persona como su puta. "Esta puta se va a dormir, mi Amo". o "Vas a tener a tu puta dispuesta como desees..."  frases que me excitan sobremanera, por cierto. Así puedo ser Laura charlando con José Ángel como pareja de amigos y estar completamente sometida a él mientras lo hacemos. Siento como si, al no pronunciar palabras, al escribirlas, hablase directamente desde dentro, lo que me da libertad para ser la puta más sucia y la zorda morbosa, húmeda y caliente que soy por dentro.

No soy celosa. Creo que ahí está mi punto favorable con respecto a otras personas. De hecho no me importa que Amo esté con más gente, que tenga su vida sentimental y tenga sexo con quien quiera tenerlo. No es algo que me preocupe. Mi única condición (si es que puede llamarse así, las sumisas no ponemos condiciones, sugerimos favores) es que me tenga la consideración que necesito para seguir sintiéndome parte de su vida. Sentirme querida y respetada, y eso lo cumple con creces. De igual manera que intento que Amo no tenga duda alguna de que soy completamente sincera y abierta con él. Que sienta la tranquilidad de que, aunque esté días sin hablar ni contactar conmigo, sepa que soy suya y que haga lo que haga, o esté con quien esté, él es mi prioridad y sus deseos son obedecidos a rajatabla. No sólo por mi compromiso de sometimiento, sino porque va firmado en nuestro contrato. Lo que me lleva al siguiente punto favorable.

El contrato me ayuda mucho, nuestro contrato de propiedad. Lo he leído tantas veces que ya me lo sé como la receta de las carrilleras. Parece mentira que un papel me ancle tanto a una persona, emocionalmente hablando, máxime cuando me he pasado por el forro de los cojones un contrato de matrimonio con mi ex marido durante años. Supongo que el hecho de crearlo y redactarlo juntos hace que te involucres más en lo que firmas, que seas más consciente de a lo que te comprometes. Curioso como después de los años toma un nuevo significado cada palabra, lo que en un determinado momento se considera un juego morboso acaba convirtiéndose en tu manera de ser. 

Dicen... bueno, qué coño, es un hecho irrefutable y cada vez le saco más partido, que el mejor órgano sexual es el cerebro. Me parece indispensable en una relación a distancia. Lejos de aquellas sesiones semanales de antaño, interminables y absolutamente espectaculares, el tiempo nos va suavizando poco a poco. Aún así, cada encuentro juntos me sirve después como "material masturbatorio" durante, al menos, un par de semanas. Lo he hablado alguna vez. Es la primera pareja que tengo en la que uso recuerdos suyos para masturbarme. Lo que me indica que es la relación con la que siempre he fantaseado. Considero la fantasía como algo esencial en una relación a distancia. Parte de mi adiestramiento ha sido tener al Amo en mi cabeza en cada cosa que hago. Eso me está sirviendo para mantenerme junto a él en la distancia. Paso mucho tiempo sola, afortunadamente, lo que me da libertad a ser yo misma y explorar mis necesidades y mis morbos, las instrucciones de Amo, el andar desnuda por la casa, cocinar durante horas, desnuda y con mi collar de perra, comportarme como me pide mi cuerpo. 

Y lo mejor de todo, La existencia del Amo en mi vida me ha modificado como persona, me ha hecho vivir experiencias personales increíbles. Escribo mi diario, mi inseparable y querido diario, mi memoria, mi prueba real de que no estoy soñando, mi herramienta de fantasía cuando las fuerzas flaquean, cuando el cerebro te dice que esto no va a funcionar... Pero no solo eso, desde que estoy con él soy mucho más creativa, estoy cocinando como nunca, trabajo con mucha más paciencia, he dejado de mentir (y apechugar con todo lo que eso conlleva), me quiero muchísimo... Joder, tengo superpoderes!!! jajajaja!

Ves? es en estos ratitos en los que me abrazaría a su pierna y me recostaría en su rodilla... le hecho de menos.

No sé lo que nos deparará la vida... Sólo espero que pase lo que pase sepamos adaptarnos para continuar estando juntos. Creo que tenemos una relación bastante sana, interesante y morbosa. Y lo de la distancia... supongo que solo es aceptar que nos vemos poquito pero que cada rato merece la pena, no?

Te quiero mucho, y sí, soy una dramática, pero eso es parte de mí. Y sé que me quieres y me aceptas con mis morbos y mis locuras.

Pronto volverás a tener a tu perra entre las piernas, cuidándote y velando por que no te falte de nada.



Te quiero


Encontré por internet este artículo. Está enfocada a las relaciones vainilla, pero me parece interesante, y da qué pensar... 

                    

                                    Y si las relaciones a distancia fueran más felices?





Arween cocinera

Como siempre decimos en el BDSM, no hay dos relaciones iguales. Cada pareja debe encontrar su forma particular de vivir plenamente sus morbos. 

Amo y yo vamos poquito a poco encontrando nuestro camino. Hace unos días cumplimos cinco años juntos (Muchas felicidades, mi Dueño, gracias por aguantarme), y si bien no hemos conseguido tener una relación de pareja convencional, al menos hemos sabido encontrar ese huequito donde ambos podemos desarrollarnos como pareja estable y mantener nuestro compromiso D/s.

Estos últimos tres meses la vida nos ha vuelto a poner a prueba. Circunstancias en el centro de trabajo nos impedían estar juntos como Amo y sumisa, aunque al menos podíamos charlar como compañeros durante unos minutos al día. 

Qué se hace en estos casos? Primero cabrearte con el destino, eso por descontado. Después, reforzar nuestro vínculo de forma on line. (Bendito invento, Internet). Y tercero, encontrar en qué puedo seguir sirviendo a mi Amo aún en la distancia. Mi solución vino sola. Las cenas.

Aunque Amo y yo no podemos estar juntos, cada noche le dejo preparado en el frigorífico común de la oficina el tupper con su cena, las cerves fresquitas y el postre. Evidentemente, no es lo mismo que cuando se la sirvo yo personalmente (sé que a él le resulta incómodo tener que preparárselo) pero al menos yo me sigo sintiendo útil y mantengo mi compromiso de sumisa para con él.




He de reconocer que disfruto muchísimo cocinando para Amo, paso muchas horas en los fogones y siempre me resulta excitante, llevar mi collar de perra mientras lo hago favorece mucho el calentón, jeje... Tengo la enorme dicha de que es un comensal excelente, cosa nueva para mí, siempre tuve parejas maniáticas y que disfrutaban poco de una buena comida, cosa que me frustraba bastante (cocinar para alguien que no lo disfruta me hacía sentir que perdía el tiempo), pero Amo es diferente. Adoro verle comer con hambre, siempre lo he dicho. Me embobo viéndole desde el suelo, llevarse un gran bocado a la boca, masticar y tragar mientras rebaña la salsa con cuidado de no dejar nada en el plato con las dos patatas que le quedan...

- Muy rico. Para la próxima, más cantidad.

Y yo sonrío y asiento. Soy la perra más feliz del mundo.

He tenido la tentación mil veces de crear mi propio apartado de menús para Amo, y hasta ahora se había quedado en eso. Intenciones. Pero ahora ya lo veo importante. A veces me quedo sin ideas y creo que me va a ser útil para mi nueva labor de esclava cocinera (o al menos, espero ir acercándome poquito a poco a ello).

El otro día le comentaba que sería un gran objetivo para mí, llegar a ser una buena y eficiente esclava sexual y cocinera. Me sentiría plena. Ambas cosas me hacen sentir orgullosa. Poder satisfacer a mi Amo en lo más primitivo y esencial para sobrevivir con salud. Alimentarse y mantener un nivel de morbo óptimo.

Y aquí sigo. Bueno, ahora no, estoy confinada en casa. Estoy con Covid. Me tocó la perra gorda en la sexta ola de la pandemia. Por suerte solo he pasado fiebre y un resfriado más o menos llevadero. Pero en un par de días volveré al curro con más ganas y con mucho morbo acumulado.

Hasta la fecha los platos que he cocinado para Amo:

- Pollo en salsa (Receta de Gorka Barredo) Pincha aquí para ver la receta

- Super Hamburguesa (Receta de Dabiz Muñoz) Pincha aquí para ver la receta

- Super bocadillo cubano (con pimientos rojos, rost beef, Jamón, queso, pepinillos y mayonesa casera de mostaza y lima).

- Ensalada de gambas con patatas

- Aguacates rellenos de ensalada de cangrejo

- Pastel de carne clásico

- Paletilla de cordero

- Magret de pato (receta de Karlos Arguiñano) Pincha aquí para ver la receta 

- Tortilla de patatas

- Picoteo (embutido variado, tostaditas con arándanos, hummus y guacamole)

- Albóndigas (Receta de Gorka Barredo) Pincha aquí para ver la receta 

- Brochetas de Lomo adobado con pimientos salteados y piña caramelizada (y tacos de queso aparte)

- Misma versión de brochetas con pollo

- Chicharritas cubanas Pincha aquí para ver la receta

- Arroz con conejo deshuesado

- Lasaña de carne picada con pasta fresca casera

- Misma versión con carne mechada 

- Filetes empanados

- Canelones de rabo de toro

- Palitos de merluza

- Chuletón con patatitas asadas o parmentier  (con un cuarto de lima y sal en escamas)

- Costillar de cerdo guisadas y horneadas (con batatas asadas)

- Bocadillo de calamares

- Arroz con pollo y langostinos

- Escalivada (Pimiento, berenjena y cebolla asados)

- Yuca con maíz salteado con mantequilla

- Burritos de carne mechada con guacamole 

- Super Burrito (Pizza casera enrollada y horneada como un pastel)

- Aros de cebolla

- Paella

- Verduritas en Tempura (Calabacín, cebolla dulce y pimiento rojo y amarillo)

- Patatas revolconas

- Filetes rusos (Carne picada de ternera mezclada con bacon ahumado picado)

- Cachopo de ternera y de pollo

- Ensalada (Vinagreta de mostaza y vino blanco)

- Espaguetis caseros con salsa boloñesa o carbonara

- Pechugas de pollo con salsa teriyaki

- Carpacho de ternera

- Torreznos de Soria al horno

- Langostinos cocidos con salsa rosa de naranja (La de David Muñoz en la hamburguesa de arriba)

- Patatas asadas con salsas (de mantequilla, miel y mostaza, picante y mayonesa de cabezas de langostinos)

- Pescado al horno con cebolla (sin espinas)

- Croquetas

- Alitas de pollo estilo KFC

Amo es un fanático de las salsas. Da igual si el plato lleva ya una, si tiene a su lado una bandejita con una pasta cremosa de lo que sea, lo añade... Así que es un tanto asegurado añadir un cacharrito extra.

- Salsa de tomate picante con cebolla caramelizada y brandy

- Salsa de mayonesa, queso crema, limón, bacon crujiente desmenuzado y alcaparras

- Mayonesa casera

- Salsa de queso picante con cachitos de chorizo

- salsa concentrada del guiso de carne con perrins y un toque de pimienta.

- Bechamel de varios sabores

- Salsa barbacoa

- Salsa de mostaza y miel

- Limón (Siempre medio limón con lo que sea) 

En cuanto a los postres, tiendo más a comprarlos. Soy perezosa en la repostería, aunque tengo una buena excusa. No como dulce (primero porque no me gusta, y últimamente por instrucción, Amo me ha ordenado bajar de peso y hacer ejercicio) y cuando hago un bizcocho o cualquier receta, generalmente la pieza que sale es enorme, y a Amo no le gusta repetir. Al final acabo con el congelador lleno de restos de postres o se los voy regalando a mis hermanos.

- Arroz con leche

- Bizcocho de limón

- Brownies

- Flan de huevo

- Pudding

- Bollería de todo tipo

- Tartaletas de manzana

- Mousse de chocolate o limón

- Bombones

- Galletas y barquillos suizos

- Crema catalana

- chupito de licor o ron tostado

- Ahora tengo una instrucción nueva. Helado siempre hasta nueva orden. 

Sé que faltan, iré rellenando a medida que me acuerde. (Amo, si te acuerdas de alguna más me lo dices?)

Estoy repasando el diario, siempre hago alusión a las cenas si bien estoy cocinando, o preparando algo. 

Acabo de ver el primer post en el que hablo del tema... Madre mía. Mayo de 2017. Increíble. Cuánto he aprendido desde entonces...


Complaciendo a mi Amo 


Me encanta leerme, me reconforta saber que tanto tiempo después sigo sintiendo lo mismo. Eso es que lo estoy haciendo bien. Que voy por el buen camino, y sobre todo, que estoy donde quiero estar. 

Qué importante es eso para mí. 


Gracias una vez más por darme tanto. Te quiero